16/05/2011
El Instituto de Obesidad alerta sobre el incremento del 200% de la obesidad mórbida en los últimos 15 años
El estudio ha desvelado que 6,8 de cada mil mujeres y 5,4 de cada mil hombres sufren este grave trastorno.
Así, la investigación, que ha sido realizada por la Universidad de Navarra sobre los datos de las seis Encuestas Nacionales de Salud publicadas entre 1993 y 2006, concluye, también, que el crecimiento de la prevalencia de obesidad mórbida resulta más rápido que el de una obesidad más leve. De este modo, mientras que el aumento de la obesidad mórbida se sitúa en el porcentaje comentando anteriormente -200%- la obesidad se incrementa tres veces menos: un 65%.
Bajo este marco, el estudio ha desvelado que 6,8 de cada mil mujeres y 5,4 de cada mil hombres sufren este grave trastorno, mientras que el crecimiento relativo entre los varones ha sido 3 veces superior. Así, si bien es cierto que la prevalencia de la obesidad mórbida en nuestro país no alcanza todavía al 1% de la población –muy lejos, por ejemplo, del 6% registrado en Estados Unidos-, no es menos cierto que el desmesurado incremento producido en esta década debe servir para que la sociedad y los poderes públicos tomen conciencia de la gravedad del problema.
Desde un punto de vista técnico, conviene recordar que se considera obesidad mórbida el hecho de una persona sitúe su Índice de Masa Corporal (IMC) en cifras iguales o superiores a 40. El IMC es un indicativo del peso de una persona en relación con su altura y se calcula mediante una división entre el peso en kilos y la altura en metros cuadrados. El IMC medio debe situarse por debajo de 25. Cuando se mueve en una horquilla que oscila entre 25 y 30 se habla de sobrepeso y, entre 30 y 40, de obesidad leve.
No obstante, y al margen de estas consideraciones técnicas, lo verdaderamente preocupante de las cifras son sus consecuencias sobre la salud pública. En este sentido, los cambios ligados al estilo de vida están provocando la aparición de importantes problemas de salud que se manifiestan a través de la obesidad y de otros conflictos asociados a la misma en forma de enfermedades crónicas no transmisibles –dolencias cardiovasculares, diabetes, o ciertos tipos de cáncer-.
Este tipo de enfermedades causaron el 64,6% de las muertes registradas en España en el año 2007, y supusieron el 60% del total de fallecimientos (35 millones de muertes) ese mismo año a nivel mundial.