01/07/2016
El tripartito impone el veto al bou embolat al calificarlo como «una aberración»
El gobierno municipal rechaza la petición de las peñas de una moratoria al afirmar que se maltrata a los toros en los festejos
Fue un pleno inédito por las seis palabras pedidas antes del debate de los políticos, tanto de aficionados taurinos como animalistas, quienes se concentraron en la calle para dar su apoyo a la concejal de Compromís. Una sesión que se le fue de la manos enseguida al concejal Jordi Peris, quien la presidía, dado que cada discurso terminaba con aplausos de cada grupo, lo que prohíbe el reglamento del Consistorio.
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Las peñas aludieron al perjuicio económico por la prohibición de estos festejos, así como a que este verano lo tenían todo programado y contratado. También hubo argumentos a favor del control veterinario de los animales. «No hay una sola denuncia de maltrato», dijo otro de los aficionados, aunque «a fecha de hoy no ha tenido la decencia de recibirnos, buscar un consenso o una alternativa. Lo de prohibir parece que le gusta», dijo de nuevo dirigiéndose a Ribó, quien aguantó un chaparrón de críticas de las peñas.
Era el momento de poner las cosas en claro, dijo el concejal del grupo popular Félix Crespo, quien recordó un primer debate sobre los bous al carrer en diciembre, con gruesas palabras por parte del alcalde en contra del bou embolat. «Entonces ya apuntaba el camino que han seguido», dijo.
Un camino accidentado porque la moción aprobada el pasado día 10 en la junta de gobierno contó con reservas por parte de concejales del gobierno tripartito. El grupo socialista alertó de que la decisión no formaba parte del Acuerdo de la Nau del tripartito y el rechazo se escenificó ayer con la salida del hemiciclo del concejal Ramón Vilar, reconocido aficionado a la tauromaquia.
También hubo discursos de animalistas, quienes consideraron que la tauromaquia es un símbolo de la violencia y algo que no debe ponerse al alcance de los niños.
Aunque prevalecieron las críticas a Ribó por la falta de diálogo. El presidente de la Federación de Peñas le ofreció la lectura de un informe veterinario que refleja la ausencia de maltrato, aunque «puede pasar de nosotros, como ha hecho».
Por su parte, la concejal de Bienestar Animal, Glória Tello, sostuvo que los toros sufren en todo el festejo. «Maltrato sí que hay y no se somete a consulta», dijo dirigiéndose a la bancada popular. En una dura intervención, donde recordó la imputación de los ediles del PP, afirmó que el bou embolat se ha desarrollado los últimos 30 años. «Las tradiciones, que no incluyen más que sufrimiento y humillación no deben seguir, no justifican el maltrato, son una aberración», afirmó.
El debate sirvió también para que los concejales utilizaran referencias de personajes conocidos. El edil Félix Crespo habló de Joan Francesc Mira, mientras que Tello se decantó por el Papa Francisco, extrayendo ambos textos de los citados para defender la postura en favor de la tauromaquia y del amor a los animales por otro lado. La edil de Bienestar Animal comentó por último que las prácticas vejatorias a los animales son una «patología social» que hay que erradicar.
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