27/05/2016
Los mejores consejos para reducir el estrés de los gatos dentro del transportín
Para dar a los gatos una vida más larga y de mejor calidad es necesario llevarlo al veterinario periódicamente para realizar diferentes chequeos. Alfredo Molina, de la clínica La Asunción asegura que “los gatos son animales que apenas muestran signos de dolor hasta que es demasiado grave y, a veces, tarde para hacer algo. Por eso es difícil saber si está bien la mascota, es recomendable visitar al veterinario con frecuencia”.
El momento más difícil antes de visitar al veterinario es meter al gato dentro del transportín, Alfredo Molina aconseja que “la mejor manera es entender el comportamiento de los gatos, ellos necesitan familiarizarse con en el entorno para estar más cómodos. El transportín, la clínica y el coche son lugares extraños y eso les provoca mucho estrés. El nivel de estrés es muy elevado, si lo comparamos con el de los humanos sería como estar rodeados por leones que nos quieren devorar y sin posibilidad de escapar”.
El transportín debe ser de un material rígido, con puerta frontal y otra superior, cuya mitad superior pueda desmontarse. “Si el gato es muy miedoso y nervioso el transportín desmontable facilita la exploración sin sacarlo de su zona de confort”, afirma Molina. Dentro del coche el transportín debe ir sujeto con el cinturón. Algunos gatos prefieren ir viendo el exterior para ir más tranquilos, y otros la oscuridad, para ellos lo mejor es taparlos con una toalla para que no puedan ver lo desconocido.
Los gatos son capaces de percibir nuestra ansiedad y nerviosismo, cuenta Alfredo Molina, y por ello hay que tener mucha calma a la hora de manejar el transportín. “Debemos dar un premio cada vez que veamos que nuestro gatito realiza una acción positiva para reforzarla”, recomienda el veterinario.
Para ayudar al gato a sentirse cómodo con el transportín hay que acostumbrarlo a él con anterioridad. Alfredo Molina aconseja “dejar el transportín abierto y alguna manta en su interior para hacerlo más cómodo., y dejarlo en alguna habitación de la casa, para que no sea un objeto extraño. Incluso, también puedes usar prendas suyas y ponerlas dentro del transportín para darle más seguridad al animal a entrar en él y una vez el gato haya entrado, poner golosinas, juguetes, etc. Hay que tener paciencia con todo esto ya que se puede tardar semanas e incluso meses en conseguir un avance”.
Otra opción para poder ayudar a introducirlo en el transportín sería llevarlo a una zona de la casa tranquila, una habitación pequeña y oscura, y quitar la parte superior del transportín. “Si por sí solo no entra, con suavidad puedes coger al gato e introducirlo dentro. Coloca junto a él alguna pieza de ropa que ya le sea familiar y déjalo ahí durante un tiempo. Hay veces que hay que utilizar productos en espray para ayudar a relajarlos. Hay feromonas felinas que si se rocían al menos 30 minutos antes de cualquier manejo o viaje los relaja bastante. Si después de todo esto, no conseguimos que entre con facilidad, podría tratarse del propio transportín que no le resulta cómodo y habría que cambiarlo”, recomienda Alfredo Molina.
Como muchas otras cosas relacionadas con el aprendizaje y adaptación animal es fundamental tener paciencia y sobretodo no pensar en su comportamiento como si fuera humano. El veterinario de la clínica La Asunción pide a los dueños que “lleven cuidado porque el estrés puede causar a los gatos problemas de salud. Estas técnicas pueden mejorar el bienestar del animal, y tendrá un beneficio a largo plazo en la vida de la mascota”.