31/05/2022
Extremadura sube hasta la posición número 14 del ranking de distribución regional de la oferta de empleo creciendo 0,58 puntos respecto al año anterio
En 2020 Extremadura ocupaba el último lugar del ranking nacional por volumen de ofertas de empleo, solo por delante de Ceuta y Melilla. En 2021 ha escalado tres posiciones hasta situarse en el puesto número 14, reuniendo un 1,4% (+0,58 p.p.) del empleo nacional.
Badajoz ha vuelto a disminuir por segundo año consecutivo su peso en la oferta de empleo en la región hasta el 55,35%, 0,38 puntos porcentuales por debajo de lo conseguido en 2020. Cáceres, por su parte, consigue aumentar su participación en el empleo, hasta alcanzar el 44,65%.
Más de dos años después del inicio de la pandemia, el sector sanitario se mantiene como máximo generador de trabajo en Extremadura, creciendo casi seis puntos, hasta suponer el 19,28% de la oferta. En segundo lugar, se sitúa el sector de la Enseñanza/formación (12,35%) que ha crecido 4,6 p.p. en el último año. Mientras que el sector de transporte de mercancías y logística (9,47%) sube
hasta el tercer lugar, después de incrementar su aportación en 4,38 puntos.
Entre las caídas más importantes están, de nuevo, las de los sectores de Hostelería y turismo (-2,4 p.p.) y Servicios (-3, 75 p.p.), que en dos ejercicios han pasado de coronar la primera y segunda posición en el ranking por sectores a ocupar ahora el 14ºo y 8º lugar, respectivamente.
Por perfiles, los puestos de trabajo más demandados en Extremadura han sido, un año más, comercial (13,44%) y repartidor/a (9,17%). En tercer lugar, se coloca enfermero/a (4,19%).
La escasez de profesionales cualificados (53%) es la mayor dificultad que más de la mitad de las empresas creen que tienen en la actualidad, variable que ha experimentado un incremento de más de 18 puntos en el último año. A la segunda posición ha bajado el estado general de la economía (49%; que se mantiene en valores similares al año anterior), y como tercera mayor dificultad las empresas señalan este año la rigidez de la legislación laboral (a pesar de la nueva reforma laboral recién aprobada), así manifestado por el 32,2% de las compañías consultadas (+7,5 p.p.).
La compleja situación vivida durante el último año no ha afectado de forma mayoritaria a los salarios, según declara un 77,85% de las compañías. Solo un 14,77% de las empresas consultadas ha tenido que disminuirlos, mientras que un 7,38% los ha aumentado.
Entre las razones que esgrimen las organizaciones como aspectos más importantes para poder subir los salarios están, en el 44,3% de los casos, la disminución de cotizaciones a la Seguridad Social, en un 23,5% la productividad alcanzada por los empleados, y en un 12,7% el ahorro de otros costes internos de la empresa. Para el 11,4% la reforma laboral puede ayudar a promover una subida salarial, y en un 8,1% de los casos subirían salarios a los perfiles más cualificados.
Ni empresas ni autónomos se muestran muy optimistas con la evolución del mercado laboral en los próximos meses. Así, solo un 29,5% de las empresas consultadas se plantea realizar nuevas contrataciones durante 2022 (10 p.p. menos que en 2021). Entre los autónomos, el estancamiento es todavía más palpable: un 92% no piensa contratar a nadie durante el presente año (-1,2 p.p.).