Enrique Belenguer: «Ser empresario y ser ético no sólo es posible, sino que es necesario y rentable»
Enrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, afirma que Mercadona, Consum, El Corte Inglés o Ikea «han demostrado que incorporar el buen hacer da resultados»
Fuente: Enrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torres
La Fundación Ética de los Negocios y de las Organizaciones (Étnor) nació en 1991 de la mano del ex director general de Bancaja Emilio Tortosa y la catedrática Adela Cortina. Un cuarto de siglo después, su actual presidente, Enrique Belenguer, valora los avances logrados en materia de ética económica, aunque admite que los años de crisis han limitado la evolución en este campo.
Étnor fue pionera en hablar de la ética en los negocios en España, ¿estamos mejor que hace 25 años?
Hemos avanzado. Hace 25 años hablar de empresa y de ética era un oxímoron, una contradicción, y conforme va pasando el tiempo te das cuenta de que ser empresario y ser ético no solamente es posible, sino que es necesario y, además, prudente, conveniente y rentable. La ética no es sólo cuestión de convicción propia.
¿Cómo se produce la conexión entre la ética y la rentabilidad?
El propósito de la empresa es generar beneficio de forma permanente y, para lograrlo, debe ser prudente, tener una visión mucho más amplia, más perspectiva y no sólo ver el corto plazo. Evidentemente, hay negocios cortoplacistas, pero cada vez más empresas contemplan no sólo el beneficio económico, sino también el de los empleados, los clientes, los accionistas y el retorno a la sociedad.
¿Ha afectado la crisis al impulso de la ética en los negocios?
Sí, si en 2008 no se hubiera disparado la crisis, probablemente el tema de la ética y la responsabilidad social empresarial habría evolucionado más. Cuando surgen turbulencias, el corto plazo tiene más importancia y, por culpa de la crisis, las cosas no han avanzado todo lo que deberían. Aún así, soy optimista porque las empresas que apostaron por planteamientos largoplacistas son las que han podido subsistir al ser más sólidas.
¿Qué se puede hacer para volver a imprimir el ritmo deseado?
Lo que están haciendo las empresas prudentes e inteligentes: innovación y emprendimiento y, por otro lado, instrumentos como el empoderamiento de los empleados y las personas, creer más en las personas.
Desde Étnor propusieron en octubre un gran pacto por la ética, ¿qué balance deja esta iniciativa?
Aprovechando esa declaración de 'Sociedad Valenciana Año Cero', que se vertebra en torno al imperativo kantiano de que el hombre no es un medio, es un fin en sí mismo, hemos celebrado seminarios centrados en lo político, lo social y lo empresarial, donde empresas como Mercadona, Consum, El Corte Inglés o Ikea han demostrado cómo han incorporado este buen hacer y han tenido buenos resultados. Y mañana cerraremos esta etapa con el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, el de Baleària, Adolfo Utor, y el director general de Oxfam Intermón, José María Vera.
¿Da por conseguido su objetivo de alcanzar una ética de mínimos?
Nos encontramos con mayor receptividad pero el proceso no está acabado. Hay dos formas de ver la ética: hacer las cosas porque tienes unas creencias y valores o por las consecuencias de una acción o de la omisión de ésta. Ambas se complementan y el objetivo no está conseguido porque, como la calidad en la empresa, se trata de un blanco móvil.
Abogaban por que la política avance hacia una mayor participación y representación activa de la ciudadanía ¿detecta algún cambio?
El año pasado dijimos que devolver la autoestima hacia lo valenciano era clave porque había desilusión, desarraigo del ciudadano con el político y distanciamiento. Creo que hay un avance, pero aún no es suficiente.
¿A qué achaca ese fenómeno?
Se instaló la sospecha y aún queda desconfianza y cuando eso sucede, se pierde la esperanza en el futuro y desaparece el compromiso por falta de horizonte claro. Para recuperar la confianza es clave supeditar los intereses particulares a los generales, generar esperanza en que las cosas puedan ir mejor, con transparencia.
- ¿Cuando habla de sospecha, se refiere también a los casos de corrupción en el panorama político?
Sí, sin duda. Si los líderes políticos, que deben ser referentes de comportamiento ético, no lo son, esto se transmite al resto de la sociedad.
¿Y cómo se evita esa sensación?
Con transparencia, que es un instrumento necesario pero no suficiente, y con sueños motivadores.
¿Qué opina de la Ley de la Transparencia, ve suficiente publicar las agendas y los obsequios recibidos?
Lo interesante de esta ley es que da una dimensión pública a aspectos del bien común, promocionando el principio de Kant de transparencia más participación. Como primer paso está bien que no acepten regalos o que publiquen los salarios y se regularicen, pero hay que ir más allá. Se conseguirá participación si la gente se siente implicada, no sólo con gestos.
¿Cómo ve la relación entre las empresas y la administración?
La administración debe establecer un marco suficientemente claro para que las organizaciones puedan actuar sin demasiados inconvenientes, facilitar el inicio de proyectos empresariales y el hacerse autónomo. No sé si es porque aparecen políticos más jóvenes, pero hay menos prejuicios y, poco a poco, se acercan para conocer las sensibilidades y los problemas. Parece que se dan cuenta de que la empresa no tiene cuernos y rabo.
las provincias
Enrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torresEnrique Belenguer, presidente de la Fundación Étnor, junto a la sede de la organización en Valencia. :: damián torres