04/02/2019
«Me van a despedir. Lo poco que gano va a ser para pagarme un taxi»
A las ocho de la mañana las pantallas informativas ya no anunciaban las frecuencias de paso en las paradas de autobús de la Avenida Blasco Ibáñez. En la 166 los retrasos han sido notables minutos después de la hora de comienzo de los paros. Jesús ha salido de trabajar sin saber que hoy no cogería el autobús de la línea 30 en dirección a Nazaret. «Voy a coger un taxi porque necesito llegar a casa y llevo 20 minutos esperando». Él como el resto de usuarios ha sufrido las consecuencias de las huelgas sucesivas. «Cada uno tiene sus derechos pero al final salimos perdiendo los mismos. Que en un mes estén 18 días de huelga es lamentable, es lo que hay siempre van a fastidiar a los trabajadores», explica mientras alza el brazo para parar un taxi.
Rosana ya llega tarde, «me van a despedir», se lamenta. Su destino es La Patacona, la línea 31 acumula retrasos de más de 20 minutos. «No ponen la información y no se cuanto mas podré esperar, al final lo poco que gano va a ser para pagarme un taxi», comenta. Explica que su situación es delicada y no puede tener faltas en el trabajo, «llevamos así casi dos meses entre el metro y el autobús, yo uso ambos para poder desplazarme y si eso pasa tres días a la semana es increíble, deberían ponerse también en nuestra situación, yo no puedo faltar en mi trabajo».
En la parada 789 de la calle Xátiva, Pilar lleva media hora esperando el autobús de la línea 6, «estoy harta de las huelgas, entiendo que deban protestar pero esto no puede seguir así», dice. Los autocares no han dejado de funcionar pero con servicios mínimos, que están entorno a un 70% . Los pasajeros sufren esperas de más de 30 minutos.
Un poco más adelante, pasando la calle Marqués de Sotelo Anna explica que ya suma varios retrasos en la Universidad aunque «cuando es por casos como este no suelen poner falta, pero puede que no me dejen entrar en clase», asegura. Ella debe coger metro y autobús para llegar, «bajo en Xativa y aquí suelo coger la línea 5 en seguida, nunca espero más de 3 minutos». Hoy Anna llegará más de media hora tarde a la universidad, «y lo peor no es eso, es que dentro de poco volverá a pasar y estamos pagando un servicio, en mi caso por partida doble, que no nos están dando», explica la joven que añade que la peor parte «será a la salida, porque empalman los del metro, así que si salgo a las dos llegaré a casa casi a las cuatro, cuando podría estar sobre las dos y media pasadas».
En el segundo mes del año las presiones continúan para protestar por las condiciones salariales y profesionales de ambas empresas públicas. Las negociaciones parecen estar estancadas, aunque en Metrovalencia hay convocada una reunión entre trabajadores y dirección para mañana. Mientras en la EMT parece haber voluntad de entendimiento.
En la EMT continúan los servicios mínimos por la tarde, de 16:00h. a 18:00h. Y durante el mes de febrero las jornadas de paros intermitentes en ambos servicios de transporte público continuarán hasta final de mes. En el caso de la EMT habrá tres jornadas más de huelga, (los días 12, 20, 27). En cuanto a Metrovalencia, los paros serán durante todos los fines de semana del mes, además de dos jornadas sucesivas entre semana, (los días miércoles 6, viernes 8, martes 12, viernes 15, miércoles 20, viernes 22, jueves 28).
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