27/12/2013
Los dientes de leche y su tratamiento
Muchos padres piensan que por el simple hecho de que los dientes de leche terminarán cayéndose, no es necesario prestarles un cuidado especial. ¡Pero no es así! Estos dientes también pueden sufrir caries y es importante que el niño aprenda a cuidarlos, ya que así también estarás fomentando un buen hábito de higiene para el futuro.
Las caries: El principal enemigo de los dientes de leche
Según una encuesta realizada por el Colegio de Dentistas, en España dos de cada seis niños tienen caries en sus dientes de leche. Estos datos resultan preocupantes, pero lo es aún más saber que solo uno de cada cuatro dientes de leche con caries recibe tratamiento. De hecho, probablemente no sabías que los dientes de leche no solo son más pequeños que los permanentes, sino que también tienen un esmalte más fino y menos mineralizado, lo cual aumenta el riesgo a desarrollar caries.
No obstante, el verdadero problema radica en que la mayoría de los padres no saben que son las caries. En este sentido, debes saber que se trata de una infección producida por una enfermedad bacteriana que destruye las estructuras dentales. Si los dientes de leche están afectados, es probable que los definitivos también estén infectados, lo cual podría provocar serios problemas o la pérdida definitiva de la pieza. Por eso es tan importante cuidar la higiene bucal de los niños.
Tres consejos para cuidar los dientes de leche
1) Enséñale al niño a lavarse los dientes cuatro veces al día, después de cada una de las comidas y antes de irse a la cama por la noche. Recuerda que existen dos cepillados fundamentales: el de la mañana y el de antes de acostarse. Sin embargo, en estos casos no solo cuenta la cantidad sino también la calidad. Es decir, deberás enseñarle al pequeño a realizar los movimientos adecuados ya que si se cepilla de manera incorrecta, quedarán restos de comida entre los dientes.
2) Mantener una dieta sana. Uno de los factores clave para prevenir las caries consiste en mantener una dieta sana. Por tanto, el consumo de productos de bollería industrial, las chucherías y las bebidas azucaradas debe reducirse al máximo, sobre todo a la hora de la merienda, cuando no se cepillan los dientes y el azúcar permanece en la boca. Cerciórate de que el niño no se acuesta después de haber tomado algún refresco o leche. Créale el hábito de que después de haberse lavado los dientes en la noche, solo puede beber agua.
3) Proteger sus dientes de los traumatismos. El cuidado de los dientes de leche no se limita a las cuestiones de higiene. De hecho, si tu hijo practica algún deporte donde pueda sufrir daños en la boca, recuérdale usar siempre el protector bucal. Cuando un diente de leche se cae, el diente de al lado puede desviarse hacia el espacio vacío y esto puede provocar dificultades cuando le corresponda salir al diente permanente.
Las visitas al dentista son imprescindibles
Es recomendable que lleves al niño al dentista aproximadamente cada seis meses, así este realizará una revisión y podrá detectar a tiempo posibles obturaciones apenas perceptibles. Además, también podrá realizar fluorizaciones para reforzar el esmalte y mantener bajo control el progreso de la dentición, lo cual evitará molestas y costosas ortodoncias en un futuro.
Como colofón, las visitas al dentista también servirán para que el niño se vaya acostumbrando al sillón y le evitarás una de las fobias más extendidas de la sociedad moderna: el miedo al dentista, que afecta aproximadamente al 30% de las personas.
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