09/09/2014
Cambio climático: Efecto Invernadero
El “efecto invernadero” es el calentamiento que se produce cuando ciertos gases (CO2, CH4, N2O, etc.) de la atmósfera de la Tierra retienen el calor. Estos gases dejan pasar la luz pero mantienen el calor como las paredes de cristal de un invernadero. El efecto invernadero es un “proceso natural”, de hecho es lo que hace que el clima en la Tierra sea apto para la vida. Sin él, la superficie de la Tierra sería unos 15,5 ºC más fría.
Entonces, si el efecto invernadero es un “proceso natural” ¿cuál es el problema? El problema estriba en que desde hace unos doscientos años, con la revolución industrial, el incremento de la población mundial, y la utilización irresponsable de los recursos naturales, se han incrementado en demasía los niveles de los gases de efecto invernadero (GEI) en la atmosfera, niveles que durante los últimos milenios se habían mantenido bastante constantes, lo cual está provocando que cada vez la atmósfera retenga más calor, y que por tanto aumente la temperatura de la tierra. Es decir, a través de la combustión de combustibles fósiles y otras emisiones de GEI, los humanos están aumentando el efecto invernadero y calentando la Tierra.
Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC), formado por más de 2.500 científicos de 130 países “el calentamiento del sistema climático es inequívoco, y esta directamente relacionado con la actividad humana”.
Los científicos a menudo utilizan el término “cambio climático” en lugar de “calentamiento global”. Esto es porque, dado que la temperatura media de la Tierra aumenta, los vientos y las corrientes oceánicas mueven el calor alrededor del globo de modo que pueden enfriar algunas zonas, calentar otras y cambiar la cantidad de lluvia y de nieve que cae. Como resultado, el clima cambia de manera diferente en diferentes áreas.
Desde la comunidad científica se considera que un calentamiento global promedio en la superficie terrestre superior a los 2 ºC (equivalente a 1,2 ºC por encima de la temperatura actual) provocará, muy probablemente, efectos irreversibles en los ecosistemas, y por ende en las sociedades humanas, incluyendo la economía y la salud.
El “cambio climático” es un efecto global, todos los países se están viendo afectados por él con mayor o menor intensidad. Sin embargo, cuando pensamos en el cambio climático automáticamente pesamos en “el hielo de los polos derritiéndose”, en el aumento de la virulencia de las “tormentas tropicales”, etc., es decir, pensamos que afecta a países lejanos… y nada más lejos de la realidad, el cambio climático ya esta aquí, caminado junto a nosotros… ¿no me crees? pues aquí tienes unos cuantos datos y observaciones:
- Entre 1970 y 2000 la temperatura media en España ha aumentado 1,5 ºC, de hecho, los últimos 10 años han sido los más calurosos desde que se llevan registro de las temperaturas.
- Los datos de las precipitaciones anuales muestran una alarmante tendencia hacia condiciones de mayor aridez en la mayor parte de la Península Ibérica, sin ir más lejos en algunas zonas de Valencia y Alicante se ha registrado de septiembre de 2013 a mayo de 2014 el periodo más seco en siglo y medio.
- En octubre de 2005, una tormenta tropical, “Vince” tocó tierras de la Península Ibérica. Un fenómeno de este tipo no había ocurrido jamás antes en Europa.
- En zonas de España con nieves permanentes, como los Pirineos, los glaciales están desapareciendo a una velocidad inusitadamente alta. Los Pirineos tienen ahora nueve veces menos extensión de hielo que hace 115 años, y en los últimos 25 años el retroceso del hielo en los Pirineos ha sido espectacular, tanto que hoy en día solo quedan cuatro macizos pirenaicos con glaciales. En los últimos 20 años el glacial del Monte Perdido ha visto reducido sus hielos en un 55,7 %, es un ejemplo de lo que esta sucediendo en los Pirineos en estas últimas décadas.
- Según el Cuarto Informe del IPCC el nivel del mar subió 1,8 mm/año entre 1961 y 2003, algo que es fácil de constatar sin más que observar atentamente nuestras costas. Un ejemplo familiar, antes Torrevieja tenía un montón de pequeñas calas, que estaban conectadas unas con otras a través de sus pequeñas playas, sin embargo desde ya hace unos cuantos años estas calas están separadas por el mar.
- Todos estamos empezando a observar cambios en el comportamiento de las especies vegetales y animales: Los almendros cada vez florecen antes, las cigüeñas que no migran, avistamiento de aves africanas en el sur y levante peninsular, como el vencejo moro (Apus affinis) y el escribano sahariano (Emberiza sahari). Pero a veces los cambios son más sutiles y casi no nos damos cuenta de ello, como esta pasando con la procesionaria, que en las últimas décadas ha ascendido en altitud, afectando a nuevas zonas de pino que antes se veían libres de esta plaga debido a las temperaturas rigurosas del invierno.
- Desafortunadamente estamos ya tan acostumbrados a oír noticias sobre las “pateras” que casi no nos paramos a pensar en las motivaciones que han llevado que esas personas a jugarse la vida a diario en tan peligrosa travesía. Muchos de los inmigrantes que llegan a las costas españolas provienen de regiones de África en las que el cambio climático está contribuyendo a agudizar aún más las difíciles condiciones de vida existentes. Un ejemplo claro de esto lo tenemos en la desecación del lago Chad que ha obligando al éxodo de miles de personas, apareciendo los primeros campamentos de refugiados climáticos.
Debemos empezar a reducir nuestro impacto sobre el medio natural, intentando reducir nuestras emisiones, pero también debemos concienciar y educar a nuestros hijos sobre todas estas cuestiones, y sobre todo hacerles comprender como funciona el medio natural.
Una buena forma de empezar a cambiar las cosas puede ser empezar a calcular nuestra “huella de carbono” y empezar a tomar medidas para reducirla a través de un “plan de reducción de emisiones”, apuntar a nuestros hijos a los huertos escolares para favorece sus conocimientos de los procesos naturales, y los flujos de materias y de energía esenciales para el sostenimiento de la vida en el Planeta, etc.