27/06/2016
El Impuesto del Turismo Sostenible supondrá un incremento del PIB de las Islas Baleares de 16 millones de euros
y la creación de 700 nuevos puestos de trabajo
1. En todos los casos analizados en los destinos a donde se ha aplicado este tipo de figuras impositivas de este tipo, no existe una relación clara entre la implantación de estos de impuestos similares y posibles reducciones de los flujos turísticos en las destinos que las aplican. Es más, en la mayoría de los casos las referencias indican que no afectarían negativamente (Croacia, Cataluña, 47 de los 50 estados de los Estados Unidos ...).
2. El comportamiento de los flujos turísticos en las Islas Baleares permite apuntar que estos flujos turísticos tienen una baja elasticidad-precio, es decir, que las subidas de precios no tienen reflejo en caídas en el número de pernoctaciones. Los flujos turísticos estarían más condicionados a variables de los mercados de origen de los turistas, como la evolución de las variables de renta disponible en estos mercados.
3. La repercusión en el incremento del precio de la estancia debido a la aplicación de este impuesto –poco más del 1% del gasto total medio diario– es mínima. Con los condicionamientos históricos y el panorama de los destinos competidores, lo lógico es pensar que la repercusión en la demanda debería ser residual.
4. A pesar de la poco probable detracción de la demanda, si ésta se produjera en función de los modelos observados y en los niveles de gasto y de flujos turísticos actuales, la repercusión en el gasto turístico sería previsiblemente un 0,8% como máximo.
5. En el hipotético caso –escenario más pesimista– de una reducción de las pernoctaciones y el gasto turístico, los términos de impacto económico negativo rondaría los 36 millones de euros del PIB y una ocupación de unos 741 puestos de trabajo.
6. Al mismo tiempo, la recaudación prevista de este impuesto sería de 75,8 millones de euros. Los efectos de esta recaudación –y posterior efecto multiplicador del gasto e inversión pública– alcanzaría los 137 millones de euros, con una ocupación asociada de 1.416 puestos de trabajo.
7. Una vez observados los efectos derivados, tanto de una hipotética reducción de los flujos turísticos (impacto negativo de la medida en términos económicos), como de los efectos de la reinversión de la recaudación del impuesto (impacto positivo de la medida en términos económicos), se puede concluir, por diferencia de ambas simulaciones, que este esquema de imposición y reinversión tendría en términos generales unos efectos positivos sobre la producción interior y la ocupación de las Islas Baleares. En concreto, un incremento neto del 0,2% del PIB de las Islas Baleares y el 0,28% del número de ocupados.
8. Finalmente, el estudio plantea un hipotético escenario de incremento del 4% del número de turistas (y pernoctaciones y gasto turístico), un supuesto razonable en la actual coyuntura internacional. Este incremento neto general del 4%, se traduciría en un incremento de recaudación del impuesto, que se estima en hasta 78,9 millones de euros.
9. Este volumen de recaudación daría lugar, una vez observados los efectos derivados, (hipotética reducción de los flujos turísticos) y los efectos de la reinversión de la recaudación del impuesto (supuesto incremento de 4% demanda y gasto), en que este esquema de imposición y reinversión tendría en términos generales unos efectos positivos de incremento de 18,18 millones de euros sobre el PIB y la creación de 732 nuevos puestos de trabajo.
El estudio encargado por la Vicepresidencia y Conselleria de Innovación, Investigación y Turismo ha sido realizado por la empresa consultora The City Transformation Agency, y ha sido dirigido por Antoni Vives Tomàs. El coste total del estudio fue de 16.900 euros (IVA excluido).