24/12/2012
«¿Pacto fiscal? Cataluña no es una buena imagen y no quiero mirarme en ese espejo»
-¿Se arrepiente de algo de lo que ha hecho en estos doce meses?
-No. En mi vida profesional nunca he mirado atrás para valorar si debería haber hecho algo o no. Valoro positivamente mi decisión de asumir la presidencia de la CEV porque sentía el respaldo de las federaciones sectoriales, incluida la construcción.
-¿Le preocupa la imagen que proyecta la Comunitat?
-Nosotros mismos hemos proyectado una imagen de nuestra comunidad peor de la que tenemos. Somos una comunidad solidaria y emprendedora, con base empresarial y fuerza exportadora y eso lo debemos poner en valor. Si no lo hacemos nosotros, no nos lo va a hacer nadie. La CEV apoyará cualquier iniciativa para poner en marcha la dignidad de la sociedad valenciana. Debemos recomponer la imagen que tenemos de nosotros mismos.
-¿Es justa esa percepción?
-Se han hecho cosas mal, pero a la Comunitat le pasa como a España en Europa: nos han puesto en el ojo del huracán. Cuando vas a Madrid, vas con un peso moral distinto. Eso nos pasa a todos, también a nuestro presidente. Y es muy perjudicial que nuestro presidente vaya debilitado a Madrid. Fijémonos en los catalanes: en plena secesión están reclamando miles de millones de euros. Eso es lo que nos falta a nosotros: actuar de valencianos. Necesitamos unirnos.
-¿Es un problema de carácter?
-Sí. Nos hemos puesto por debajo de nuestro valor.
-Y eso es un inconveniente para reclamar mejor financiación...
-Necesitamos fortalezas y tenemos que buscarlas. Cuando las tengamos, esa reclamación tendrá más valor.
-¿Es momento de abrir ese debate ahora?
-Por supuesto. Y eso sólo lo puede liderar uno. Cuando se pague lo que se debe.
-¿Ve a Fabra convencido?
-Él sabe que nos tiene detrás y lo veré mucho más convencido cuando haya cumplido el compromiso de pagar lo que se debe porque eso le dará la fortaleza moral.
-¿Se abrirá ese frente en 2013?
-Es una buena fecha.
-¿La referencia ha de ser Cataluña y el pacto fiscal?
-No me quiero mirar en ningún espejo. No creo que Cataluña sea una buena imagen. Nosotros también somos aportadores netos. No quiero ser más que los demás, sólo que me den el mismo trato. Si tuviéramos fortaleza moral, esa batalla la estaríamos dando con mucha más virulencia.
-Ha liderado la oposición empresarial a la ampliación del Palacio de Congresos ¿Alguien le aconsejó que no se metiera en ese jardín?
-Absolutamente todos los sectores de nuestra directiva coincidieron por unanimidad en que, con una visión global de empresarios, no es el momento. En Valencia ya hay espacios como la Feria, la Ciudad de las Artes y las Ciencias y los hoteles. Cualquier inversión pública hay que estudiarla según su retorno.
-¿Son razonables las previsiones económicas que la justifican?
-La CEV votó a favor del presupuesto de 2013 pero, en el entorno actual, cifras de aumento de negocio de dos dígitos son demasiado optimistas y lo dije en el consejo del Palacio. Nosotros vemos el proyecto de ampliación, pero teniendo claro lo que queremos y cuál es el objetivo. Eso no se puede convertir en un palacio de exposiciones porque para eso ya está la Feria.
-¿El Ayuntamiento les dijo que no habría aval municipal?
-Creemos que habrá aval municipal porque, con los números actuales, el Palacio de Congresos no tiene capacidad para esa inversión. De todas formas, nuestra postura no es inamovible; los empresarios tomamos las decisiones con rigor y en base a los números. No estamos para hacer la contra al Ayuntamiento. Cuando veamos los números definitivos de 2012 tomaremos las decisiones pertinentes.
-El vicealcalde dijo que su postura es frívola y eso molestó a su comité. ¿Se ha disculpado?
-No sólo a los del comité, molestó a todos los empresarios porque la cohesión empresarial con este tema ha sido impresionante.
-¿Le hubiera gustado contar con más apoyo de otros líderes empresariales en este asunto?
-No. Tenemos que acostumbrarnos a que podemos no estar de acuerdo. Entiendo la postura de la Cámara de Valencia porque, como corporación de derecho público, tiene su papel.
-¿Cuánto les debe el Consell?
-La deuda total en la provincia de Valencia es de 31 millones. Pero valoramos que en los mensajes que lanza el presidente de la Generalitat haya calado la idea de que lo primero que tienen que hacer es pagar lo que deben para recuperar la credibilidad.
-A pesar de varias promesas de cobro incumplidas, optan por darle más tiempo al Consell, ¿por qué?
-La política de salir a la calle no es la adecuada. Nosotros tenemos una responsabilidad como empresarios y tenemos claro que antes que nosotros hay colectivos sociales más desfavorecidos, como el de la dependencia. Nuestra estrategia debe ser hablar, negociar y apoya en lo que podamos al Consell.
-¿Conoce al nuevo conseller de Hacienda?
-Hemos hablado un par de veces. Creo que está preparado y que su papel pasa por poner orden. Es una nueva etapa y habrá cambios. No sé hasta qué nivel, pero tiene nuevas ideas y una mente despejada. Vamos a darle tiempo.
-¿Qué opina del resto de cambios en el Consell?
-Fabra ya tiene su equipo y vamos a estar expectantes. Los movimientos eran imprescindibles para replantear la situación. Nuestra preocupación fundamental ha de ser evitar que siga creciendo el paro.
las provincias