05/07/2016
Vivares conmemora el 50 aniversario de su fundación
El acto dio comienzo a las 21 horas en la Plaza del Concilio, donde estaba preparado el escenario para la ceremonia oficial, pero se suspendió a los pocos minutos de empezar como consecuencia de la tormenta de arena, viento y lluvia que comenzó a descargar sobre Vivares. Hasta entonces sólo se habían llevado a cabo la intervención del alcalde actual, Sergio Diestro, y del que le precedió, Eugenio Acedo Grano de Oro, cuyo discurso fue interrumpido por la tormenta.
Las actividades del programa se trasladaron entonces a la cercana Casa de la Cultura, donde se reanudó la ceremonia con los discursos de Fernández Vara, Gallardo y el alcalde de Don Benito, José Luis Quintana Álvarez.
El presidente de la Junta se felicitó por poder participar en el reconocimiento a los colonos que fundaron la localidad y se hizo eco de los precarios medios con los que contaban en aquellos comienzos, como falta de infraestructuras o de agua corriente.
También dijo que los colonos se vieron obligados a pagar los costos de su instalación en los pueblos de colonización y de los medios de vida que se pusieron a su disposición. Como recompensa, su sacrificio ha permitido la prosperidad de sus familias y el acceso a la cultura de sus nietos, toda una generación de profesionales nacidos y criados en Vivares.
Por su parte, el presidente de la Diputación pacense aludió a la capacidad de colaboración vecinal y la perfecta organización que demostraron los vivareños, siendo capaces de trasladar en pocos minutos a la Casa de la Cultura toda la infraestructura necesaria para continuar el acto que se tuvo que suspender en la plaza. “Eso ha sido posible también porque Vivares ha progresado, y mucho, y tiene infraestructuras como esta Casa de la Cultura que permite la vida cultural e intelectual del pueblo”.
“Vivares y su desarrollo reflejan claramente lo que es la Extremadura de hoy”, añadió.
Antes de estas intervenciones, la comitiva oficial recorrió diversos puntos de la Plaza del Concilio donde se representaron escenas de costumbres que reproducían las condiciones en que vivieron los primeros colonos de Vivares. Allí se representaban los corros que hacían las mujeres para coser en las calles; el uso de viejos carros tirados por animales en los que llegaron al pueblo o las colas que se formaban ante el camión cisterna que repartía el agua potable.
También se entregaron placas y diplomas a varias familias y a algunos de los colonos supervivientes de aquella primera generación que se instaló en la localidad.
Posteriormente se ofreció a los asistentes una degustación de platos preparados en el taller de Aprendizext.