La policía confisca en Tailandia el mayor reclamo de unos monjes tras hallar congelados cadáveres de decenas de crías
Fuente: El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.
Hacerse un selfi con un tigre, alimentar a sus cachorros con biberón e incluso acariciar a los felinos con el exótico marco de la espiritualidad de un templo budista como fondo era la más tentadora excursión que ofertan al turista nada más pisar Tailandia. Y todo por quince euros, incluyendo la entrada al llamado Templo de los Tigres de Kanchanaburi, a unos 160 kilómetros al oeste de Bangkok. A partir de ahora la ruta sólo incluirá el mercado flotante de Damnoen Saduak y un paseo por el célebre puente sobre el río Kwai, porque el templo acaba de ser clausurado tras encontrarse 40 cachorros de tigre muertos guardados en congeladores.
La leyenda popular relata que el aura de los monjes pacificaba a los tigres y que por eso los cientos de visitantes diarios se podían acercar a ellos sin peligro. Pero ni este mito tan del agrado popular ha logrado disuadir a la policía tailandesa de cerrar un complejo que acumulaba montañas de denuncias de los animalistas por maltrato y tráfico de esta especie en vías de extinción.
Lo que ni el más avezado de los agentes esperaba encontrarse dentro del templo eran los cadáveres de decenas de crías, congelados a veinte grados bajo cero. La ley impide este tipo de prácticas y lo habitual en el país es recurrir a la incineración. Los responsables del templo, que abrió en 1999, no lo han explicado; se escudan en que es bastante corriente que los bebés tigres fallezcan a edad temprana. «Deben de tener algún valor para que guarden los cuerpos; pero lo desconozco. Es algo muy inusual», señaló Adisorn Nuchdamrong, del departamento de Parques Nacionales de Tailandia.
Hay quien señala que el siniestro episodio obedece a lo cotizada que está la carne de cachorro de tigre en la medicina tradicional china, tan amiga de recurrir a los animales (bilis de oso, cuernos de rinoceronte...) para elaborar su cóctel de 'fármacos'.
Mercado negro'
Las ONGs van todas en la misma dirección: «Criaban a los cachorros y los escondían para venderlos después en el mercado negro», sentencia Edwin Wiek, de la Fundación de Amigos de la Flora y Fauna de Tailandia. Un tigre puede alcanzar en el mercado negro los 25.000 euros. La foto de los cadáveres ha dado la vuelta al mundo. Pero también el cierre del templo y la confiscación de 147 tigres que hasta ahora vivían en el complejo atendidos por monjes y voluntarios que facturaban, sólo en visitas, tres millones de euros al año. A la entrada al recinto se le unían unos euros extras de propina para poderse acercar a los animales, hacerse fotos y darles de comer. Y sin temor a perder un brazo (o algo más) en la faena.
Los felinos, siempre mansos y extrañamente tranquilos, ni intentaban atacar por mucho que su instinto natural les haya enseñado lo contrario. Los saltos, los rugidos, las peleas de machos dominantes... también brillaban por su ausencia. «No se mueven porque hace mucho calor». «Es que acaban de comer y se encuentran descansando», repetían continuamente los voluntarios ante las martilleantes preguntas de los extranjeros, atónitos por tanta calma. Se ha especulado con que los monjes los drogaban con opiáceos para que mostraran semejante docilidad.
«Los tigres vivían en jaulas pequeñas y mal equipadas que no reunían los requisitos de habitabilidad mínimos. Allí se encontraban recluidos unas 20 horas todos los días hasta el momento de llegada de los turistas para sacarse la foto con ellos», denuncian desde la organización Care For The Wild.
Ahora el negocio se les ha volatilizado. Los tigres han sido trasladado a otras instalaciones. La policía ya intentó el año pasado registrar el templo budista, pero los monjes sacaron las garras. El descubrimiento de los cachorros congelados en esta última inspección los ha dejado mudos.
las provincias
El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.El templo budista acogía a más de 140 tigres, además de aves y osos. :: R. C.