29/06/2014
Hostería de las Monjas
El mejor lugar para comer en Navalcarnero rodeado de Historia
Hostería de Las Monjas, un lugar para comer en Navalcarnero rodeado de Historia
Este bonito restaurante fue rehabilitado y abierto en 1985 por Don Manuel Ribagorda y en la actualidad lo dirigen con maestría sus hijos. Acertaron plenamente en instalar la Hostería en esta Casa solariega, por ser una de las más representativas de la Real Villa de Navalcarnero.
La Historia se remonta a 1515 año en el que se construye un albergue para los canteros que el Cardenal Cisneros había enviado a Navalcarnero a construir la Iglesia Colegiata. Allí pernoctaban y dirigían las obras.
La iglesia se terminó en 1524, tras muchos retrasos y recortes en el presupuesto
El primer párroco de la iglesia fue el Dr. Don Juan Bautista de Madrid, hombre eminente, graduado en diferentes disciplinas teológicas y que ingresa en la Compañía de Jesús después de casi veinte años en Navalcarnero, siendo llamado a Roma por el Papa Pío V para que la Compañía de Jesús se instale en Navalcarnero en 1566.
Los jesuitas se hacen cargo de la iglesia, en contra de los deseos del vecindario y ocupan también esta casa, por ser la más cercana, hasta que construyen años más tarde su vivienda residencial y reservan esta Hostería como Seminario.
Estos jesuitas, en los dos siglos que aquí permanecen, dan gran esplendor a la Iglesia y van acumulando pinturas y ornamentos de gran valor.
La Compañía de Jesús va adquiriendo propiedades rústicas en los términos circunvecinos y es cuando se construye la Cueva de esta casa para dedicarla a bodega, lagar y almacén .Sus dimensiones son espectaculares. Es el mayor subterráneo de Navalcarnero y sus galerías discurren por debajo de la Hostería, Glorieta, la Iglesia, el viejo Cementerio, la Veracruz, Ayuntamiento y llevan hasta la vertical de la farola de la Plaza.
Del Seminario-Noviciado salieron “grandes pensadores y evangelizadores del Nuevo Mundo y de Filipinas” y su estancia según recogen los anales Históricos “ocasionó extraordinarios bienes e influencias a los habitantes de Navalcarnero”. Se impartía en él clases de Humanidades, Teología, Filosofía y otras.
En la casa pernoctaron y comieron bien Reyes como Felipe II y Carlos IV.
En 1767, los jesuitas son expulsados de España, y, por tanto, de Navalcarnero. Sus posesiones son subastadas y pasan a manos privadas, hasta que se hacen cargo las Religiosas del Amor de Dios para dedicar esta casa a Colegio Mayor.
La obra tan inmensa que estas monjas hicieron en Navalcarnero, no había sido debidamente reconocida ni pagada. El mejor recuerdo y mayor homenaje hacia ellas es la implantación de esta Hostería de las Monjas.
De aquí salieron promociones y promociones de señoritas bien preparadas culturalmente y con un talante refinado , elegante, y selecto.
Las monjas eran grandes cocineras y aún se recuerda el olor de sus guisos en zonas cercanas.
LA LEYENDA DE LA CUEVA DEL BESO
Es histórico que el Rey Felipe IV llega a Navalcarnero el día 6 de Octubre de 1649 para casarse aquí con su sobrina Doña María Ana de Austria, que viene de Nápoles aquella tarde. Al día siguiente se casan en la Capilla de la Concepción de la iglesia, acto que celebra y bendice el cardenal Primado Don Baltasar de Moscoso y Sandoval, estando presente toda la Corte.
Después de la ceremonia los monarcas son invitados por el Padre Superior de los jesuitas a visitar la Cueva del Seminario y a degustar los ricos jamones colgados y curados en la casa, los sabrosos quesos que elaboraba el Padre Zacarías y los buenos vinos de la tierra.
Aceptaron los Reyes a bajar a las cuevas y cuanta la leyenda que llegó un momento que al Rey se le suben los colores y coge en brazos a su sobrina carnal, dándole un beso tan fuerte, prolongado y silencioso que el padre de los Jesuitas exclamó: “Jesús, María y José” y se bajó la capucha, al igual que lo hacía el Cardenal Primado, y hasta las llamas de los candiles se inclinaron para ver el primer beso Real.
Este beso ha dejado un recuerdo imborrable en la cueva y cuanta la leyenda que aún se respira su aroma.