31/08/2015
«La sociedad de hoy devora etiquetas»
-Inocente hasta que no se demuestre lo contrario. Me encanta consumir cultura y lo hago menos de lo que desearía, pero es que soy autónomo y trabajo también por las noches.
-¿Valencia Negra es un festival de y para culturetas?
-No se crea. En el último festival, el día que celebramos el encuentro con escritores valencianos, una señora enjoyada y muy amable, fan de Pérez Gellida, me preguntó cómo era posible que ella no conociese a ninguno de los cuatro novelistas a los que acababa de escuchar. Y compró dos novelas de ellos. Pero también vienen gafapastas, ¿eh? Expandimos cultura y eso nos llena, acude gente de todo tipo.
-Usted llevaba barba cuando no se llevaba la barba, ¿cómo ha recibido a los que han llegado después y se han sumado al carro?
-Soy un veterano, ya la llevaba cuando el Valencia perdió su primera final de Champions y estaba a punto de ser padre. La mayoría de los que han llegado ahora al club lo abandonarán en cuanto pase la moda, y ya he leído algunos artículos que lo anuncian. La sociedad de hoy devora etiquetas.
-¿Para cuándo su segundo libro?
-¡Aún no sé si alguien va a querer publicar el primero! Es un proceso largo: acabar la novela, conseguir un agente y que apueste por ti una editorial. Acabo de cerrar un acuerdo con una reputada agencia de Barcelona, así que ya solo me queda la tercera condición. Habrá tiempo para pensar en el segundo.
-¿Qué siente cuando le dicen que Belén Esteban encabeza las listas de libros más vendidos?
-Nadie puede creer que Belén Esteban sea capaz de escribir algo parecido a un libro, así que no lo considero una estafa. Es un producto que compran televidentes convertidos en lectores ocasionales por obra del marketing. Aunque pueda parecer un agravio comparativo, hay que pensar que las editoriales hacen caja con este tipo de libro y eso les permite seguir apostando por escritores de verdad.
-¿Qué libro ha releído más veces?
-No soy de releer libros. Los que me impresionan suelo recordarlos con cierta frecuencia. ‘La guerra del fin del mundo’, de Vargas Llosa, ‘La conjura de los necios’, de Kennedy Toole y ‘La carretera’, de McCarthy, son algunos de ellos. También tengo muy vivo en el recuerdo el final de ‘Las uvas de la ira’, de Steinbeck.
-¿Qué opina de la Alt Lit? Si no sabe qué es confiese.
-Pues he pensado que se trataba de un apócope de Alta Literatura, ya ves. Uno de los ganadores del concurso de Twitter 140 tuits de Valencia Negra pasó por la oficina a por su lote de libros; nos confesó que conocía a los otros ganadores y que participan en muchos sitios de la red, son casi siempre los mismos. Y claro, tienen callo.
-¿En qué bar de Valencia nada más entrar ya saben lo que tienen que servirle?
-El Congo, en Reino de Valencia. Lo he frecuentado con mi pareja desde hace casi treinta años. Sergio, el gerente, sabe qué cerveza tomo y muchas más cosas sobre mí. Y cuando me ve entrar a las siete y media de la mañana ni siquiera pregunta: me tiende una botella de leche porque sabe que algo falta en mi nevera para el desayuno familiar. Nunca me ha querido cobrar, solo me deja devolverle otra botella.
-Valencia es una ciudad complicada para…
-Aparcar, circular la primera quincena de marzo, encontrar agentes literarios, ir a conciertos de grandes grupos, no sudar en verano, vivir de cara al mar. Pero es una ciudad bastante amable.
-¿Recuerda su primer cómic? ¿Y el último?
-Además de los clásicos de Bruguera, recuerdo un personaje de serie B, Purk, El Hombre de Piedra. Unos vecinos que eran casi como hermanos tenían montones, no solo de él sino de ‘El Guerrero del antifaz’, ‘El capitán Trueno’ y muchos de Marvel. El último que he leído es’ ‘Yo, asesino’, de Altarriba y Keko.
-¿Lee los títulos de crédito en las películas?
-Los leía de joven, ahora menos. Siempre me ha hecho gracia lo del Best Boy, solía fijarme en eso.
-¿De qué actor o actriz renegó y luego tuvo que tragarse las palabras?
-José Sancho era un actor que no me convencía, ni dentro ni fuera del escenario. Me reconcilié con él en ‘Crematorio’, está impresionante.
-¿Adivinó quién era el asesino de Laura Palmer?
-He de confesar que no veía la serie. Las atmósferas opresivas de David Lynch nunca me han acabado de convencer. Me sentía un poco fuera de juego, porque mucha gente sí la veía.
-Nunca le verán bailando una canción del grupo…
-Soy un auténtico incapaz para el baile, así que es muy difícil verme bailar cualquier tema. Cuando no tengo más remedio que salir a la pista a convulsionar me resultan especialmente cargantes las rumbas. Si quiere el nombre de una canción que me molesta especialmente diré «Sabor de amor», de Danza Invisible.
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