05/03/2013
Nutrición ortomolecular: los nutrientes suplementarios
Es decir, en un mundo contaminado con un riesgo agresivo continuo para la salud de toda la variedad de especies que existen en el planeta, incluido el ser humano, resulta una imprudencia vivir sin la protección de los nutrientes suplementarios adecuados a cada caso, para poder disfrutar, al menos, de una cierta protección, sin la cual quedamos expuestos a toda la pandemia de enfermedades que nos rodea, dependiendo la manifestación patológica, evidentemente, de la constitución genética de cada cual.
Para que el uso de dichos productos nutricionales sea efectivo, es importante estudiar cada caso en particular, para identificar las causas que han llevado al individuo a padecer desequilibrios nutricionales, junto con intoxicación o contaminación celular, todo ello evidenciado por su respectiva gama de tipologías patológicas que no siempre están debidamente protocolizadas. Como consecuencia de la Ley Natural de autocuración, debemos tener en cuenta que la recuperación del equilibrio nutricional y la desintoxicación nos deben llevar a la normalización de las diversas alteraciones de la salud, siempre que el individuo afectado posea aún la suficiente energía vital para su recuperación; pudiéndose evitar, en la mayoría de los casos, el uso sistemático de fármacos químico-sintéticos, que generalmente solo tratan el síntoma, con los temibles efectos secundarios y destructivos que su ingesta prolongada puede acarrear por el aumento de la contaminación celular.
Es por ello que se recomienda, gracias a la prolongada y probada investigación de las Ciencias Biológicas de la Salud, y muy específicamente en el campo de la Nutrición Ortomolecular, prestar atención a la siguiente información.
PRINCIPALES CAUSAS DE CARENCIAS NUTRICIONALES
- Aporte deficiente de nutrientes.
- Problemas en la asimilación de nutrientes.
- Carencias por incremento de las necesidades.
Aporte deficiente de nutrientes:
La dieta carencial, – por ejemplo, tratando de adelgazar con prácticas rigurosas – hace que el organismo se prive de elementos fundamentales que jamás deberían faltarnos, en cuyo caso, si persistiera tal situación durante cierto tiempo, comenzaríamos a padecer de ciertas patologías típicas de tales carencias, sean enfermedades nerviosas, hematológicas, artríticas, inmunológicas, metabólicas, degenerativas y similares; al igual que puede ocurrir con cualquier otro régimen de alimentación rutinaria o carencial. Y aunque tales sintomatologías pudieran controlarse de manera provisoria, con la tecnología artificial medico-convencional, nunca se recuperaría la salud mientras no se volviera a un régimen nutricional equilibrado, junto con la ingesta de vitaminas, minerales, oligoelementos u otros suplementos nutricionales que compensaran las carencias adquiridas. Debiendo además, junto con el aporte de tales ayudas, permitir al organismo el tiempo necesario, en combinación con las reacciones consecuentes, para que recupere progresivamente su equilibrio alcalino y bioquímico interno, proceso imprescindible para que se vuelva a adquirir la normalidad del plasma intracelular y extracelular, sin cuya regulación es imposible que exista la salud.
De la misma manera ocurre, si la dieta es abusiva en relación a comestibles procesados como las grasas, estimulantes, aditivos, refinados, salazones, alcoholes, alcaloides, avinagrados, etc. La gran cantidad de homotoxinas, (toxinas humanas habituales, producidas por malos hábitos, producción de toxinas atípicas para nuestro plasma o mala eliminación de residuos) produce una serie de bloqueos en cadena, que impiden la absorción de nutrientes elementales, por intoxicación de los tejidos y células especializadas, creando progresivamente una carencia creciente de elementos indispensables para el organismo humano, y mucho más, si esta alimentación desajustada se combina con la ingesta regular de fármacos convencionales, habitualmente experimentales, sean de uso somnífero, psiquiátrico, calmante, antiinflamatorio, antibiótico, hormonal o cualesquier otros de toda la larga lista del protocolo genérico-medicamentoso; con lo cual, aunque el individuo incluya en su alimentación todo tipo de elementos necesarios para la vida, se verá imposibilitado para asimilarlos, en vista del bloqueo celular en el que se ve inmerso, tanto por causa de los alimentos falsos (comestibles con carga tóxica, alteración genética o aditivos), como por las drogas farmacológicas que paralizan la actividad nerviosa y funcional, quedando – según estudios – hasta un promedio de un 25% de los tóxicos ingeridos, secuestrados en los tejidos grasos del cuerpo; actuando, a través del tiempo, a la manera de una bomba de relojería patológica que puede eclosionar en cualquier etapa de la vida.
*Autores y Bibliografía:
- Dr. Hans Heinrich Reckeweg, Baden-Baden.Alemania.
- Dr. Frederick Hofmann y Drª Adelle Hofmann. Univ. de Columbia y Escuela Universitaria de New York.
- Libro “Psicodietetics”. Dr.Cheraskin y Dr. Ringsdorf. Univ. de Alabama.
- « Malnutrición Yatrogénica » Sección “Artículos”<www.onairos.es>
Problemas en la asimilación de nutrientes:
También las vitaminas hidrosolubles, son fácilmente asimiladas al llegar al intestino delgado, exceptuando la vitamina B12 que tiene un proceso de asimilación más complejo, sin embargo las vitaminas liposolubles solo son asimiladas cuando los lípidos ingeridos son emulsionados por la bilis, de manera normal. Por ello no es extraño que en caso de padecer alteraciones biliares, con cierta frecuencia, se produzcan carencias en la absorción de las vitaminas liposolubles, con el correspondiente riesgo de sufrir las enfermedades relativas a dichas carencias.
Como se indicó anteriormente, está perfectamente comprobado que el uso de ciertos fármacos, aunque puedan ser necesarios circunstancialmente, también producen problemas de asimilación respecto a ciertos nutrientes, convirtiéndose en un problema más serio cuando el uso de tales fármacos se convierte en una necesidad frecuente ó en un hábito regular.
Por ejemplo, seguramente todos conocemos a alguien que padece descalcificación ósea ó se encuentra, incluso impedido, por el uso regular de medicamentos corticoides. Esto sería un caso patológico de malnutrición iatrogénica. Y así, con cada medicamento tóxico-químico podríamos llegar a fabricar una lista de diversos problemas de asimilación de nutrientes, por desgracia demasiado amplia, llevándonos cada tipo contaminación medicamentosa a un grupo catalogado de bloqueos de asimilación y carencias nutricionales, que tendríamos que sumar a los problemas similares que produce la contaminación ambiental, con lo cual el desafío de la supervivencia, para muchas personas, se convierte en un problema insalvable.
Por otra parte, también existen alimentos que poseen elementos antivitamínicos, impidiendo la absorción de ciertas vitaminas.
Por ejemplo, la clara de huevo contiene avidina que bloquea la absorción de la vitamina B8, si se ingiere cruda. El mijo ó el maíz poseen leucina que impide la absorción de la vitamina B3. También la mayoría de los pescados que se comen crudos contienen sustancias que impiden, transitoriamente, la absorción de la vitamina B1. Así, todas las personas que habitualmente abusen –solo si abusan- de ciertos alimentos, como los indicados o algunos otros a los que presenten intolerancia, corren el riesgo de padecer progresivamente problemas de asimilación, aunque difícilmente lleguen a ser tan graves como en los casos mencionados de la medicación farmacológica y la contaminación ambiental.
Carencia por incremento de las necesidades:
Para una mayor facilidad de comprensión veamos algunos ejemplos de “sujetos de riesgo” que están en situaciones de adquirir patologías por carencias nutricionales, si no se suplementa el incremento de sus necesidades nutricionales.
Ejemplos:
Los niños, durante el crecimiento y la adolescencia, constituyen uno de los grupos de riesgo más necesitados de suplementos nutricionales, puesto que se encuentran en un proceso de formación celular continua, por lo tanto los complejos vitamínicos y minerales, junto con otros nutrientes concentrados, en las debidas proporciones, son casi imprescindibles para un desarrollo óptimo.
Las embarazadas son especialmente vulnerables a las carencias. Tengamos en cuenta que el feto deberá absorber todos los elementos, necesarios para la vida, de su madre aunque ella se quede carente de algunos nutrientes. Por lo tanto, es muy apropiado que la embarazada tome complejos vitamínicos, en los que no deben faltar las vitaminas C, complejo B, aceites biológicos ricos en vitaminas liposolubles, complejo de minerales, enzimas – según el caso – y una buena alimentación equilibrada de cultivo biológico.
Los ancianos también necesitan ayuda nutricional, desde el momento que por el envejecimiento, variando en cada caso, el organismo va perdiendo progresivamente la capacidad de asimilar con facilidad, ralentizando algunas funciones. Se realiza menor actividad física, para fijar calcio y minerales, y si se hace poca vida al aire libre, se disminuye la absorción de la vitamina D de origen solar (liposoluble), por lo tanto, de forma similar a lo indicado en las embarazadas, y en su debida proporción, también deben usar la ayuda de nutrientes suplementarios para mantener siempre la mayor calidad de vida posible y la máxima longevidad..
Los deportistas deben utilizar, regularmente, la ingesta de suplementos nutricionales, en vista de que la actividad física excesiva requiere sistemáticamente el consumo de una mayor cantidad de nutrientes esenciales. Sobre todo, en épocas de competición prolongada se deben utilizar dosis, superiores a las normales, de vitaminas, minerales, aminoácidos, enzimas, ácidos grasos poliinsaturados y otros suplementos, puesto que el consumo excesivo, rápido y prolongado, de tales nutrientes vitales, que realiza el metabolismo, de manera forzada, no le deja suficiente tiempo, al organismo, como para recuperar de forma normal su equilibrio tras el desgaste realizado.
Cuando una persona normal, o un deportista, se encuentra aparentemente equilibrado, se recomienda el uso de la “panvitaminoterapia”, relativa a la toma de preparados muy bien equilibrados, que contienen todos los elementos vitamínicos y demás nutrientes, en las proporciones ideales para el ser humano, tomándolos en mayor ó menor cantidad dependiendo de la actividad a la que se vea sometido cada individuo. Este es el sistema ideal que recomendamos desde estas páginas, si es que no existe ningún otro problema específico.
LA INGESTA HABITUAL SUPLEMENTARIA POR AUMENTO DE LAS NECESIDADES
Debido a que todos los seres humanos del sistema globalizado están afectados por uno o varios de los problemas indicados, es necesario incluir en la ingesta habitual, por aumento de las necesidades, vitaminas antioxidantes, como las vitaminas A, C y E, también el complejo vitamínico B que contribuye directamente en todas las funciones de reproducción celular y producción de energía, así como nutrientes ricos en minerales y oligoelementos, que equilibran de forma natural las relaciones bioquímicas que debe tener el organismo humano, siempre mantenidas en equilibrio constante, entre Calcio-Magnesio, Zinc-Cobre, Sodio-Potasio, Calcio-Fósforo, Calcio-Potasio, Sodio-Magnesio, Hierro-Cobre; además de otros muchos oligo-elementos minoritarios, no menos necesarios, que junto con otras enzimas, aminoácidos y ácidos grasos poli-insaturados, colaboran directamente al equilibrio de la salud y la vida.
Todo el mundo debería saber, que la mayor fuente de vitaminas, minerales, enzimas y aminoácidos que existe son los alimentos crudos, libres de contaminación, es decir de cultivo biológico, únicos alimentos que mantienen sus propiedades vitales intactas, potenciando nuestras funciones físicas y psíquicas, para mejorar nuestras expectativas de supervivencia ante un medio ambiente hostil; con lo cual tendríamos una menor necesidad de invertir en la adquisición de nutrientes suplementarios, que de todas maneras, y siempre estudiando cada caso en particular, seguirían teniendo un papel esencial de apoyo para la salud en un mundo, como el actual, altamente contaminado.
EJEMPLOS DE NUTRIENTES SUPLEMENTARIOS
Por otra parte, los nutrientes que son liposolubles (solubles en grasas), deben ser bien dosificados, pues su exceso se acumula en el organismo, produciendo síntomas patológicos, al igual que las sustancias que nuestros receptores no reconocen, por no ser las adecuadas, en cantidad o calidad, para nuestra vida celular, acumulándose en el tejido adiposo o tejidos grasos del cuerpo, como ocurre con todos los contaminantes químicos, metales pesados, radiaciones, etc. Cuanto más artificial sea el elemento, acumulado en los tejidos indicados, más difícil será su eliminación, y más nutrientes suplementarios específicos se deberán ingerir para desplazar dicha contaminación, en prevención de procesos degenerativos. Esto es algo que se debería enseñar a los jóvenes, en la educación general básica, para darles la oportunidad de mejorar sus expectativas de vida, antes de que sean víctimas de las patologías derivadas del consumismo contaminante y se vean atrapados en el etiquetado habitual de la enfermedad.
*Una distinción importante:
Cuando se tratan de vitaminas hidrosolubles (vitamina C y vitaminas del grupo B) las relacionamos o utilizamos en combinación con sus fuentes principales, como son las frutas, ensaladas, verduras y legumbres o cereales integrales.
Cuando nos referimos a vitaminas liposolubles (vitaminas A, E, D, F, K.) las estamos relacionando o utilizando, con aceites vírgenes de origen biológico, semillas oleaginosas (almendras, nueces, pipas de girasol, calabaza, sésamo, lino, etc.), o aceites de especies marinas, que son las fuentes biológicas principales de dichas vitaminas y ácidos grasos poliinsaturados.
* Consulte a los especialistas en la web de ONAIROS Medicina Alternativa y Terapias Naturales - Alicante y Comunidad Valenciana
* Para obtener más información sobre las diversas técnicas, de las ciencias biológica, aplicadas al mantenimiento y recuperación de la salud, lea el libro “Las Bases Biológicas de la Salud” del presente autor.