03/08/2020
La Junta señala que los malos olores proceden de prácticas autorizadas
Los malos olores que se han hecho notar en la ciudad en los últimos días proceden de una explotación agrícola autorizada que emplea abono natural, por lo que se considera una actividad permitida. Así lo recoge el informe elaborado por la Dirección General de Sostenibilidad de la Junta de Extremadura, que a petición del Ayuntamiento de Mérida ha tratado de averiguar el origen de las molestias que azotaron la ciudad especialmente el pasado fin de semana.
Según el escrito remitido al Consistorio emeritense, técnicos de la Consejería para la Transición Ecológica y Sostenibilidad y agentes del Medio Natural han realizado labores de vigilancia en el entorno de la ciudad.
Su conclusión, «con alto grado de certeza», es que el origen de los olores han sido las prácticas de abonado realizadas en parcelas agrícolas de Mérida durante los días en que se han registrado las molestias.
La Dirección General de sostenibilidad apunta que las prácticas de abonado con material orgánico son habituales
En este caso, apunta que el abonado del terreno con material orgánico de origen animal es una práctica habitual de la actividad agrícola «que no precisa de autorización expresa por parte del órgano ambiental». De esa forma, las personas que han realizado estas prácticas no han cometido ninguna irregularidad.
Junto a esto, el informe añade que las condiciones para el desarrollo de la actividad agrícola vienen determinadas por los requisitos establecidos por la condicionalidad de la Política Agraria Común, que se regula mediante reglamentación comunitaria y normativa básica de desarrollo estatal y autonómico. En conclusión, no hay ningún indicio que apunte que se trata de una actividad no permitida, por lo que no se puede hablar de sanciones por incumplimiento.
El grupo municipal de Unidas por Mérida alertó el pasado fin de semana sobre estos olores, tras lo que el Consistorio emeritense apuntó a actividades agrícolas y pidió la colaboración de la Junta.
Informe municipal
Este informe coincide con las apreciaciones de los técnicos municipales, que indican que los olores proceden de una explotación agrícola en la zona del Escobar, al oeste de la ciudad.
El Ayuntamiento de Mérida pidió ayuda a la Junta de Extremadura para identificar el origen de los olores, pero también encargó a sus técnicos que trataran de averiguar su procedencia.
El informe elaborado por Urbanismo indica que, tras inspeccionar la zona el pasado martes en compañía de la Policía Local, se apreció que sobre el terreno se había extendido una mezcla de paja con estiércol o purines. Asimismo, apunta que el mal olor desaparecía al alejarse de la finca, por lo que también se considera que la dirección del viento determina si la ciudad sufre o no estas molestias.
Fuente: Hoy