28/12/2015
'Susana Díaz tiene que dedicarse a atender a Andalucía'
El Correo
La mesa de su despacho está atestada de papeles, pero no mira uno solo en la hora y media de distendida charla. Todo lo tiene grabado en una mente aclimatada a la labor municipal. No en vano, es alcalde de Dos Hermanas desde 1982. El mismo año que ganó Felipe González. En su despacho tiene una foto del expresidente con una dedicatoria –para él y uno de sus 13 hermanos– que apenas se distingue, difuminada por el tiempo. Pero Francisco Toscano no se detiene en el pasado y mira al futuro pensando en Dos Hermanas como el gran foco de expansión de la Gran Sevilla, tanto residencial, con Entrenúcleos, como económico, con el renacer de Megapark.
—El día 30 aprueban los presupuestos para 2016, ¿cuáles serán las líneas maestras?
—Todos los presupuestos están encorsetados por la ley. No hay margen para jugar ni teniendo las cuentas saneadas. También hay que contar que un ayuntamiento es una empresa de servicios y, por eso, la partida más importante va a personal. Se puede camuflar externalizando servicios, pero aquí no: el 47 por ciento va para eso. Hay capítulos donde se podría ahorrar, como el gasto corriente. Pero en una ciudad como esta, que sigue creciendo en habitantes, es difícil. Al final, el más operativo es el capítulo de inversiones, que en 2016, pese a venir de año electoral, crecerá y se destinará a lo urgente.
—¿Qué considera urgente?
—Atender las necesidades de los barrios con pequeñas inversiones que al final, en una ciudad grande como Dos Hermanas, suman mucho. Hay que comprar nueva flota para recogida de basura y bomberos, ya que cuesta más el mantenimiento que nuevos vehículos; y conservar los edificios educativos. Después hay proyectos que se harán si vienen partidas del Estado o de la Diputación, como el nuevo acceso por la carretera de la Isla.
—También hay partida concreta para Montequinto, ¿en 2016 ya se podrá hablar de Montequinto como distrito?
—Hemos dibujado los presupuestos para que, a lo largo de 2016, el distrito de Montequinto sea una realidad. Se prevé una partida de descentralización de 300.000 euros. En Sevilla hay distritos, con dos veces más población, con 400.000 euros. También generará burocracia, pero será la mínima: si se preveían dos cargos de confianza, en Montequinto habrá solo uno. Hasta ahora, el delegado escuchaba a cada vecino individualmente y ahora tendrá una junta municipal de distrito.
—Entrenúcleos es la apuesta residencial, pero ¿Dos Hermanas tiene público demandante para esa oferta?
—A pesar de la crisis se han hecho 1.300 VPO, un fenómeno único en España. Las que eran protegidas pero promovidas desde iniciativa privada se han alquilado todas. Así no les hace ningún agujero. Ese modelo, pero de manera más social es el que se trata de desarrollar con las VPO amparadas por el Ayuntamiento. La idea es un alquiler con opción a compra de 320 euros. Si al año deciden comprarla, íntegramente se computa en la entrada, donde también hay una aportación del Ayuntamiento.
—¿Cómo puede ayudar a las familias de Entrenúcleos que se han quedado sin poder acceder a sus viviendas?
—A aquellas personas que ya dieron su entrada, del orden de 10.000 euros, y ahora no pueden adquirir la vivienda, le van a devolver la entrada, porque así se recogió en contrato. El problema es cuándo. Estamos trabajando en que el banco mejore la hipoteca para que las personas se queden liberadas y la empresa pueda alquilarla o venderla. Se quieren desbloquear los casos, sobre 80, porque ahora ni las empresas pueden alquilar por no ser suyas ni los otros cobrar porque no las pueden vender.
—¿Cómo es posible que, pese a la parálisis, sigan existiendo empresas que inviertan en Entrenúcleos?
—Si la actividad del país empieza a moverse, como se está viendo, no hay otro suelo legal, urbanizado y en regla para viviendas en todo el cinturón de Sevilla. Esto no será lo de antes, pero de lo poco o mucho que se construya en Sevilla, esa zona es prioritaria. Y así lo entienden los grandes bancos, que tienen sus estudios de mercado. Dos Hermanas tiene un guion a 20 años vista y ahí está Entrenúcleos que, a pesar de la crisis, es un proyecto que está muy vivo.
—¿Cómo marchan las obras de Megapark? Y lo más importante, ¿habrá financiación para la segunda fase?
—El proyecto va a mejor ritmo del previsto y es posible que se ejecute antes de los 36 meses de plazo fijados. Había dudas sobre las catas, pero los firmes son buenos. Desde Megapark son optimistas para enlazar con la segunda fase y desarrollar el parque comercial. También dependerá mucho de las obras de la SE-40.
—¿El tercer tramo de la SE-40 avanza al ritmo deseado?
—Va despacito. Todos queremos que sea más rápido. Pero un año más o menos no importa. La clave es que haya compromiso. Con tres millones se ha hecho lo más económico, el movimiento de tierras, y hay un compromiso de inyectar más dinero en 2016.
—¿Y los famosos túneles entre Dos Hermanas y Coria?
—Se deberá resolver. Estamos en otra época y si en vez de cuatro túneles hacen primero solo uno o los dos interiores, bienvenidos sean. También hay que ser previsores y evitar ese complejo del Quinto Centenario, que sufre ese cuello de botella por no poner una viga más. De todas formas, las perspectivas han cambiado. Queremos envolver el sur metropolitano sin pulsos con Sevilla. Está Entrenúcleos, con la universidad y un pequeño parque tecnológico; y está el desarrollo de la Isla con Megapark, para estar posicionados junto al río y la Zona Franca, que también reivindicamos.
—Pero Dos Hermanas no participa en la Zona Franca...
—Es un error. Pero la mentalidad del nuevo alcalde de Sevilla es distinta. Quiere liderar un proyecto metropolitano y nosotros lo apoyamos. Ya es consciente de que la Zona Franca se tiene que abrir porque está abierta en toda España. En Cádiz pasa. Ahora hay predisposición por parte de Espadas de una Gran Sevilla con un concepto solidario y no jerarquizado, como le planteé hace años a Alfredo Sánchez Monteseirín. Con él se creó Emasesa metropolitana, que es todo un ejemplo.
—Hablando de Emasesa, ¿hay alguna noticia sobre el esperado tanque de tormentas?
—Eso es un problema de gestión. Emasesa lleva tiempo reduciendo inversiones. Nos encontramos que había obras de emergencias que no se habían hecho y que podían tener una salida económica sin tocar la factura. Todas las obras públicas son necesarias, salvo locuras como aeropuertos sin aviones. Pero las del ciclo integral del agua son, sin duda, urgentes. En febrero nos dijeron en Medio Ambiente que no había problema. Pero el tema, a día de hoy, no está resuelto. Ahora quieren que la petición pase por los plenos de los ayuntamientos. Si hace falta un papelito más, lo tendrán, pero explícale al vecino que el tanque de tormentas licitado no se ejecuta porque está pendiente de una firma.
—¿Se ve con ganas de seguir de alcalde más allá de 2019 o ya no lo convencen más?
—Siempre digo lo que pienso. Pensaba que mi etapa acababa en 2015. De golpe, el país entró en un escenario distinto. Si me iba, agudizaba más esa incertidumbre en mi ciudad. Por fortuna, después llegó la gratitud de los nazarenos, que por novena vez nos dieron una mayoría absoluta. Tengo seis hijos de 40 a 27 años y una niña de diez. Ella me dice que para qué me voy a jubilar, que tengo que seguir trabajando. Por eso y muchas otras cosas más, ahora no me atrevo a hablar (se ríe).
«DÍAZ TIENE EL RETO DE MANTENER ANDALUCÍA Y A ESO SE DEBE DEDICAR»
Francisco Toscano no se caracteriza por morderse la lengua. Habla alto y, sobre todo, claro. Cristalino. Aunque Dos Hermanas es lo primero, no esquiva preguntas sobre el actual mapa político tras el 20-D. De hecho, es el regidor nazareno el que invita a abrir el debate. Y, a diferencia de muchos analistas, se muestra optimista con los resultados obtenidos por la candidatura de Pedro Sánchez. «Viendo el escenario real del país, el PSOE ha salido mucho mejor de lo que se podía prever. Y lo digo en todos los sentidos posibles, tanto en lo orgánico como en lo institucional». Toscano indica que hay un «mandato de diálogo abierto a distintas fuerzas y el que no entienda eso no entenderá ni el presente ni el futuro».
Ese mandato, a su juicio, no casa con la filosofía del PP, «que no va a poder gobernar matemáticamente», mientras que el PSOE «tiene para gobernar varias opciones, más de las que parece». En su repaso, no olvida la que considera «más radical», que es la llegar a La Moncloa con el apoyo de Podemos, al que «se le puede apretar» para que no incluya como obligatorio un referéndum para Cataluña; y otras fuerzas minoritarias. Pero insiste más en otra alternativa, que es la de invitar al PP y Ciudadanos (C’s) a que traten de captar apoyos para gobernar y, si no, que se abstengan y dejen gobernar al PSOE. «Si ellos –por PP y C’s– son tan patrióticos y los de Podemos son tan demonios como dicen, que se abstengan por el bien del país y Sánchez lidere un gobierno de transición para actualizar la Constitución, resolver los problemas económicos que no pueden esperar y abrir vías con Cataluña y con el resto de comunidades dentro del marco constitucional», manifiesta el regidor, que, de salir tal ecuación «el PSOE no necesita a Podemos para nada».
«Pedro Sánchez tiene todas esas posibilidades y, en cuanto se produzcan, el PSOE dejará lo orgánico y los pulsos de poder a un segundo plano y se centrará cada uno en sus deberes. Lo que tenemos es que gobernar en nuestras instituciones y centrar los cinco sentidos en la gestión», argumenta. Ante esta afirmación, la pregunta salta por sí sola. Las valoraciones realizadas por la presidenta de la Junta de Andalucía –y del PSOE a nivel regional–, Susana Díaz, rebatiendo a Pedro Sánchez. Toscano también tiene respuesta para eso: «Díaz tendrá su problema en el equilibrio que tiene que mantener en Andalucía y a eso se tiene que dedicar». Una medicina, la de fajarse en el cargo que le han otorgado las urnas, que dice que también se aplica dedicando su esfuerzo a Dos Hermanas.
Podemos y la contención del 15M
Toscano ve el país, en todo caso, «en mejores condiciones políticas», con «independencia de los sentimientos» socialistas. Y hace su reflexión sobre el efecto Podemos. «Hace dos años este país vivía con el riesgo de una explosión social, un movimiento como el 15M que ni el PSOE ni IU estaban capacitados para reconducir. Eso preocupaba a la derecha económica y lo han canalizado, porque hoy el país no está mejor. Sigo viendo a los mismos parados, a los jóvenes que están fuera... Esa explosión la han canalizado a través de Podemos, que tiene jóvenes muy preparados y ha sido un instrumento válido para este fin».
Dentro de esas reflexiones, no faltó su valoración sobre la corrupción y la diferencia entre las causas abiertas en su partido (ERE), que «fue de cuatro o cinco» con las del PP (Gürtel), donde «se montó una organización en paralelo para defraudar». Eso «por mucho que la jueza Alaya se empeñe y haya querido enfocar los ERE como tema estructural», algo que, a su juicio «no es cierto». «Lo que sí hubo fue una prejudicialización» y «una ingenuidad» del PSOE andaluz, que «debería haberse personado en la causa» y, desde el Gobierno andaluz, «tomar medidas para cambiar la legislación y endurecerla». «Si se llevaba al extremo, toda jubilación quedaba en duda», indicó.