20/10/2016
"Google debería añadir más seguridad en los contratos de sus servicios de pago para que no puedan acceder menores de edad"
Todo comenzó cuando el joven viendo a sus youtubers favoritos detecta que es una manera fácil de ganar dinero. Te sientas delante de una cámara, cuentas una historia y te dan dinero.
Junto a un amigo deciden ponerlo en marcha y para ello crearon una cuenta de Google gratuita, un canal de Youtube, también gratuito y cometieron el error de darle a la tecla equivocada para obtener ingresos en ese canal. Además también hicieron una página gratuita web de servidor.
Lo extraordinario es que nadie revisó ese video. Si tú eres un anunciante por lo menos tienes que ver de qué calidad es el vídeo que estás promocionando. Un vídeo oscuro, casero, improvisado. No tiene calidad como vídeo de youtuber.
¿Qué responsabilidad tiene Google en todo lo que ha ocurrido?
En otros sectores donde se contrata publicidad se redacta un buen contrato, bien atado y aclarado. Se dice que parte del trabajo hace cada uno y la prestación por los servicios. Si físicamente se firma un contrato y nos aseguramos de lo que ese contrata y si una de las partes tiene capacidad para pagar por los servicios, cuando no hay contacto visual y todo se hace por internet debería haber garantías de contratación aún mayores.
Todo se soluciona pidiendo más datos, con la foto del DNI o mediante un video de presentación. En este caso el único esfuerzo que hicieron los jóvenes fue poner el número de cuenta, el nombre y aceptar las condiciones de contrato.
¿Google te pregunta en esas condiciones si eres mayor de edad?
Cuando hablé con la directora de comunicación de Google en España me comunicó que hay páginas que piden edad mínima para la contratación de servicios, 16 años para gmail y 18 para otras herramientas. Cuando uno acepta las condiciones estás asegurando que tienes más de 18 años y por tanto tienes edad para contratar ese servicio. Pero si los mayores no lo leemos imagínate un crío. Te indican marcar para continuar y lo hacemos sin pensar.
No deja de ser un contrato entre partes, teniendo en cuenta que muchos servicios son gratuitos, si hay un parte que implica pago debería tener una mayor seguridad. Esto es lo que Google debería revisar y después de esto no creo que lo dejen así.
¿Qué responsabilidad tiene el chico y la familia?
El abogado que llevó el caso, comentó que un menor no tiene capacidad jurídica para contratar, partiendo de esta base el joven no tiene ninguna responsabilidad.
Sin embargo los padres tienen cierta responsabilidad en lo ocurrido, al igual que si pinta una fachada o rompen un coche. Ellos son menores y no pueden ser condenados, pero la familia es la responsable.
Por eso es importante que los padres tomen ciertas medidas sobre el uso del ordenador en menores. Por ejemplo es muy recomendable que el ordenador esté en un lugar público de la casa, como el comedor o la cocina. Establecer también unas horas al día en las que siempre haya un adulto presente. Es una manera de protegerles, ya que Internet no tiene un filtro para menores, aunque los padres después puedan poner algunos. (Paco Pacheco tiene un artículo donde recomienda una seria de medidas para el control de internet y redes sociales, pincha aquí)
¿Cómo reaccionó Google al enterarse de que la deuda la había contraído un menor de edad?
Ellos afirmaron todo el tiempo que su intención es proteger a la familia, que tienen una página especial dedicada a la protección de menores y que no quieren que ocurran cosas como esta. Estudiaron rápidamente todo lo que ocurrió y en solo dos días nos anunciaron que cancelaban la deuda.
¿Cuándo se dieron cuenta los padres y usted de lo que verdaderamente ocurría?
Los pagos iban llegando a la cartilla del menor, y al principio eran pagos pequeños, 50-60 euros, luego pasaron a 100-300 euros. Cuando se agotó todo el saldo de la cuenta que eran cerca de 2.200 euros llegó un pago por el valor de 20.000 euros. En ese momento el banco llamó directamente a la madre del joven, y le avisó de que había un pago por valor de más de 6.000 euros. No quisieron decir el total ya que no querían asustarla.
Cuando vio todos los pagos que venían desde Google ella pensó que se habían equivocado o que le habían hackeado la cuenta a su hijo, en ese momento me llamó para que rastreara los correos a ver que encontraba. Les pedí que no borraran nada, pero ellos se asustaron y se dieron cuenta de que les estaban cobrando, y decidieron borrar todos los datos.
Pude sacar algunas imágenes de los mensajes que les llegaban a ellos de cada pago y algunos anuncios que aparecían en Twitter y en otras plataformas. En esos mensajes se podía leer, en un lenguaje que inducía a error, “se ha aplicado el pago por 20.000 euros en Google Adwords”. A través de estos mensajes ellos percibían que les estaban pagando por sus contenidos.
Además de las fotos y capturas de pantalla también descubrí que no solo era una factura de 20.000 euros, sino que todavía quedaba otra de 78.000 euros que se efectuaba el 21 de septiembre.
Sorprende la diferencia de los recibos, al principio 100 euros y al final 78.000, ¿a qué se debe?
Google Adwords funciona con un sistema de cuotas, es posible que ellos pensaran que como estaban recibiendo dinero, “aquí nos preguntan cuánto queremos ganar, si podemos subir la cantidad mejor”, por ello pusieron una puja diaria de más cantidad, que no pude ver ya que no tenía acceso a ello. Al aumentar el volumen de la puja hizo que subiera la factura final.
¿Cree que todo lo que ha ocurrido le ha afectado al niño en su día a día?
Sí, él sabe que ha hecho una trastada muy gorda. Le ha servido de lección y es consciente del peligro en las redes. Su madre ya ha dicho que no puede usar el ordenador.