21/07/2016
El Monasterio de Guadalupe, epicentro de un curso sobre gestión turística del patrimonio mundial
El turismo requiere de dinamismo e innovación de esta materia prima que, transformada en un producto o servicio, bien promocionado y comercializado, genere en nuestra región riqueza y contribuya, así, al desarrollo socioeconómico del mundo rural extremeño.
Éstas son algunas de las premisas de partida de un nuevo curso de verano de la Universidad de Extremadura (UEx), titulado ‘Guadalupe: Gestión Turística del Patrimonio Mundial’, que comenzó ayer en el Centro Cultural Puebla y Villa de Guadalupe, el primero de estos encuentros formativos que realiza la UEx en este destacado enclave religioso y cultural peninsular.
La elección de Guadalupe para ser sede de este curso no es baladí pues esta villa y su territorio poseen recursos naturales, paisajísticos, histórico-artísticos y arquitectónicos únicos y populares de gran atractivo y enormes potenciales turísticos. Los recursos histórico-artísticos singulares gravitan en torno al Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, incluido en la lista de la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad desde 1993, a lo que se suma el Geoparque Villuercas-Ibores-Jara y, algo más alejado, el Parque Nacional de Monfragüe.
A la inauguración de este curso de verano, que se prolongará hasta el próximo jueves día 21, asistieron ayer el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara; la vicerrectora de Extensión Universitaria de la UEx, María Isabel López; la presidenta de la Diputación Provincial de Cáceres, Rosario Cordero, y el director general de Turismo, Francisco Martín, entre otras autoridades.
Fernández Vara respaldó la idea de sacar provecho de la naturaleza, del patrimonio y de la gastronomía de Extremadura, además de sus embalses y de sus kilómetros de costa interior. Según Vara, no se ha hecho todo lo que se podía para que los extremeños conozcan la región a fondo, por lo que ha considerado que los ciudadanos de la comunidad han de ser conscientes del enorme valor con el que cuentan.
Asimismo el jefe del Ejecutivo regional hizo una reflexión y apuntó que siempre se hace el cálculo de la deuda que cada español tiene pero nunca se calcula cuánto cuesta el valor patrimonial que España tiene y se divide entre sus habitantes.
El presidente de la Junta insistió en la importancia que nuestra comunidad autónoma tuvo en el siglo XVI con la presencia en la región de grandes reyes en enclaves como Yuste y Guadalupe, que eran referencias culturales e incluso económicas. En sus siete siglos de historia, el monasterio y la puebla de Guadalupe han evolucionado desde su condición de centro espiritual de peregrinación mariana a destino turístico del patrimonio mundial. Guadalupe alcanzó su cenit durante el reinado de los Reyes Católicos, como epicentro de los principales acontecimientos nacionales y mundiales: la reconquista de Granada o el descubrimiento de América, que proyectan la imagen global de la Virgen de Guadalupe, protagonista también del proceso de evangelización en Las Indias.
Durante tres jornadas, los ponentes ofrecerán una completa visión tanto de contenidos como de experiencia gestora profesional, técnica y política, en torno a la gestión turística del patrimonio, en un momento en el que se celebra el Año Santo Guadalupense (2015-2016), conmemoración que tiene lugar cuando cae en domingo el 6 de septiembre, fecha litúrgica de la Virgen de Guadalupe, algo que aconteció en 2015. Todo ello convierte a este curso internacional de verano en Guadalupe en un claro objetivo turístico estratégico y de proyección de conocimientos y experiencias en este campo.
Según muchos expertos, el contraste de experiencias y de buenas prácticas gestoras turístico-patrimoniales a todas las escalas, urbanas y rurales, y siguiendo modelos de sostenibilidad, tienen como fundamentos preparar y potenciar un destino turístico determinado. Guadalupe podría ser un buen ejemplo de gestión equilibrada de su privilegiado patrimonio mundial, natural y cultural, todo un reto estratégico sobre el que gira la economía de la localidad y el desarrollo rural de la comarca. Resulta clave, pues, monetizar esa capacidad de conservación del patrimonio y transformarla en más crecimiento y empleo.
En la primera jornada del curso, se trataron cuestiones como, entre otras, la ordenación patrimonial y urbanística de la villa de Guadalupe o el Plan Nacional de Abadías, Monasterios y Conventos realizado por el Instituto de Patrimonio Cultural de España, y que incluye las intervenciones realizadas en las últimas décadas en el Monasterio de Guadalupe.