25/03/2021
Aldaia acoge la exposición "50 años haciendo Harca"
El nuevo Gente Joven acoge una muestra antológica de humor del dibujante Juli Sanchis entre 1968 y 2017
Aldaia acoge la exposición "50 años haciendo Harca", del 25 de marzo al 14 de abril de 2021 en el Espacio de Arte Plaza Mayor del Centro Gente Joven. Una muestra antológica que recopila dibujos publicados por Juli Sanchis Aguado (Harca) en periódicos y revistas entre los años 1968 y 2017, así como en certámenes internacionales, donde tiene dibujos premiados en todo el mundo. La exposición, comisariada por Vicent Ros con textos de Francisco Martínez, también está disponible en un voluminoso catálogo editado por Pentagraf Impresores en colaboración con la Consejería de Educación, Cultura y Deporte.
La prensa es un espejo que se coloca en el camino de los hechos históricos sobre los que pretende influir. Y el humor gráfico, como género periodístico, es una pieza clave en el serio engranaje de la prensa. Un dibujo de humor consigue siempre más emotividad que la propia noticia escrita. Y en esto Harca es un maestro ya que ha publicado más de 3.000 dibujos en más de 30 periódicos, revistas y certámenes nacionales e internacionales.
Cinco décadas de humor
La exposición se articula en cinco partes, una por cada década de actividad del humorista. El primer apartado se titula "Los años que vivimos peligrosamente (1968-1977)", que recoge los movimientos y cambios políticos y sociales que van desde Mayo del 68 hasta el fin de la dictadura franquista. El capítulo "Democracia y autonomía a golpe de sobresaltos (1978-1987)" se adentra en los años de la Transición y la consecución de la autonomía valenciana. Asimismo, en los apartados "Los años de la hegemonía socialista (1988-1997) y" De Fraga a Maó, pasando por Zaplana (1998-2007), Harca analiza la consolidación de la autonomía y sus contradicciones en el ámbito político. Finalmente, en el último capítulo, "La revolución de los ricos (2008-2017), pone el dedo en la llaga de la crisis económica y de la democracia liberal actual provocada por la Gran Recesión de 2008.
La exposición tiene vocación itinerante y después de Aldaia viajará a Ontinyent, Alcoy y la Universidad de Alicante. Y se está trabajando para que vaya también a Castellón y otros municipios valencianos.
Humor ingenioso y afilado
El humor de Harca radica en la denuncia. El dibujante critica las arbitrariedades de los poderosos y es especialmente sardónico contra las fechorías de los gobiernos, el fundamentalismo religioso y la avaricia de los ricos. Harca no perdona tampoco la corrupción, la discriminación contra la mujer y las víctimas de las guerras y la violencia. El dibujante se rebela contra todo tipo de injusticias y aplaude toda demostración colectiva de progreso y libertad.
El humor de Harca es político, pero también social, cultural y cotidiano. Trata toda clase de problemáticas, como las crisis económicas, el desempleo, las protestas ciudadanas y la discriminación de los más vulnerables. Y no duda tampoco en ponerse a favor de la normalización del valenciano en todos los ámbitos, una constante reivindicativa que ha plasmado sobre todo en Saó.
Igualmente Harca condena la contaminación del planeta, la vulneración de los derechos humanos y los ataques contra la cultura y la paz. Nada escapa a su humor cáustico. La gran diversidad temática que analiza hacen de Harca un autor global. Desde un vistazo local-regional apunta con el telescopio de su lápiz hacia otros lugares del mundo. Harca no deja tampoco pasar la indignidad de la corrupción y las peleas de políticos ambiciosos aislados de las necesidades del pueblo.
Humor social
El dibujante cultiva con profusión el humor social. En la era Internet y de la globalización, muestra especial sensibilidad por las víctimas de los desahucios, el hambre, la pobreza, las naciones oprimidas, la tragedia de África, los inmigrantes y refugiados, la violencia de género y la crisis ecológica. Es difícil, como hace Harca, sacar golpes de efecto cómico en dibujos que denuncian calamidades y opresiones. Harca practica un humor de línea popular, presenta muñecos desguazados y expresivos de traza sencilla y caricaturas que exageran pero no distorsionan la apariencia física de los personajes. Su humor es también costumbrista, pone en evidencia la sabiduría popular y las excentricidades de la gente del pueblo.
Pero Harca también hace una apelación a la conciliación, la solidaridad, el respeto, el amor, la paz, el diálogo, la libertad, la estima a la naturaleza, la democracia activa, la tolerancia, la comunicación intercultural .. . en definitiva, todo lo que de positivo ha creado la Humanidad con el objetivo de hacer un mundo mejor, para que el futuro no sea un país extraño.