20/03/2017
Empieza el proceso para ampliar 11.775,03 hectáreas las ZEPA de las Illes Balears
La ZEPA es un instrumento que prevé la normativa europea el objetivo del cual es garantizar la protección de determinadas especies de aves. El avance de los conocimientos disponibles y los cambios sobrevenidos en la distribución de aves en las Illes Balears aconseja modificar y completar la red de ZEPA del archipiélago, motivo por el cual el Servicio de Protección de Especies de la Dirección General de Espacios Naturales y Biodiversidad ha elaborado una propuesta de ampliación de determinadas ZEPA y de declaración de nuevas ZEPA, que no se revisaban desde hace ocho años.
La propuesta incluye la declaración de ocho nuevas ZEPA (en Mallorca, la Costa Noroeste de la isla, Maristany, el Pla de Vilafranca, el Pla des Blanquer y Son Real; en Eivissa, en la Illa d’en Calders y la Illeta de Cala Salda, y en Formentera, Punta Prima), la declaración como ZEPA del Lugar Interés Comunitario (LIC) de Randa y la ampliación de las ZEPA de sa Costera y de la Marina de Llucmajor.
Los criterios generales para la ampliación o modificación de ZEPA responden a la necesidad de completar la cobertura de esta figura de protección para las especies más amenazadas y escasas de la comunidad autónoma; en concreto, para la pardela balear (Puffinus mauretanicus), endemismo considerado una de las especies más amenazadas de Europa; el águila pescadora (Pandion haliaetus), el ave de rapiña más escasa del Estado español; el buitre negro (Aegypius monachus), la gaviota roja (Larus audouinii) y el cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis), especies amenazadas calificadas como vulnerables, y el aguilucho cenizo (Circus pygargus), escasísimo en Mallorca.
También se cumple el compromiso asumido con la Unión Europea de calificar como ZEPA las zonas de reproducción de la reintroducida águila perdicera (Aquila fasciata) a través del programa LIFE. Algunas parejas se han establecido en la ZEPA de la serra de Tramuntana, pero, en el caso del Pla de Mallorca, en el macizo de Randa. Por otra parte, la importancia de la Marina de Llucmajor como zona de asentamiento juvenil es determinante para la ampliación de esta ZEPA.
Asimismo, es necesario completar la red de ZEPA con la protección efectiva de las zonas agrícolas de más interés ornitológico: la avifauna ligada a los usos agrarios es precisamente la que tiene una recesión más general en el ámbito europeo, y, en consecuencia, es conveniente actuar en la protección de estos agrosistemas, que tiene que incluir el estímulo del mantenimiento de las prácticas agrarias. Este criterio ha sido determinante para el Pla de Vilafranca y el Pla des Blanquer.
En otras ocasiones, el motivo de la declaración reside en la necesidad de crear el instrumento de protección de espacios de singularidad manifiesta, como es el caso de las islas d’en Calders y Cala Salada, o la pequeña zona húmeda de Maristany.
La medida beneficia como mínimo 51 especies de aves; además, algunos de estos espacios tienen valor para otras especies protegidas de reptiles o vegetales.
La calificación de ZEPA no comporta limitaciones de los usos tradicionales y legítimos del territorio, explícitamente los agrarios, los forestales y los cinegéticos. También pueden ser autorizables nuevos usos o nuevas actividades, siempre que sean compatibles con estas especies. Además, no se trata de una figura urbanística, y, por lo tanto, no impone ningún tipo de servidumbre ni regulación del uso público.
Este Acuerdo se debe enviar al Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente a fin de que lo comunique a la Comisión Europea. También se tiene que notificar al resto de administraciones y someterse al trámite de audiencia y al de información pública antes de que lo apruebe definitivamente el Consell de Govern.