06/06/2016
Los peligros que conllevan los golpes de calor
Es más común que el golpe de calor se dé en perros que en gatos ya que las situaciones donde suelen son según, el experto Alfredo Molina, “suelen ser lugares con elevadas temperaturas y mala ventilación. En los perros suele ser estar encerrados en el coche. Con el ejercicio intenso en elevadas temperaturas y humedad alta. La falta de agua y la exposición al sol también pueden provocar un golpe de calor”. En la clínica La Asunción afirman que “hemos tenido que atender varios casos por pasear a las mascotas bajo una alta temperatura e incluso un golpe de calor en un gato que se quedó encerrado en el interior de una secadora de ropa”.
Los animales que más riesgo tienen de sufrir un golpe de calor son aquellos con hocico chato como los Bulldog, los Bóxer y los gatos persa, “esto se debe a que sus vías respiratorias son más cortas y tienen menor capacidad de respiración”, informa Alfredo Molina. Los animales que padecen alguna enfermedad o que son obesos también tienen dificultades respiratorias y por tanto también son uno de los animales con más posibilidades para sufrir golpes de calor. También los animales de pelaje oscuro tienen riesgo, ya que, absorben más calor de lo normal.
La sintomatología del golpe de calor es muy variada. Alfredo Molina explica que “los síntomas más graves aparecen cuando la temperatura corporal supera los 41-42ºC dando lugar a la debilidad, apatía, jadeo intenso, taquicardia y taquipnea, producción de saliva excesiva y muy densa. En los casos más graves puede aparecer vómitos y diarrea con sangre, temblores, convulsiones e incluso la muerte”. Las consecuencias de todo ello puede provocar problemas en la coagulación de la sangre, hemorragias gastrointestinales, edema cerebral, arritmias cardíacas, en definitiva, se produce un fallo orgánico multisistémico que causa la muerte en pocas horas.
Lo primero que hay que hacer cuando nuestra mascota sufre un golpe de calor es recibir atención veterinaria de manera urgente. Alfredo Molina aconseja “bajar la temperatura corporal pero nunca de forma brusca, ya que esto también es negativo. De camino al veterinario podemos poner paños mojados en agua fría por la zona del cuello. Una vez en el veterinario el animal se quedará hospitalizado hasta que se le estabilice, aunque por desgracia no siempre es posible”.
Los mejores consejos que da el veterinario es “nunca dejar a las mascotas dentro de un vehículo, aunque sean 5 min, porque puede ser suficiente para que recibir un golpe de calor. Siempre debe haber agua fresca para las mascotas, así prevenimos la deshidratación. No realizar ejercicio intenso en las hora de más calor. Si estás paseando por la playa, evita que esté expuesto al sol durante mucho tiempo. Y por último si se va viajar es recomendable hacer paradas cada 2 horas para refrescar a nuestra mascota”. Con estas recomendaciones se puede evitar una de las peores experiencias de sus vidas, ya que el verano está solo para disfrutar.