En lo que va de año, el Ayuntamiento de Dos Hermanas ha interpuesto más de una veintena de sanciones a ciudadanos por infringir la ordenanza municipal de Tenencia de Animales de Compañía. La mayoría de ellas han tenido que ver con la no recogida de los excrementos de la vía pública, una infracción que en algunos casos ronda los 300 euros de penalización. Sin embargo, pese a la dureza de las multas, la presencia de estos restos en las aceras y plazas públicas de la ciudad siguen siendo una tónica habitual contra la que está resultando complicado acabar. Así, desde luego, lo reconocen desde el propio Ayuntamiento nazareno, donde no se oculta que, a pesar de las diferentes campañas de concienciación, sigue habiendo deposiciones de canes en la vía pública.
«No vamos a negar lo evidente, es un problema que existe», indicó en este sentido el delegado de Movilidad y Limpieza Urbana del Consistorio nazareno, Antonio Morán, quien tras asumir al inicio de esta nueva legislatura las áreas de limpieza, tiene ahora como reto acabar con este problema, que se repite en buena parte de las grandes ciudades de toda España. Existe una unidad específica de la Policía Local, la administrativa, que se ocupa precisamente del «control y vigilancia» de la ordenanza, aunque «cazar» al dueño infractor que no recoge las deposiciones de su mascota en la vía pública se presenta harto complicado, según reconocieron fuentes municipales.
La solución más eficaz parece estar más bien, a juicio del equipo de Gobierno, en la concienciación ciudadana acerca de este respecto, ante la imposibilidad de controlar a cada uno de los dueños de animales en una ciudad que cuenta con un censo de más de 27.500 perros registrados, lo que supone un incremento del 21% en los últimos cuatro años. Para ello, Morán ha anunciado ya que se harán campañas «más agresivas» para concienciar sobre la recogida de los excrementos de los animales, puesto que «es un tema de responsabilidad y respeto hacia el resto de personas», al tiempo que se han «intensificado» las labores de vigilancia, especialmente en los parques por ser la zona donde más animales se concentran.
Más zonas para animales
Los dueños de los animales, de su lado, piden no ser estigmatizados por la «falta de civismo» de otros que no recogen los excrementos y reclaman una ampliación de las zonas limitadas a los animales, los llamados pipican con los que cuentan ya los grandes parques de Dos Hermanas, como la Alquería del Pilar o Los Pinos. A ellos se sumará el que se va a ejecutar en el parque Dehesa Doña María, ubicado entre la avenida de las Universidades y Adolfo Suárez, donde está proyectada una amplia zona para animales en la parte más próxima al tanatorio municipal.
En este sentido, el grupo municipal de Izquierda Unida solicitó también durante la última sesión plenaria una ampliación del número de papeleras y contenedores de residuos sólidos urbanos, así como la instalación de suministradores de bolsas de recogida de excrementos para intentar acabar con esta problemática. El portavoz de la federación de izquierdas, Fran García Parejo, lamentó además que las campañas de concienciación realizadas por el Ayuntamiento en este sentido habían estado dirigidas «fundamentalmente a niños», cuando «quienes se ocupan del cuidado y paseo de sus mascotas son sus padres».