31/01/2018
El índice cintura -talla expresa y predice mejor el riesgo individual de padecer un infarto agudo de miocardio.
En la investigación llevada a cabo por un equipo multidisciplinar compuesto por el Grupo de Investigación en Ciencias Cardiovasculares de la Universidad de Extremadura, el Grupo de Investigación EPINUT de la Universidad Complutense de Madrid, el Centro de Medicina Deportiva de Cáceres y el Servicio de Cardiología del Hospital San Pedro de Alcántara en Cáceres, se viene a demostrar gracias al análisis antropométrico que el índice cintura-cadera da un error de sesgo considerando más recomendable utilizar el índice cintura-talla a la hora de predecir un evento coronario.
Para el Dr. Ángel Martín Castellanos, Especialista en Medicina Deportiva, este descubrimiento supone una innovación respecto a lo que se conocía hasta ahora pues, “ con los datos extraídos de este estudio hemos podido demostrar como el índice cintura-talla no se puede comparar con el índice de cintura-cadera cuando no son equivalentes y no expresan el mismo riesgo, de tal forma que el índice cintura-cadera sobreestima el riesgo de la obesidad abdominal y es preferible el índice cintura- talla. De este análisis podemos corroborar como tiene más consistencia antropométrica y validez el índice cintura-talla que el índice cintura-cadera”.
Aún así, añade el investigador, es importante aclarar que “el índice cintura-cadera sigue siendo válido, solo que al hacer un análisis antropométrico más exhaustivo y por tanto medir más parámetros hemos podido demostrar que la medida de cadera no se asocia con el infarto y una talla baja sí, y eso implica que en los puntos de corte de mayor sensibilidad y especificidad el índice cintura-talla entraña más riesgo que el índice cintura-cadera”.
Con esta muestra de población de Extremadura, extrapolable en características antropométricas a otras poblaciones mundiales, aclara el Dr. Martín Castellanos “desvelamos por vez primera que utilizando el índice cintura-cadera sin diferenciar el valor y riesgo de la cadera respecto a la talla, se comete un error de sesgo en la estimación de riesgo. En nuestro estudio, una talla más baja y no equivalente a la cadera se asocia como factor independiente al riesgo de infarto y revela el sesgo advertido”.
En definitiva, con esta investigación en infartados se corrobora que la obesidad abdominal expresada a través del perímetro de la cintura umbilical es la medida simple más discriminativa. Sin embargo, los índices compuestos que dividen cintura por cadera o talla capturan mayor dimensión de riesgo, y el índice cintura umbilical-talla presenta los mejores criterios antropométricos y de asociación, y predice mejor el riesgo individual de padecer un infarto agudo de miocardio.