10/03/2016
El riesgo de no encontrar los testículos a un perro, la criptorquidia
Es muy importante controlar el número de testículos que tienen el cachorro, por ello en la clínica La Asunción “lleva a cabo exploraciones durante el periodo de vacunación para verificar que a los 6 meses presenta ambos testículos en su posición correcta, de no ser así se trata de un cachorro con criptórquido”. Se trata de un trastorno bastante frecuente y normalmente está relacionado con razas puras.
Alfredo Molina afirma que la criptorquidia “se hereda ya que va genéticamente ligado al sexo, por ello animales con esta afección no deben tener descendencia”. Otras causas de dicha patología pueden ser la obesidad de la madre durante la gestación, partos complicados o desproporción entre el tamaño de los testículos y el canal inguinal.
El mayor problema que puede tener un animal con criptorquidismo es que el testículo en posición anómala puede volverse tumoral. Alfredo Molina asegura que “los tumores testiculares son relativamente frecuentes en perros adultos, se estima que el riesgo en perros con criptorquidismo es de 9.6 a 13.6 veces mayor que en otros animales”. Y todo por la elevada temperatura a la que está sometida el testículo.
En la Clínica La Asunción atendieron a un Yorkshire de 8 años que tenía un diagnóstico de criptorquidismo. Alfredo Molina cuenta que el animal “llevaba un año presentando un historial de alopecia y se encontraba muy apático y dolor abdominal. Se le diagnosticó un tumor testicular y se le operó, la sorpresa fue que encontramos un tumor de una pelota de tenis”. La Clínica confirma que tras la cirugía el perro se ha recuperado bastante bien y está más contento y animado.
Alfredo Molina espera que el caso de ese Yorkshire sirva para que “los dueños comprendan lo importante que es castrar a un perro desde edades tempranas. En caso de que los testículos no hayan descendido correctamente lo mejor es dejarse aconsejar por el veterinario”. Y terminar el problema quitándolo de raíz para evitar que en un futuro puedan aparecer por sorpresa.