23/03/2016
El Consorcio de Transportes de Mallorca redacta por primera vez una normativa sobre reglas de convivencia en los autobuses interurbanos
La propuesta de normativa —cuya tramitación ahora se iniciara— es la culminación de un proceso participativo abierto por el Consorcio con el fin de conocer la opinión de los usuarios de los autobuses interurbanos (y también de los chóferes, empresas concesionarias y otros agentes implicados en la movilidad) sobre cuáles deberían ser las reglas de convivencia y uso de los autobuses.
La Consejería de Territorio, Energía y Movilidad ha querido que el futuro reglamento esté avalado por aquello que quieren y necesitan los ciudadanos y, por ello, la propuesta de normativa se fundamenta, principalmente, en las respuestas de las cerca de 1.300 personas que participaron en la encuesta llevada a cabo (entre noviembre de 2015 y febrero de 2016) en las estaciones y también en línea y en los talleres participativos organizados.
Una vez que la propuesta sea presentada en la ponencia de usuarios, en la de operadores y en el Consejo Balear de Transporte Terrestre —donde, naturalmente, se podrán hacer aportaciones— esta será sometida a la aprobación del Consejo de Administración del Consorcio de Transportes. La previsión es que el proceso concluya el próximo mes de mayo. Una vez aprobada la normativa, se hará la difusión oportuna para que todos los usuarios de los autobuses la conozcan. Las principales propuestas son: — Prohibición de viajar solos a los menores de 12 años. La mayoría de encuestados apuntaron que sólo a partir de esta edad consideraban que un menor podía ir solo en el bus. Los menores de esta edad tendrán que ir acompañados. — Autorizar el transporte de bicicletas bajo la responsabilidad del usuario. Las bicicletas tendrán que ir en la bodega (con funda protectora para no dañar a otros equipajes), en portabicicletas exteriores cuando sea posible y, en el caso de bicicletas plegables, convenientemente plegadas, como parte del equipaje. Su transporte se autoriza bajo la responsabilidad de la persona usuaria, tanto por los daños en la bicicleta o a otras personas o bienes. (El 89% de los encuestados opinó que sí que se podía subir la bicicleta en el bus, la mayoría con condiciones).
— Se permite transportar maletas, carritos de la compra, cochecitos de bebé plegados u otros equipajes voluminosos siguiendo determinadas condiciones. Si hay bodega, cada usuario podrá llevar dos bultos —además del equipaje de mano—, pero si no hay bodega, sólo se aceptará un único bulto, que se ubicará en un espacio habilitado al efecto. (En este caso, el 96% aceptó que se lleven bultos, pero la gran mayoría —el 80%— los quiere en la bodega.) — En el bus no se podrá comer ni beber, excepto agua sin gas.
Los usuarios se han mostrado partidarios de la prohibición de comer y beber, excepto en el caso de bebidas frías, en que la mayoría (el 65%) ha optado por el sí. — Prohibido subir al bus sin camiseta o en bañador o biquini. Más del 90% de los encuestados así lo han votado. — Prohibido utilizar dispositivos que emitan sonidos y que no haya música ambiente o radio dentro de la cabina de pasajeros. Esta decisión se toma con el objetivo de preservar el derecho de cada persona a no ser perturbada con sonidos ajenos a su voluntad. Además, esta medida va encaminada a favorecer la futura instauración de la megafonía interior de aviso.
El chófer podrá escuchar música o radio exclusivamente en el área de conducción y con un volumen muy moderado. Evidentemente, los pasajeros podrán hacer uso de sus dispositivos utilizando los auriculares. — La división en el tema de los animales de compañía es importante y, por ello, se ha decidido llevar a cabo una prueba piloto en dos o tres líneas de la red, que en principio serán de recorridos cortos, y en función de los resultados se decidirá si se autoriza o no el transporte de animales y con qué condiciones. En este caso, el 34% de los usuarios negó la posibilidad y el resto establecía, mayoritariamente, condiciones, entre otras, como llevarlos en una jaula, atados o con morral. Evidentemente, los perros guía sí pueden subir a los buses.