26/02/2011
Una temporada turística ´muy buena´ da impulso a la economía balear
La explicación de este cambio es bien simple: todo apunta a que este año la temporada turística va a ser "no buena, sino muy buena", según las palabras del propio conseller.
Carles Manera no ocultó que parte de esta reactivación está viniendo de la mano de los problemas por los que actualmente atraviesan otros destinos competidores del norte de Africa, lo que está desviando parte de su clientela hacia el archipiélago. Pero subrayó que incluso sin estas situaciones de conflicto la evolución hubiera sido positiva por la reactivación de las ventas en Alemania, derivada de su buena evolución económica, y del Reino Unido.
Según el conseller, esta estimación de que la economía del archipiélago va a crecer más de lo previsto no es defendida sólo por el Govern, sino que se está viendo reflejadas en los estudios que están elaborando otros organismos.
Y es que, además, señaló que son numerosos los datos que comienzan a mostrar señales de reactivación, y no sólo los turísticos, de ahí que las estimaciones que ahora se manejan son más optimistas que las de finales del pasado ejercicio.
Manera no es el único en vaticinar esta buena marcha de la primera industria balear. Según la presidenta de la Federación Hotelera de Mallorca, Marilén Pol, los datos que se van recibiendo apuntan a que la temporada "va a ser bastante buena". Porque además de los tradicionales llenos de julio y agosto, el aumento inicial de la demanda deja abierta la puerta a una temporada más larga que la del pasado año y con indices de ocupación más altos desde mayo hasta octubre. Y la portavoz empresarial no oculta los beneficios que ello conllevará en materia de empleo, con más contrataciones y durante más meses.
Marilén Pol reconoce también que existen otros factores que moderan el optimismo, como es que los precios quedaron pactados el pasado ejercicio con incrementos de apenas un 1%. Es decir, parece que vendrá bastante más gente, pero lo seguirá haciendo a precios muy bajos.
Dudas sobre la rentabilidad
Este hecho genera algunas dudas respecto a si la rentabilidad de las empresas hoteleras mejorará junto al aumento de la clientela, dado que sus gastos también están evolucionando al alza por factores como la mayor presión fiscal, las subidas salariales y el encarecimiento de los alimentos.
Así, las esperanzas están puestas, además de en el buen comportamiento en las cifras de turistas, en el gasto que éstos estarán dispuestos a realizar durante su estancia en las islas, ya sea a través de ´extras´ dentro de propio hotel como en la oferta complementaria. Y en este apartado, no se oculta que las perspectivas distan de ser negativas, especialmente por la posibilidad de que llegue a Balears un visitante de mayor poder adquisitivo por la falta de alternativas a causa de la crisis de otros destinos competidores, además de la buena evolución de la economía germana.
En opinión de la presidenta hotelera, el gran reto de este año va a ser conseguir que los visitantes que inicialmente deseaban viajar a otros lugares se conviertan en turistas habituales de las islas, y por ello puso de relieve la importancia que tiene el trato que vayan a recibir.
El presidente de la asociación balear de transporte discrecional, Rafael Roig, coincidió en que las noticias que llegan son optimistas, pero no ocultó su escepticismo "hasta que no vea qué cifra de turistas tenemos en mayo", ya que en su opinión el resultado final de la temporada dependerá de que ésta se prolongue más allá de los meses de junio, julio y agosto.
Pero además manifestó su preocupación ante la evolución que está teniendo el precio de los carburantes, al ser un factor que puede romper la rentabilidad de las empresas dedicadas al transporte turístico.