25/05/2011
Bauzá: ´Si no baja el paro será responsabilidad mía´
–¿Gana usted, o ha perdido Zapatero?
–Ha ganado el PP balear… Han ganado todos los ciudadanos de Balears. Yo diría eso.
–Visto lo visto, Jaume Font les hizo un favor marchándose.
–Él tomó una decisión, que yo respeto.
–Si pudiera volver atrás ¿hubiese actuado de otra forma en este caso?
–No, no, en ningún momento. Lo he dicho antes de las elecciones y lo digo ahora: Todas las decisiones estaban muy meditadas y tomadas con conciencia, no me arrepiento de ninguna.
–¿Le ha felicitado Jaume Matas?
–No.
–¿Espera que lo haga?
–[Igual de rotundo] No.
–En su primera intervención ante los medios y la opinión pública como presidente electo sorprendió su tono moderado, que delegara la alegría triunfal en los suyos, y en cambio usted no se permitiera ni una expresión de la euforia que seguro que corría por dentro, habló además en mallorquín… ¿Quiso hacer un guiño a sus rivales derrotados de que no es tan fiero como le pintan?
–Para nosotros fue un resultado extraordinario, pero por mucho que nos haya ido bien, no podemos olvidar que hay mucha gente que lo pasa muy mal, por la crisis y porque no tiene trabajo. Yo consideraba que teníamos que pensar en esta gente y actuar con mucha prudencia. Estuve muy tranquilo durante toda la campaña, tenía la conciencia muy tranquila de que había hecho todo lo que había podido y había sabido, y creo que eso se manifestó durante la noche [electoral]. [El domingo] yo era José Ramón, no soy artificial cuando salgo en público, y lo de hacerlo en mallorquín… no era ningún mensaje, no tenemos que darle tanta trascendencia a cosas que son normales.
–Usted se la ha dado continuamente desde la precampaña.
–Yo he utilizado el mallorquín bien igual que el castellano, lo hablo en función del momento y del interlocutor que tengo delante, y creo que utilizar la lengua como argumento de un proyecto político es alejarnos de nuestra sociedad.
–Cuando uno prevé sacar 30-31 diputados, 32 en el mejor de los casos, y finalmente obtiene 35 ¿está legitimado para hacer cualquier proyecto o actuación, aunque no figure en el programa electoral?
–No, el resultado hace que nos sintamos más legitimados que nunca, sin ninguna duda, pero no aplicar presión a las medidas que queremos tomar. Quiero llegar al máximo consenso posible.
–Internamente, es otra victoria incontestable. ¿Se siente hoy con más autoridad frente a alguna voz crítica que pueda surgir en un momento dado en el PP?
–Puede ser que a alguno ahora le haya cambiado, pero mi percepción interna continua siendo la misma. Siempre hay gente que cuestiona, pero yo me sentía legitimado perfectamente desde el primer día, desde el momento de la dimisión de Rosa Estarás [su antecesora] y fui nombrado presidente del partido. Por eso quise un congreso extraordinario y abierto –un militante, un voto–, asumí este compromiso nada más fui designado, en septiembre de 2009.
–¿Qué hará con los futuros altos cargos que ya empiezan a criticarle argumentando que ha sido usted demasiado estricto al anunciar un contrato por la transparencia, que les prohibirá entre otras cosas aceptar regalos, contratar a parientes para puestos de confianza o gastarse más de 35 euros en dietas por almuerzos?
–Pues tendrán que cumplirlo. Debemos predicar con el ejemplo. Haré que firmen esta carta de compromisos por la transparencia todos los consellers, directores generales y demás altos cargos de mi partido. [Insiste] Y tendrán que cumplirlo.
–Esta iniciativa en concreto ¿parte exclusivamente de usted y su equipo más próximo, o forma parte de una estrategia consensuada con más dirigentes para dar una imagen nueva tras los casos de corrupción?
–Es una cosa absolutamente mía. El documento fue redactado por otra persona, un profesional de la judicatura, pero por idea e indicación mía. Cuando tomo una decisión, lo hago siempre escuchando antes a mucha gente, a las partes implicadas. Siempre procuro escuchar antes de decidir. En este caso es una decisión propia, mía, es una cuestión de rigor personal. Yo soy el primero que se va a aplicar este compromiso por la transparencia, yo soy el primero que cumple, y si realmente queremos regenerar la política, hemos de dar ejemplo.
–¿Qué momento íntimo del domingo le emocionó más?
–Un momento muy especial fue hablar con Sebastià Sagreras, nuestro candidato a la alcaldía de Campos, que por 20 votos no sacó mayoría absoluta. Ha hecho un trabajo extraordinario, y lo pongo como una de las anécdotas del domingo. Para él era una gran responsabilidad no haber obtenido la mayoría, aunque era la primera vez que se presentaba y lo hizo de una manera brillante.
–¿Y la familia?
Lo estaba siguiendo, evidentemente, y luego les llamé para confirmarles los resultados. Aquí mismo [en la habitación donde tiene lugar esta entrevista] todos los que estábamos pudimos expresar la emoción contenida hasta el último minuto. Fue muy emocionante, pero como ya he dicho yo estaba tranquilo a la vez.
–¿A qué ha renunciado para ser presidente del Govern?
–Al tiempo que dejaré de pasar con la familia. Eso no tiene precio.
–¿Siente que le debe a alguien en concreto el haber llegado hoy hasta aquí?
–Por supuesto, a mi grupo más próximo, mi círculo de confianza.
–¿Podría nombrarlos?
–Ellos saben quién son, cada uno sabe perfectamente a quién de ellos me refiero... y si dijera sus nombres, no les gustaría [sonríe].
–La libre elección de centro y de lengua vehicular en la enseñanza ¿podrá aplicarse ya a partir de septiembre?
–El proceso de escolarización ya está en marcha y muy avanzado, pero sí que se podrá aplicar el próximo curso 2012-13.
–Durante la campaña ha atacado a Antich con dos grandes cifras: 144.000 parados en Balears y 43.000 familias con todos sus miembros en activo en el paro. A partir de ahora, si no bajan estos números ¿asumirá usted la responsabilidad, como nuevo presidente del Govern?
–Claro, evidentemente. Soy consciente de esto, pero también tenemos que ser conscientes todos de que la situación que viviremos será muy difícil, porque desconocemos todavía las cifras de esta Comunidad, y que sospechamos que serán muy parecidas a las cifras del gobierno tripartito de Cataluña, teniendo en cuenta que aquí ha sido hexapartito. Vienen tiempos difíciles porque no se ha hecho lo que se debería haber hecho en su momento.
–Al haber focalizado en gran parte su campaña en el paro ¿no teme haber generado demasiadas expectativas a la gente en desempleo y que ésta crea que ahora tras haberle votado enseguida encontrará trabajo?
–Esto no se puede cambiar en dos días. Primero hemos de tener acceso a las cuentas de la Comunidad Autónoma, saber cómo está económicamente; después esto necesita un tiempo para que se pueda solucionar, pero lo más importante es que ya hemos parado la deriva a la que iba esta Comunidad, y repito, eso es muy importante.
–Imagino que también sabrá que tras tomar posesión le estarán esperando una cola de proveedores hastiados de reclamar qué hay de lo mío.
–Es que ya han venido muchos, proveedores a los que [los actuales gobernantes de izquierdas] les han dicho incluso que no presentaran facturas, y les aseguraban continuamente que les pagarían. Lo más probable será que encontremos muchas facturas pendientes de pago dentro de los cajones, porque aquí se ha tirado mucho de la tarjeta de crédito de todos, y todavía no sabemos a cuánto asciende el montante total, que pagamos entre todos. Saldar cuentas con los proveedores será una de mis prioridades.
–¿Reducir el organigrama del Govern será otra?
–Exacto.
–¿Cuántas conselleries tendrá su Ejecutivo? ¿Y qué porcentaje de altos cargos se verá suprimido respecto al actual?
–Habrá reducción del número de conselleries, direcciones generales y altos cargos, eso es seguro. No puedo decir todavía cuántas, pero es cuestión de tener una estructura administrativa eficiente. Aplicar esta reducción de la Administración, ésa será una de las prioridades. Cuanto más rápidamente paremos el gasto público, más rápidamente podremos salir de la crisis.
–¿Cuál es la impronta con la que le gustaría que se caracterizara su Govern desde el inicio de su andadura?
–Me agradaría que la gente se concienciara de la importancia de la Educación, un proyecto a medio y largo plazo que determina la prosperidad de una sociedad, de ahí que mejorarla sea mi apuesta personal para esta legislatura.