28/03/2013
La alimentación biológica
Al consumir alimentos de origen biológico, no solo estamos colaborando a evitar nuestra propia contaminación y degeneración, sino también a disminuir el consumo generalizado y la producción de alimentos impregnados de sustancias químicas que tardan centenas de años en desaparecer de nuestro entorno y del subsuelo, poniendo en grave e inminente peligro la vida de nuestros descendientes y de todas las especies del planeta.
Es importante asumir esta responsabilidad, que es ineludible para todos los seres humanos que tengan un mínimo nivel de moralidad. En las cuestiones de la vida y del medio ambiente, que disfrutamos y legamos a nuestra descendencia, no debe haber excusa. La realidad es que no existe una postura neutral en esta cuestión, como en nada que tenga que ver con la maravilla perfecta de la Creación.
En los años 70, del pasado siglo XX, comenzó una carrera imparable enfocada tanto a engrosar los ingresos materialistas de las multinacionales agrícolas, como a contaminar y degradar toda la vida, animal y vegetal, que existe en el medio ambiente natural (*véase en Internet información ecológica sobre Monsanto Company). Desde entonces las estructuras celulares de las semillas naturales son invadidas, mediante manipulación genética en el laboratorio experimental, por genes de bacterias resistentes a los fungicidas y a los antibióticos, llegando al punto de conseguir especies vegetales (maíz, colza, soja, y muchas otras) que aunque sean fumigadas, aguantan el ataque del veneno, mientras que el resto de las especies del entorno vegetal natural desaparecen bajo la agresión, dejando el terreno cargado de elementos altamente contaminantes. A la vez, muchas especies de cultivo, genéticamente alteradas, segregan toxinas venenosas procedentes de los genes bacteriales inoculados, que matan a los insectos que tratan de chupar su savia o comer sus granos, ingresando el veneno en la cadena alimentaria, tanto mediante los animales que se alimentan de dichos insectos, como por medio de los vegetales alterados genéticamente que ingieren los humanos.
(*Ver en Internet listados de alimentos con manipulación genética publicados por Green Peace.
*Ver en www.onairos.es: Nutrición. “Guía roja y verde de alimentos transgénicos”. Green Peace.)
La trampa legal de los productos nutricionales está en el etiquetado. Si los alimentos con manipulación genética no llevan dicha información en la etiqueta, jamás se podrá demostrar que los productos alterados genéticamente son los responsables de muchas de las graves alergias, y otras muchas patologías, causadas por ciertos alimentos, lo cual deja en entredicho la utilidad de los sistemas político-sanitarios cuando están comprados por los poderes económicos.
* Consulte a los especialistas en la web de ONAIROS Medicina Alternativa y Terapias Naturales - Alicante y Comunidad Valenciana
* Para obtener más información sobre las diversas técnicas, de las ciencias biológica, aplicadas al mantenimiento y recuperación de la salud, lea el libro “Las Bases Biológicas de la Salud” del presente autor.