26/04/2017
Las Illes Balears tienen suelo urbano y urbanizable vacante para acoger una población potencial de 364.505 personas y para 144.460 viviendas
El suelo vacante urbano y urbanizable actual está conformado por 3.076 hectáreas que permitirían acoger la construcción potencial de 144.460 viviendas.
Por islas, la capacidad de población en el suelo vacante urbano y urbanizable es de 284.269 personas en Mallorca; 35.304, en Menorca; 43.348, en Eivissa y 1.508, en Formentera. Respecto de las viviendas potenciales en este suelo serían: 112.620 en Mallorca; 17.202 en Eivissa; 14.009 en Menorca y 629 en Formentera. Hay una superficie de 2.098,80 hectáreas disponibles en Mallorca; 545,63 hectáreas, en Eivissa; 422,68 hectáreas, en Menorca y 9,13 hectáreas, en Formentera.
El estudio, que ha detallado el director general de Ordenación Territorial, Luis Corral, ha sido elaborado por el Servicio de Información Territorial de las Illes Balears (SITIBSA).
Según ha afirmado el conseller, estos datos de disponibilidad del suelo vacante puestos en relación con el ritmo de crecimiento poblacional nos permiten concluir que a medio plazo hay suelo suficiente para responder a las necesidades de la población de las Illes Balears y también que se tiene que hacer un esfuerzo claro por preservar el suelo rústico porque hay bolsa de suelo clasificado suficiente para atender este potencial crecimiento.
“Con estas cifras y conscientes de la presión humana y de la capacidad en que se encuentran nuestras infraestructuras, está claro que se tiene que hacer un esfuerzo claro por preservar el suelo rústico y no plantearse nuevas clasificaciones de suelo”, ha destacado el conseller.
“Debemos centrarnos en regenerar y dar herramientas para actuar sobre la ciudad ya construida porque el urbanismo ya del presente y del futuro se tiene que centrar especialmente en la revitalización de nuestras ciudades, en la capacidad de adaptarse al crecimiento aquí, no en clasificación de nuevo suelo”, ha insistido el conseller.
El conseller también ha resaltado la función social de la vivienda y, en este sentido, ha apuntado la necesidad de potenciar líneas de trabajo que permitan aprovechar este suelo disponible para destinarlo a uso público para viviendas de protección oficial.
Así, Pons ha recordado, en esta línea, que la futura ley urbanística de las Illes Balears prevé mecanismos para hacer aflorar el suelo disponible, así como para garantizar que una parte del mismo se destina a vivienda pública de protecció y, también, que la ley de vivienda actúa sobre las viviendas vacías, estableciendo medidas para que puedan ser puestas a disposición de la Administración para ser destinadas a alquiler social.