18/10/2016
Domingo de Valme espléndido de fe y devoción
ABC
La fiesta religiosa, una de las más importantes de Andalucía, comenzó a las ocho de la mañana -después de la misa de romeros que tuvo lugar a las seis-, cuando la venerada imagen fue trasladada desde el altar mayor a su carreta, que ya esperaba a las puertas del templo, adornada con su característico exorno a base de varas de nardos y miles de flores de papel rizado, que este año eran de color rosa y blanco. En el exterior, todo un pueblo esperaba a la que es su Protectora, con un manto azul marino bordado en oro, y rompía en aplausos y vivas a la Virgen, cuando el prioste de la hermandad terminaba de colocar el trono de la imagen en la carreta y se escuchaban los cantos del coro de Valme dedicados a su venerada imagen.
La banda de música Fernando Guerrero de Los Palacios y Villafranca volvía a acompañar, un año más, a la carreta de la Virgen durante su paso por el municipio, cuyas calles se llenaron de público haciendo prácticamente imposible transitar por ellas durante el paso de la comitiva romera. «Es un día de mucha emoción, que se espera todo el año», comentaba una de las personas más próximas a la hermandad, la camarera primera de la Virgen, María Luisa Díaz. Y es que, el domingo de la romería de Valme es uno de los días más destacados del calendario en Dos Hermanas, cuando familias enteras y grupos de amigos se reúnen para acompañar a la Protectora hasta Cuarto.
Hubo varias petaladas y ofrendas florales a la Virgen durante todo el camino y momentos especiales a su paso por la carretera A-8032 –cortada al tráfico durante toda la jornada-, en la que numeroso público esperaba a la Virgen, en zonas como Barranco o a la altura de la «Cuesta de los Ingleses», punto este último en el que la carreta se detuvo frente a la pequeña capilla, levantada al pie de la vía por iniciativa popular, con una réplica de la venerada imagen.
Extensa comitiva
Según los cálculos que maneja el Ayuntamiento de Dos Hermanas, en la romería participanalrededor de 200.000 personas, que se reparten en torno a un cortejo conformado por 18 carretas y 35 galeras, adornadas con sus coloridos diseños de flores de papel rizado que cambian cada año, además de medio centenar de carros y coches de caballos. Entre los asistentes hubo también visitantes de pueblos de la provincia y del resto de España. José Luis, un bilbaíno afincado en la ciudad nazarena, era uno de ellos. «Un vasco es de donde quiera ser, bailo y canto sevillanas como uno más», aseguraba.
Al mediodía, el cortejo romero alcazaba Bellavista, un barrio que vive también una jornada de fiesta cada tercer domingo de octubre. Los bares de la zona por donde pasó la comitiva registraron un lleno absoluto y las calles fueron durante todo el día un ir y venir de gente. Tras la parada habitual en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, la carreta de la Virgen alcanzó el cortijo de Cuarto llegando a la ermita en torno a las dos y media de la tarde, una hora después de lo previsto. Entre aplausos, la venerada imagen fernandina fue trasladada al interior de esta ermita que, según la tradición, fue edificada por mandato del rey Fernando III el Santo, como muestra de agradecimiento a la Virgen María por el valimiento que, en dicho lugar, le otorgó al monarca durante la conquista de Sevilla, en el siglo XIII.
A las seis de la tarde la hermandad de Valme reorganizaba el cortejo para emprender el camino de vuelta, un regreso mucho más íntimo, con menos público, pero especialmente bello. En Dos Hermanas, cientos de personas esperaban ya a su Protectora para recibirla, de nuevo, entre vivas y gozos. La maratoniana jornada concluyó casi a las doce de la noche en una Dos Hermanas en la que este lunes es día no laborable.
Seguridad
La romería transcurrió sin incidencias destacables, registrándose hasta las siete de la tarde medio centenar actuaciones menores, relacionadas con contusiones, lipotimias, intoxicaciones etílicas o luxaciones, si bien Cruz Roja Española sumó 85 asistencias y cinco traslados al hospital. La fiesta religiosa contó, en esta ocasión, con un refuerzo importante en el dispositivo de seguridad, con la participación de los ayuntamientos de Dos Hermanas y Sevilla, Junta de Andalucía y la Subdelegación del Gobierno. El operativo, coordinado por el servicio de Emergencias 112, incluyó cinco cámaras de vigilancia y un sistema de GPS para controlar en todo momento el discurrir de la romería.