27/03/2013
Odontología biológica: un tratamiento bucodental que no contamina
Tanto los metales pesados y elementos artificiales fácilmente disociables por el roce mecánico y los enzimas bucales, utilizados en reparaciones dentales, así como los anestésicos y medicamentos antisépticos, antibióticos o anti-inflamatorios, de diversa índole, con evidentes efectos secundarios, componen una amplia gama de la contaminación química que absorbemos por causa de los mencionados tratamientos artificiales.
Por otra parte, el contacto instrumental y ambiental con microorganismos patógenos (virus, bacterias, hongos, parásitos, etc.) pone en riesgo constante a los pacientes que teniendo ciertas deficiencias inmunológicas o predisposiciones patológicas, acuden a consultas dentales donde adquieren los elementos primarios para el desarrollo de sus patologías; siendo tratados, seguidamente, con fármacos químicos que desarrollan efectos secundarios indeseables o peligrosos, no eliminan completamente las cepas de los microorganismos patógenos, y dejan abierta la puerta a la formación de focos microbianos resistentes.
Estas observaciones han creado, en muchos odontólogos y cirujanos, la necesidad de encontrar nuevas alternativas con un nivel más biológico y respetuoso del medio ambiente celular, evitando de manera rigurosa la contaminación y los efectos secundarios farmacológicos; llegando así, a través de una investigación concienzuda, a la puesta en práctica de un sistema odontológico que utiliza algunas técnicas científicas, como son la homeopatía, la biorresonancia, la fitoterapia, la nutrición biológica, la acupuntura y otras especialidades, que en combinación con las técnicas odontológicas y quirúrgicas profesionales, componen un Tratamiento Bucodental que no Contamina: La Odontología Biológica.
Para tener la seguridad de que esto es real y necesario, toda persona debería conocer, sin falta, la relación que existe entre el medio ambiente y la salud, ya sea al nivel de los grandes ecosistemas, o a nivel de un micro-ecosistema, como puede ser la cavidad bucal, siempre en conexión y repercusión continua con todos los demás aparatos y sistemas del cuerpo humano.
Es por tanto necesaria, e imprescindible, la información elemental y básica, que se refleja en las líneas que siguen, para aquellos que desean mejorar su calidad de vida y su capacidad de supervivencia, sea en el medio ambiente global o en el dentista. A la vez que es de agradecer, en gran manera, el trabajo de todos los científicos, de alto nivel, cuyas investigaciones y honradez se manifiestan, de manera resumida, a través de los siguientes artículos y comentarios de conclusión.
RELACIÓN ENTRE EL MEDIO AMBIENTE Y LA SALUD
La Biosfera, es la suma de la vida existente entre la Hidrosfera y la Litosfera (mar y tierra). Toda esta vida, se diversifica en una gran variedad de nichos ecológicos donde conviven, en equilibrio perfecto y delicado, los diversos grupos de especies que existen en todo el ecosistema global de nuestro planeta (ecósfera). Lo mismo ocurre en el nivel de todos los micro-ecosistemas internos del cuerpo humano, comenzando por la absorción de elementos y frecuencias, mediante la boca, nariz, piel, ojos, y oídos; continuando por metabolización orgánica de dichos elementos, materiales o vibratorios, y terminando por la eliminación de los desechos, susceptibles de ser metabolizados, mediante los emuntorios de excreción.
En el ámbito de nuestro planeta, a pesar de los desastres naturales, el equilibrio ecológico, temporalmente perdido, se ha vuelto a recuperar una vez tras otra, manteniéndose así durante millones de años. Esta es la fuerza de auto-regeneración que poseen todos los seres vivos desde el mismo globo terráqueo hasta un minúsculo ser humano y todos los microorganismos que en él habitan.
Sin embargo, surge una pregunta inevitable en las circunstancias planetarias actuales:
¿Por qué se quebranta el equilibrio ecológico, de forma aparentemente irreversible, después de tantos milenios? O ¿Porqué un ser humano, al llegar a cierta edad, cae enfermo por el resto de su vida sin posibilidad aparente de recuperación?
La respuesta biológica es básica, según el siguiente ejemplo:
Resulta que, cuando un sistema es artificial, la máquina “A” puede producir un residuo “B”, que no es degradable, quedándose, tal residuo, en el medio ambiente equilibrado para la vida, y produciendo contaminación, por tratarse de un subproducto, o sustancia químico-sintética, que la naturaleza no reconoce, por no existir en el código genético reproductivo de nuestro planeta y que, por lo tanto, el proceso natural de degradación y transformación no está programado para manejar. Esto nos lleva a una inmensa acumulación progresiva de residuos artificiales en todo el globo terráqueo, al igual que ocurre en el medio interno de las personas tras décadas de contaminación, provocando su incapacidad de auto-regulación y nos precipita, sin remedio, al colapso ecológico; es decir, a la destrucción de la vida del planeta y de sus habitantes, por envenenamiento patológico y degeneración de los procesos biológicos, que mantenían las constantes vitales en un equilibrio perfecto, y a la vez, extremadamente sensible. De ahí la importancia primordial de no utilizar habitualmente productos tóxico-químicos o medicamentos contaminantes que influyan en el deterioro y destrucción de los sistemas reguladores que rigen la salud y la vida.
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* Para obtener más información sobre las diversas técnicas, de las ciencias biológica, aplicadas al mantenimiento y recuperación de la salud, lea el libro “Las Bases Biológicas de la Salud” del presente autor.