08/03/2019
VOX Salobreña rinde tributo a las peshmerga
Estas féminas han dejado atrás las normas implantadas por el Estado Islámico como el uso del niqab, el matrimonio forzado o la mutilación genital obligatoria para luchar en la misma línea de combate que sus hombres para hacer frente a la organización terrorista asociada a Al Qaeda, Al-Nusra, y a los yihadistas del ISIS.
Desde la segunda mitad del siglo XX han existido casos de mujeres luchadoras que se hicieron hueco en un escenario de fortaleza y resistencia física reservada sólo para varones. En la mayoría de los casos, la tarea reservada a las féminas ha estado ligado a puestos de carácter sanitario, auxiliar, administrativo o logístico.
Es a partir de los años 90 del pasado siglo, cuando gran parte de los países comenzaron a crear ejércitos mixtos en casi todas sus especialidades y unidades. Sin embargo, en países como Irak no abrieron sus cuarteles al sexo femenino hasta 1996.
Pero el resurgimiento, a raíz de la muerte de Sadam Husein en 2006, de grupos yihadistas como el Estado Islámico fue el aldabonazo decisivo para que las mujeres tuvieran un papel activo en la lucha armada iraquí. Es el caso del ejército de mujeres, surgido en el Kurdistán iraquí y, conocidas como las peshmerga, quienes incluso han creado un batallón formado exclusivamente por ellas.
Estas mujeres afirman que su sitio está al lado de los hombres, combatiendo y luchando por defender su patria y su pueblo. Se da la circunstancia de que los yihadistas huyen despavoridos cuando las ven por la supuesta creencia de los miembros de este grupo terrorista de que al morir a manos de mujeres perderían el paraíso.
De esta manera, han supuesto un importante freno para el islamismo y todos sabemos que cuanto más islamismo menos derechos para la mujer.