31/03/2013
La botánica medicinal ecológica
Por ejemplo, todo el mundo conoce el poder estimulante del café, el efecto afrodisíaco de la menta y la canela ó la influencia relajante de una taza de tila y flor de azahar. Pues bien, tales resultados se consiguen a causa de los principios activos que tales vegetales poseen (comenzando por el conocido efecto de la cafeína del café y terminando por una larga lista de principios activos que más adelante se resumen en este capítulo).
Es importante entender que los principios activos de los vegetales llegan mucho más lejos; pueden ayudar a diluir cálculos renales ó de la vesícula, pueden cicatrizar una úlcera de estómago, pueden evitar ó resolver una trombosis cerebral, eliminar una infección bacterial ó fúngica, e incluso devolver la paz y el bienestar a una persona tratada por años con drogas ansiolíticas ó antidepresivos.
Esto es algo que no pertenece, en exclusiva, a ningún tipo de medicina moderna. Pertenece al saber popular y tradicional de la medicina ancestral, por lo tanto el hecho de prohibir en algunos países, mediante formas legales parciales, el libre uso de las plantas medicinales, a los biólogos, botánicos, herboristas, homeópatas, naturólogos, curanderos, recolectores y otros tantos expertos en la materia, constituye una verdadera invasión de los derechos humanos, puesto que estos especialistas son los que conocen verdaderamente el uso adecuado de estos productos, que son propiedad exclusiva del saber popular desde el principio de los tiempos. Distinto sería, prohibir el uso de ciertas plantas de toxicidad comprobada, pero estos comentarios, en defensa de la propiedad intelectual tradicional del derecho al uso de las plantas medicinales, no van dirigidos a ese grupo de plantas evidentemente tóxicas o venenosas, sino al muy amplio grupo de plantas que por milenios la botánica popular, y posteriormente la académica, han ido catalogando como especies vegetales con múltiples propiedades benéficas para la humanidad. No existe ley humana, en justicia, que se pueda dignificar como tal, si se dedica a prohibir el libre uso de las plantas medicinales tradicionales, autorizando a la vez el libre consumo del café, el tabaco, el alcohol, el azúcar blanco, los alimentos radiados, los aditivos químicos y otros muchos elementos tóxicos, evidentemente potenciadotes de enfermedades degenerativas.
Por todo lo anterior, se puede comprender porqué un régimen de salud ecológico, bien orientado individualmente, combinado con plantas medicinales adecuadamente individualizadas, produce tan buenos resultados en la vida de las personas, y evita la mayoría de las graves enfermedades que son comunes en esta civilización contaminada y contaminante.
*Véase el libro “Las Bases Biológicas de la Salud”. Capítulo 9. La Contaminación Ecológica.
* Para obtener más información sobre las diversas técnicas, de las ciencias biológica, aplicadas al mantenimiento y recuperación de la salud, lea el libro “Las Bases Biológicas de la Salud” del presente autor.