08/02/2016
El desvío de 1,8 millones de la caja municipal fue denunciado por el Gobierno local en 2012
DH Diario Digital
La presunta irregularidad, según ha vuelto a narrar Francisco Rodríguez, fue detectada a comienzos del año 2012 por parte de la Tesorería e Intervención municipal con motivo de la liquidación de las cuentas correspondientes al año anterior, y que era, por cierto, la primera que este concejal asumía como delegado de Hacienda.
Ambas instancias responsables de controlar el dinero municipal percibieron que existía una anomalía en las conciliaciones de las cuentas, de lo que se dio cuenta al alcalde, Francisco Toscano, quien inmediatamente -según el relato del delegado de Hacienda- envió un escrito a la Tesorería y a la Intervención para que se centraran en la solución de estos hechos.
Según ha recordado Francisco Rodríguez, esta anomalía se detectó en una de las cajas municipales, en concreto aquella en la que las empresas, por aquellos años, depositaban en metálico el dinero de las fianzas, y de la que era responsable una veterana funcionaria, a la que se le pidieron las oportunas explicaciones, indicando ésta que debido a la gran carga de trabajo acumulada no disponía en ese momento del soporte documental que aclarase esa presunta anomalía, pero que se iba a poner a buscarla y que la aportaría.
Infarto cerebral
El caso es que esta funcionaria, pocos días después, sufrió un infarto cerebral estando en su propio puesto de trabajo, lo que llevó al alcalde nazareno a mandatar a la Intervención y a la Tesorería municipales a que realizaran una auditoría interna remitiéndose desde el año 2011 y hasta aquel en el que se inició el nuevo plan contable, que fue en 2007.
Una vez que se dispuso de dicha auditoría, se conoció que la cantidad que no contaba con soporte documental ascendía a 1,8 millones de euros, y, ante estos hechos, se convocó una junta de portavoces, integrada en esas fechas por el PP e IU, en la que se les informó de esta anomalía y de la decisión de la Alcaldía de poner este hecho en conocimiento del Juzgado de Guardia, de la Cámara de Cuentas de Andalucía y del Tribunal de Cuentas.
Poco después, según siguió relatando el delegado de Hacienda, el Tribunal de Cuentas envió una notificación en la que indicaba que el órgano competente en relación a estos hechos era éste mismo, por lo que debieron inhibirse del caso tanto el Juzgado como la Cámara, estándose aún pendiente de la resolución definitiva de dicho órgano.