30/05/2021
EL ALCALDE DE SILLA PROPONE A LA DIRECCIÓN GENERAL DE INFRAESTRUCTURAS DE SERVICIOS SOCIALES LA CONSTRUCCIÓN DE UN CENTRO DE DÍA PARA MAYORES
EN EL MOLINO DE LAS CHICAS
El director general Enrique Juan Alcocer ha comprometido a presentar la propuesta al órgano de coordinación y colaboración administrativa del Plan Conviviendo.
Hoy, el alcalde de Silla Vicente Zaragozá, la concejala de Bienestar Social Trini Martínez, el arquitecto técnico del Ayuntamiento Roberto Simeón y el técnico de Salud Pública del Ayuntamiento de Silla Innocencio Domingo, se han reunido con el director general de Infraestructuras de Servicios Sociales Enric Juan Alcocer para presentarle una propuesta de construcción de un centro de día para personas mayores en el Molino de Forés, más conocido como el Molino de las Chicas.
Enric Juan ha valorado muy positivamente esta propuesta y ha destacado la importancia que esta infraestructura se crea en un edificio protegido y un entorno privilegiado como el que tiene el Molino de las Chicas, en medio de la huerta y nuestra marjal.
Además, el director general se ha comprometido a presentar esta propuesta al órgano de coordinación y colaboración administrativa del Plan Conviviendo que se celebrará a partir del mes de septiembre y, en caso de que la propuesta fuera aprobada, con la incorporación a este plan, será la Consejería conjuntamente con el Ayuntamiento los responsables de llevar a cabo el proyecto.
Por otra parte, el alcalde de Silla, Vicente Zaragozá, destacó que «Después de llegar a un acuerdo histórico, que nos ha permitido poder recuperar un emblema tan importante para nuestro pueblo como es el Molino de las Chicas, ahora trabajaremos codo a codo con la Generalitat Valenciana para poder construir un centro de día para nuestros mayores. Será muy bonito poder ver cómo nuestros vecinos y vecinas que han trabajado allí, ahora pueden disfrutar de su nuevo uso. »
Historia
Las dependencias más antiguas del Molino Forés fueron construidas en 1790 por el duque de Híjar como molino de arroz. Posteriormente, en 1856 fue vendido a Manuel Forés, de quien recibe el nombre, para empezar a funcionar como la fábrica de electricidad de Pons y Forés para suministrar energía al pueblo. Fue el primer edificio con iluminación eléctrica de Silla.
Poco después fue vendido y convertido en una fábrica de sacos. El hijo del propietario, Plácido Navarro, se hizo cargo del negocio y derribó la parte antigua; contrató tanta mano de obra femenina que, desde ese momento, fue conocido como el Molino de las Chicas.
Durante décadas ha sido víctima del abandono, con actos vandálicos, expolios y varios incendios que obligó al Ayuntamiento a intervenir de urgencia y de manera subsidiaria para evitar que desapareciera toda la estructura del edificio principal. Además de estar catalogado, la parcela cuenta con una zona de protección arqueológica, donde se encontraron restos de un fragmento de mosaico de dos metros cuadrados que podrían datar del siglo II y forman parte de un yacimiento romano.