21/03/2018
Veintiún voluntarios expertos aportarán su experiencia en siete países en la XIV convocatoria de FELCODE.
Rosario Cordero la ha destacado este programa como “uno de los programas estrella del fondo porque refleja la razón de ser del trabajo de todos los socios de FELCODE, que conformamos esta red de solidaridad surgida desde el ámbito municipal”, recordando que actualmente está integrado por las dos diputaciones y 196 ayuntamientos y mancomunidades extremeñas.
Así, hasta el próximo 20 de abril, a través de www.felcode.org, los interesados podrán presentarse a las 21 plazas de voluntarios expertos para desarrollar el trabajo en 7 países: Bolivia, Ecuador, El Salvador, Nicaragua, paraguay, República Dominicana y Santo Tomé y Príncipe. Voluntarios cuyos perfiles deben ser acordes con las necesidades planteadas desde los países receptores, como son desarrollo ecoturístico y de turismo rural comunitario, fomento de emprendimiento agroturístico, gestión ambiental de residuos sólidos urbanos, formación en apicultura, producción agrícola sostenible, comunicación, implementación a nivel local del enfoque de género, promoción del buen uso de los espacios públicos o profesional en marketing, entre otros.
Hasta ahora, las intervenciones que se han llevado a cabo con Voluntarios Expertos han estado centradas geográficamente en Centroamérica –El Salvador y Nicaragua-, en Caribe –República Dominicana-, en el área Andina – Ecuador y Bolivia- y en el Cono Sur –Uruguay y Paraguay-, incluyéndose desde el año 2016 el continente africano, con una plaza en Santo Tomé y Príncipe, lo que ha propiciado que Felcode coordine desde el pasado año un proyecto sobre gestión de residuos sólido en este país, financiado por la Unión Europea.
Los técnicos y técnicas seleccionados/as se desplazarán durante cuatro semanas al país de destino para apoyar allí técnicamente a los municipios con los que coopera FELCODE, “renunciando para ello en muchos casos -ha incidido Cordero- a su mes de vacaciones, aportando su tiempo, conocimientos y experiencias”. Por su parte, el Fondo financia el viaje de los participantes, y les hace entrega de un dinero de bolsillo, a modo de bolsa de viaje, para que hagan frente a los gastos de manutención en terreno, mientras que los socios locales facilitan el alojamiento de los técnicos, así como los desplazamientos internos que se requieran para el desarrollo de su trabajo.