27/06/2016
El pianista de los sentidos
El Correo
Natural de Dos Hermanas, sus padres le apuntaron a una guardería musical, donde probó múltiples instrumentos. Fue a los siete años cuando realizó la prueba para el conservatorio. «El momento en el que elegí piano, el instrumento que más me llamó la atención», declara Víctor Gómez. Desde entonces, este joven pianista nazareno ha participado en múltiples eventos y actos: «entre los más destacables, se encuentra la inauguración del curso escolar de 2006-2007, o la mención de honor que recibí en el concurso Sant Anastasi en Lleida. También fue muy importante para mí recibir el primer premio de fin de grado elemental». Con sólo doce años, Gómez accedió al grado profesional de piano, sacando un sobresaliente en la prueba.
El joven pianista relata humildemente sus reconocimientos, de los que destaca simplemente «el gusto que supone tocar para los demás, frente a un público». Y es que este pianista es algo tímido, por lo que «el piano siempre ha sido mi forma de expresarme, de transmitir mis emociones».
En el concurso de este año de la ONCE, Gómez se enfrentó a otros 14 solistas, interpretando la obra La Gran Polonesa Brillante de Chopin. «Para mi fue una sorpresa muy grande ganar», dice. Es afiliado de la ONCE desde el año 2004, debido a una discapacidad visual del 67 por ciento. Esta, lejos de restarle, ha potenciado otras de sus facultades, que Víctor ha sabido aprovechar. «Desde muy pequeño he tenido mayor facilidad táctica. El hecho de sentir tanto el tacto, por ejemplo, me ha ayudado a calcular fácilmente el volumen de las teclas, dónde están». Además, Víctor cuenta con una capacidad auditiva extra, ya que nació con oído absoluto: «para mí es como si el piano me estuviera pronunciando cada nota», explica. «Mezclar el gusto por tocar todo, con la facilidad auditiva, fue lo que despertó en mí el entusiasmo por la música».
Pero no todo el papel de su éxito pertenece a sus sentidos. Gómez dedica hasta cuatro horas diarias a la práctica musical, una hora tocando, y el resto estudiando las partituras, ya que encuentra dificultades para la lectura de las mismas. «Con mi problema visual se me escapan muchos de los matices que forman una partitura, por lo que necesito memorizarlas, interiorizarlas. Esto es lo que más tiempo me lleva». El joven reconoce que nunca ha sido de sacar buenas notas, ya que «siempre me he cansado rápido con el esfuerzo que supone estudiar libros de texto, y he preferido ensayar con el piano». Sin embargo, es consciente de que quizás en un futuro tenga que optar por otro camino profesional, «si por cualquier motivo no sigo con el piano, me gustaría estudiar magisterio musical». La ONCE le ayudó con muchos materiales para el estudio, pero sobre todo, su familia ha sido uno de sus grandes pilares. «Unas navidades, mis padres me sorprendieron regalándome un magnífico piano de cola».
También se siente respaldado por su municipio, Dos Hermanas, donde ha cursado muchos años el conservatorio y realizado algunos actos. Su madre, Maribel Morales, destaca que «a veces los vecinos se paran frente a la casa para escucharlo. Todo el mundo se alegra siempre de sus éxitos».
Aunque su máxima referencia en el mundo musical es el compositor y pianista Chopin, al que interpreta en cada ocasión posible, «también disfruto tocado canciones más modernas y famosas, interpretando música pop». En su canal de Youtube,Víctor Music, el joven se muestra tocando canciones de Justin Bieber o One Direction.
Entre sus sueños, de hecho, se encuentra «dar conciertos con obras de estos artistas famosos». Pero su madre sabe otra de sus aspiraciones, ya que, «cada vez que pasamos por la Maestranza, me dice que le encantaría tocar allí algún día», aporta ella. Y él, puntualiza: «por soñar, que no quede. Ojalá algún día pueda tocar junto a una orquesta alguna de mis obras preferidas de Chopin»