23/03/2016
Identificados los tres terroristas que atentaron en el aeropuerto de Bruselas
La Policía busca al tercero, Najim Laachraoui, y a otros integrantes de la célula yihadista
El ADN de Laachraoui fue hallado en viviendas utilizadas por los terroristas de París y habría viajado a Hungría en septiembre de 2015 con uno de los autores de la masacre del 13-N, Salah Abdeslam, detenido la semana pasada
El nuevo balance ofrecido por las autoridades rebaja a 31 la cifra de muertos en los atentados y a 250 el número de heridos
Los terroristas suicidas que se inmolaron el martes en el aeropuerto Zaventem de Bruselas han sido identificados como los hermanos Jalid y Brahim el Bakraui, según fuentes policiales citadas por la cadena de televisión estatal belga, RTBF. Según estas informaciones, los hermanos eran "conocidos" por los servicios de seguridad, si bien no por vínculos con el terrorismo. Uno de los hermanos, Jalid, había alquilado con una identidad falsa una habitación en la calle Dries de Forest, escenario de un tiroteo con la Policía el 15 de marzo.
La Policía belga ha puesto en marcha un espectacular despliegue para localizar a los autores de los atentados que han hecho temblar el corazón de Europa con el asesinato de una treintena de personas en el aeropuerto de Bruselas y en una estación de metro de la capital comunitaria. Las fuerzas de seguridad buscan a un supuesto yihadista captado por una cámara del aeródromo junto a los dos hermanos supuestos kamikazes -los que habrían hecho estallar las bombas- cuando se dirigían con carros hacia la zona de seguridad del recinto. Se trata de Najim Laachraoui, de 25 años, según avanza 'Dernière Heure'. Las autoridades ya buscaban a Laachraoui desde el lunes, ya que según la Fiscalía su ADN fue hallado en viviendas utilizadas por los terroristas de París. Además, habría viajado a Hungría en septiembre de 2015 con uno de los autores de la masacre del 13-N, Salah Abdeslam, detenido la semana pasada en Bruselas.
También se han lanzado a por otros posibles integrantes de la célula que ha planificado y ejecutado los ataques en una ciudad que ya se encontraba en alerta desde la matanza de París del pasado 13 de noviembre. El Estado Islámico ha reivindicado la masacre.
El balance provisional es de 31 muertos y unos 250 heridos, tras rebajar el Gobierno belga este miércoles el número de fallecidos. El ISIS (iniciales en inglés del Estado Islámico) ha reivindicado el ataque como una represalia por la participación de Bélgica en los bombardeos de Siria. La Policía ha difundido una imagen de los tres supuestos terroristas que se dirigen con carros hacia la zona de seguridad del aeropuerto. Dos de ellos, los que portan guantes en la mano izquierda, son supuestamente los kamikazes que hicieron estallar las bombas.
Los terroristas llevaron las "bombas en las maletas", ha indicado Francis Vermeiren, alcalde de Zaventem, donde se encuentra el aeropuerto. "Vinieron en taxi con maletas, ahí estaban las bombas. Las pusieron en los carritos. Las dos primeras bombas estallaron. El tercero también puso su maleta en un carrito pero tuvo pánico, no estalló", ha dicho.
La Policía ha extendido a diversos puntos del país los registros y los interrogatorios a posibles sospechosos y a personas que pueden facilitar pistas sobre ellos, según ha explicado el fiscal federal de Bélgica, Frédéric Van Leew.
El responsable del ministerio público, que compareció ante la prensa este martes junto al primer ministro, Charles Michel, señaló que la Policía tiene una foto con tres hombres, sospechosos de ser los autores del ataque contra el aeropuerto. "Dos, probablemente, cometieron un acto suicida. El tercero -de blanco y con un sombrero- está siendo activamente buscado", precisó Van Leew. "Los allanamientos que tuvieron lugar Schaerbeek (un municipio a las afueras de Bruselas) llevaron al descubrimiento de un artefacto explosivo que contenía clavos, entre otras cosas. Los investigadores descubrieron además productos químicos y una bandera del Estado Islámico", ha anunciado la Fiscalía en un comunicado
Por su parte, el fiscal de primera instancia de Bruselas ha señalado que al menos una de las explosiones ocurrida en el hall del aeropuerto habría sido "probablemente" causada por "un kamikaze". Las fuerzas de seguridad han encontrado un fusil de asalto AK47 kalashnikov y han hecho explotar un paquete sospechoso en el aeropuerto de Zaventem. El canal de televisión privado flamenco VTM ha indicado que se trataba de un cinturón de explosivos. La sección antiterrorista de la Fiscalía federal ha nombrado a un juez de instrucción especializado en terrorismo para seguir el caso.
Explosiones
Las dos explosiones en el aeropuerto de Zaventem tuvieron lugar a las ocho de la mañana en la zona de embarque previa al paso de los controles de seguridad. Las autoridades belgas encontraron una tercera bomba sin explotar. Varios testigos han señalado que el área en la que se produjo el ataque fue el mostrador de American Airlines, donde decenas de personas estaban esperando para acceder a los aviones. Algunos supervivientes relataron que escucharon gritos en árabe antes de que se produjeran las deflagraciones. Según diversos pasajeros, la escena era "infernal", con sangre y humo por todas partes. Durante varias horas, el único sonido que se escuchó en los alrededores fue el de las sirenas de los vehículos de emergencia que trataban de socorrer a los heridos. Las fuerzas de seguridad han señalado que la mayoría de ellos tenían graves lesiones en las piernas.
El aeropuerto ha quedado clausurado por el temor a nuevas explosiones. Los pasajeros que se encontraban en la terminal fueron conducidos a una zona segura, en un hangar vigilado por las fuerzas de seguridad, mientras que todos los vuelos comenzaban a ser desviados a otros aeródromos belgas. El aeropuerto permanecerá cerrado este miércoles, lo que generará serias alteraciones en los principales aeropuertos de la UE en plena Semana Santa, una de las épocas del año de mayor tráfico aéreo.
"Estudiamos la reapertura del aeropuerto para este jueves", ha indicado el consejero delegado del aeródromo, Arnaud Feist en un mensaje en la red social Twitter. Más de 500 vuelos fueron cancelados en ese aeropuerto bruselense y desviados en su mayor parte hacia los regionales de Lieja y Charleroi, así como a otros internacionales cercanos. El aeropuerto secundario de Bruselas, en la localidad de Charleroi (a 60 kilómetros al sur de la capital), mantiene todos sus vuelos programados para el miércoles, pero ha recomendado a los pasajeros que se dirijan al aeropuerto "al menos cuatro horas antes" de la salida de su vuelo.
Asimismo, cuatro de las principales estaciones de tren de la capital de Bélgica han reabierto sus puertas este miércoles con un incremento de las medidas de seguridad. Según las informaciones facilitadas por el diario local 'Le Soir', las estaciones de Bruselas-Sur, Bruselas-Central, Bruselas-Norte y Bruselas-Luxemburgo son accesibles por una única entrada para realizar controles de seguridad. Por su parte, las estaciones de Schuman, Bruselas-Congreso, Bruselas-Chapelle y Mérode continúan cerrados.
Vagón del metro
Como ocurrió con la masacre de París, los mensajes de repulsa por los atentados no han tardado en colapsar Facebook y Twitter. El atentado en el metro se produjo una hora más tarde, a las nueve de la mañana, en un momento en el que el transporte público estaba ya en su hora punta. La explosión se registró, según las primeras informaciones, en un vagón del metro de la estación de Maelbeck, un punto de embarque situado a apenas cien metros de la sede de las instituciones europeas. La deflagración provocó 20 muertos y 106 heridos.
Según algunos testigos que viajaban en otro tren que circulaba por la vía, "se escuchó una explosión sorda que vino seguida por una ola de calor". "Cuando pasamos al lado del vagón más dañado lo que pudimos ver es un tren completamente destruido", señaló. El servicio de metro quedó suspendido y las fuerzas de seguridad rastrearon las vías en busca de artefactos explosivos. En los momentos de confusión posteriores a los atentados, los desactivadores de la Policía belga localizaron un paquete sospechoso en la calle La Loi, próxima al centro neurálgico de la ciudad, y lo hicieron estallar de forma controlada. La detonación provocó una nueva ola de pánico en la ya atemorizada capital europea. A lo largo de la mañana, los expertos en explosivos también neutralizaron un supuesto paquete bomba localizado en el aeródromo y un vehículo sospechoso descubierto en el barrio de Ixelles.
La Fiscalía de Bruselas confirmó al mediodía que los atentados fueron perpetrados por terroristas suicidas, lo que evidencia la pista yihadista en el ataque. Algunos seguidores del Estado Islámico celebraron los ataques en las redes sociales, en mensajes en los que anuncian nuevas acciones terroristas y prometen llevar la muerte a las calles de todo Europa.
Bélgica, no obstante, se encontraba en alerta después de que el pasado viernes fuera detenido en el barrio de Moleenbeck Salah Abdeslam, quien está considerado uno de los responsables de la matanza de París del pasado 13 de noviembre, en la que fueron asesinadas 130 personas por parte de miembros de ISIS. Tras el arresto de este terrorista entrenado en Siria, las autoridades belgas anunciaron que habían encontrado evidencias de que estaba en disposición de actuar de forma inminente, lo que deja claro que las células islamistas del país continuaban en activo.
Registros
La Policía encontró este martes un artefacto explosivo y productos químicos durante el registro de una vivienda en el barrio bruselense de Schaerbeek, en el marco del operativo reforzado lanzado tras los atentados en Bruselas, ha informado la Fiscalía federal. Durante el registro, las fuerzas de seguridad también han encontrado una bandera de Daesh. La Fiscalía ha detallado que el artefacto explosivo con, entre otros componentes, clavos.
Varias pesquisas están en marcha en "diversos puntos del país" y la Policía está interrogando a varias personas, según fuentes de la Fiscalía. Durante los registros practicados, las fuerzas de seguridad han encontrado un ordenador que contiene mensajes ligados al Estado Islámico, avanza 'La Libre Belgique'. El ordenador ha sido entregado a las unidades antiterroristas de la policía judicial federal de Bruselas tras haber sido sometido al análisis de la brigada canina. De momento se desconoce su contenido exacto, pero el diario asegura que contendría "mensajes importantes ligados a la organización terrorista Estado Islámico".
Reivindicación
En su reivindicación, el ISIS se limita a señalar que sus terroristas han llevado a cabo "una serie de ataques con bombas y cinturones explosivos contra el aeropuerto y una estación de metro en el centro de Bruselas, capital de Bélgica, un país que participa en la coalición contra el EI". El texto se ha difundido por la agencia Amag, el medio habitual que tienen los yihadistas de informar sobre sus acciones a través de las redes sociales.
Primero en inglés y sin detallar el número de "combatientes", el comunicado del ISIS llegó apenas ocho horas después de las explosiones. En los ataques de París del 13 noviembre tardaron 24 horas en hacer público su primer comunicado, pero en esta ocasión han sido más rápidos y, aunque de forma escueta, han optado por usar el inglés y no el árabe para dirigirse de forma más directa al público occidental, convertido hoy en el objetivo del terror.
Se trata de un comunicado muy breve lo que para expertos como Rita Katz, del grupo de inteligencia Site, puede significar "la publicación de un segundo comunicado más elaborado con el paso de las horas". El ISIS busca la máxima rentabilidad mediática con sus operaciones fuera del califato y, tras los ataques de París, en los mató a 130 personas, vuelve a lograr desbancar a Al-Qaida como la nueva amenaza del yihadismo global tras su golpe en el corazón de Bruselas.
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