11/11/2016
‘Cuidados canguro’ al rescate de los prematuros en Valme
el Correo
Alrededor de 3.000 partos son atendidos cada año en este hospital de referencia para el área sur de la provincia y, de ellos, unos 500 ingresan en la Unidad de Neonatología con diversas patologías, de los que el 35-40 por ciento (unos 270) son recién nacidos prematuros y el resto presentan patologías como ictericia, infecciones, trastornos metabólicos o respiratorios o malformaciones.
Los que nacen por debajo de 1.500 gramos son los prematuros extremos, que precisan de cuidados intensivos e ingreso hospitalario durante meses incluso. En su afán por humanizar ese duro proceso, Valme ha sido pionero en los llamados Cuidados canguro, que se llevan practicando desde los años 90 como una alternativa a la incubadora y tras comprobarse científicamente sus múltiples beneficios. Consiste en colocar al bebé entre los pechos de su madre o padre en contacto directo piel con piel, en posición vertical reclinada, vestido sólo con un pañal adecuado a su talla y un gorrito. Se realiza en un asiento cómodo y reclinable a pie de incubadora. Un proceso que se inicia en el hospital y se puede continuar en casa si se desea.
Para el bebé prematuro todo son beneficios, el contacto con la piel de su madre es lo más parecido al vientre materno: lo mantiene caliente, le tranquiliza al reconocer el sonido del latido de su corazón, el olor del pecho le recuerda el del líquido amniótico, guiándole hasta el pezón facilitando el comienzo de la lactancia materna. La respiración de los dos se acompasa, sirviendo como estímulo para evitar apneas, con menos episodios de llanto, lo que hará que gaste menos energía y aumente mejor de peso... todo ventajas.
Además, el Programa de Humanización de la Asistencia Neonatal de Valme contempla la apertura de la zona de hospitalización a los padres durante las 24 horas del día para que mantengan contacto directo con el bebé y lo conozcan desde el primer día, favoreciendo el vínculo familiar y la pérdida del miedo. El funcionamiento de este programa cuenta también con el apoyo que el hospital brinda a las madres, facilitándoles alojamiento y comida en el mismo centro.
EL VÍNCULO CON LOS PADRES
La Unidad de Neonatología de Valme, perteneciente a la Unidad de Gestión Clínica de Pediatría, lleva años trabajando en distintos programas dirigidos a mejorar las necesidades relacionadas con los problemas de salud del recién nacido prematuro junto a la promoción del vínculo con sus padres. Está conformada por medio centenar de profesionales entre facultativos, personal de enfermería, administrativo y celador, bajo la coordinación del neonatólogo Javier Casanovas. Cubre la totalidad de la asistencia de los neonatos nacidos en el hospital, a excepción de aquellos casos que son tributarios de cirugía, que son derivados al Hospital Infantil Virgen del Rocío.
Los profesionales de la unidad, junto a la Asociación de Padres de Niños Prematuros del área asistencial Pequevidasvalme, celebran el jueves 17 el Día Mundial del Prematuro, con los objetivos de dar visibilidad al problema de la prematuridad, realizar charlas divulgativas y pasar un jornada de sana convivencia entre profesionales sanitarios, padres y niños.
UNA UNIDAD CON TODO LO PRECISO Y MÁS
La Unidad de Neonatología, ubicada en el ala izquierda de la tercera planta del hospital, consta de 22 puestos de hospitalización dispuestos en zona de cuidados intensivos, intermedios y mínimos, así como habitaciones compartidas madre/hijo. El área de hospitalización cuenta además con el hotel de madres, que dispone de tres camas para que las progenitoras puedan pernoctar en el hospital durante el ingreso de sus hijos.
Tras acometer en 2010 un proyecto de remodelación en el marco del Programa de Atención Integral al Niño Hospitalizadode la Junta de Andalucía, la unidad vio duplicada su superficie (de 375 a 750 m2) y con ello incrementó su capacidad de 18 a 22 puestos; habilitó habitaciones para recién nacidos que necesitan estar ingresados pero no precisan cuidados intensivos, acompañados todo el tiempo por sus madres.
Entre su equipamiento destacan incubadoras de cuidados intensivos que disponen de varios microprocesadores capaces de transmitir a tiempo real el peso del niño, el nivel de humedad o su temperatura. Además, equipos de respiración asistida en sus distintas modalidades que se adaptan al tamaño del recién nacido y a la patología que puedan presentar sus pulmones aún sin formar del todo.