28/01/2016
Educación para la libertad en Dos Hermanas
El Correo
Una frase atribuida a Cicerón advierte de que los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla. Y en esa premisa, la educación juega un papel fundamental a la hora de poner sobre la mesa herramientas que permitan formar a ciudadanos libres capaces de prevenir, en el presente y en el futuro, hechos históricos tan espeluznantes como el genocidio judío en la Alemania de Hitler.
El 27 de enero es, según las Naciones Unidas, el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto, pero más allá de las típicas menciones institucionales o recogidas en los libros de texto, el Instituto de Educación Secundaria (IES) Ibn Jaldún de Dos Hermanas ha «sacado de las aulas», durante dos semanas y con recursos mínimos, el recuerdo a los seis millones de personas que sufrieron la crueldad máxima del nazismo.
Un proyecto que ha incluido numerosas actividades las cuales, de «manera transversal», han implicado a toda la comunidad educativa, «desde la dirección hasta las limpiadoras pasando por el AMPA del centro», señalan los profesores e impulsores de la iniciativa, José Manuel Hinojosa de Guzmán, Daniel Mir y Francisco Huesa. Los dos primeros, además, poseen una amplia formación en este pasaje de la historia recibida en la propia Jerusalén y de la mano de la Yad Vashem –institución oficial constituida en conmemoración de las víctimas del nazismo alemán–, que apoya el proyecto junto con la Fundación Tres Culturas y la UPO.
Así, además de las charlas, visionados de películas y documentales relacionados con la temática, el eje vertebrador de las acciones desarrolladas ha sido una exposición fotográfica que ha mostrado «el antes, el durante y el después» del genocidio –las circunstancias previas en lo político y en lo social del pueblo judío, sucesos como la noche de los cristales rotos o las condiciones de los presos en los campos de concentración y la declaración del Estado de Israel, entre otros– y por la que han pasado todos los cursos.
Alumnos concienciados
La idea, de la que se redactará un dossier con el objetivo de exportarse a otros centros, ha conseguido calar perfectamente en los jóvenes a pesar de que, teóricamente, el acontecimiento les pilla de lejos. En la práctica no ha sido así: «Tenemos alumnos gitanos o testigos de Jehová que, rápidamente, se han identificado y han empatizado con una hipotética repetición de los hechos», afirman los docentes.
Pero también se ha conseguido con el resto de los alumnos. Natalia, de 2º de ESO, debatió con sus padres en casa «situaciones que vivían los judíos y, entre todos intentábamos buscar una solución», apuntando que hace falta «más conciencia y humanidad para que no se repitan» acontecimientos como el Holocausto.
También Jonathan, de 2º de Bachillerato, valora de forma «muy positiva» la adquisición de conocimientos que la iniciativa le ha permitido obtener sobre un tema que «siempre me ha interesado», apostando por «potenciar el conocimiento de los derechos humanos entre las nuevas generaciones».
El broche final de estas actividades tuvo lugar precisamente ayer, con Victoria leyendo un manifiesto conmemorativo mientras su compañera Conchi interpretaba al violín la siempre emocionante banda sonora de La lista de Schindler. Por su parte, el alumnado de 4º de ESO y Bachillerato formó una estrella de David en el patio del colegio al grito de Shalom –que significa «paz» en hebreo–, mostrando su compromiso con la libertad de todos los pueblos del mundo.