01/04/2017
Samsung reconoce los motivos por los que el Galaxy Note 7 explotaba
La primera hornada de baterías sufrieron un fallo de diseño. La caja externa de la batería era demasiado pequeña para los componentes internos, causando cortocircuitos que terminaban en incendios o explosiones. Ante este error Samsung pidió una remesa enorme de nuevas baterías para reemplazar las dañadas. Los controles de calidad fallaron y no detectaron que también podían estallar.
La historia a partir de aquí ya es conocida por todos. Samsung dejó de venderlos y retiró los teléfonos del mercado, y pidió que los usuarios los devuelvan para un reemplazo. Aquellos que decidieron quedarse con sus unidades no corrieron mejor suerte, pues después de varias advertencias, finalmente los teléfonos fueron desactivados y ya no son utilizables.
Ahora Samsung ha hecho borrón y cuenta nueva y está inmerso en la salida del nuevo Galaxy S8, con el que pretende despejar todas las dudas que ha generado su predecesor, además han creado un sistema de 8 niveles para la correcta comprobación de la seguridad de sus baterías