01/08/2017
Detienen a una empleada de banca acusada de robar 1.3 millones a un cliente
La acusada tenía un alto nivel de vida, que no era acorde a las capacidades de un empleado bancario. Y tanto ella como su pareja viajaban por todo el mundo en numerosos viajes exóticos que mostraban a través de sus redes sociales.
La investigación comenzó cuando un ciudadano ruso de 80 años denunció que su banco le había sustraído más de un millón y medio de dólares. Desde el año 1992 este hombre realizaba todas sus operaciones con la acusada, que para él era de toda confianza. Apenas pedía extractos de cuentas para consultar su saldo, hasta que el pasado mes de junio lo hizo y descubrió que le faltaba dinero en su cuenta.
Durante la investigación, la Guardia Civil siguió todos los movimientos de su tarjeta de crédito y sus cuentas bancarias. Muchos de estos movimientos coincidían con que el denunciante estaba en su páis de origen, Rusia.
Según ha desvelado la investigación, cada vez que este ciudadano ruso iba a su país, su cuenta bancaria menguaba un poco más, aunque cuando éste regresaba y solicitaba un extracto bancario, todo era «normal», ya que la trabajadora de la entidad le aportaba documentos no oficiales, y falsificados por ella, para hacerle creer que su cuenta tenía el saldo que él esperaba y ocultar así las irregularidades.
Con todas estas pruebas, la Guardia Civil de Almoradí procedió a detener a esta española de 51 años por un presunto delito de estafa bancaria continuada y un delito continuado de falsedad documental, por el que estafó 1.500.000 dólares (1.282.650 euros al cambio). Tras pasar a disposición judicial, ha quedado en libertad con cargos, según detallaba el diario Información.