16/08/2023
El idioma chino se abre paso en Dos Hermanas gracias a la Universidad Popular
ABC
Lugares en los que se impartan lenguas oficiales que se hablan en Europa como inglés, francés, alemán o italiano hay muchos repartidos por cualquier municipio. Sin embargo, espacios en los que se pueda aprender otros idiomas, como el chino, no son tan comunes.
En Dos Hermanas, desde hace diez años, la Universidad Popular – centro público de la Concejalía de Educación en el que se enseñan diferentes disciplinas con precios asequibles - optó por incluir en su oferta esta lengua oriental que es la segunda más hablada a nivel mundial, con más de 1.100 millones de hablantes.
Su profesor, Manuel Jesús Perea, explica que lo primero que le «atrajo era ese desconocimiento que tenía de la lengua. Ignorancia y curiosidad fueron el binomio perfecto para profundizar en él».
Y comenzó una doble aventura para él ya que se convirtió no sólo en hablante de chino sino también en profesor de esta lengua.
Un acierto
El docente cuenta que el primer año que se ofertó el idioma en este centro público fue un 'boom', también porque coincidió con un periodo de crisis económica y en el que se podía ver que, contando con este idioma, el currículum profesional se enriquecía y sería más fácil permanecer o volver al mundo laboral. Además reconoce que «es un idioma que resulta muy llamativo por el contraste, pero no podemos olvidar que conlleva, como cualquier otra materia, esfuerzo y dedicación».
Por sus clases han pasado varios cientos de alumnos cuyos perfiles son bastante heterogéneos: han pasado personas de distintos rangos etarios, sexo, género, nivel académico… «En una clase pueden compartir espacio personas con alta cualificación y conocimientos de idiomas como quienes poseen el grado en traducción e interpretación, con personas que tienen estudios básicos. Quienes están estudiando bachillerato y quienes ya llevan 15 años disfrutando de la jubilación. El único nexo de unión, a priori, es las ganas de aprender, aunque el motivo o el fin sean distintos», expone Manuel.
Más sencillo que el español
A priori se tiene la idea de que se trata de un idioma complicado. Ante esto, Manuel asegura que «no es complicado sino distinto. Y puedo decir que es más sencillo que el español. Tiene grafía y fonética distintas pero la gramática es mucho más fácil que la de otros idiomas».
El alumnado ha de aprender este idioma partiendo de cero y todos son adultos; en este sentido, como señala el profesor «la persona adulta, como es el caso de mi alumnado en Universidad Popular, tiene que aprender de cero un idioma nuevo, pero con unos esquemas mentales, experiencias y aprendizajes adquiridos que pueden acelerar o ralentizar la marcha. Hay que enseñar al alumnado a aprovechar las herramientas que ya posee, su acervo y esas experiencias previas alternándolo con un ejercicio de ruptura de esquemas para que el aprendizaje sea fructífero y sencillo como lo es el propio idioma».
Tipos de clases
Las clases de chino, de las que hay varios niveles, suponen una combinación de metodologías expositivas y técnicas participativas para que se asimilen mejor los contenidos. «Me gusta establecer similitudes entre el chino y el andaluz o nuestras expresiones cotidianas para que enlace directamente con el aprendizaje significativo. Trato de jugar con las combinaciones de caracteres y los tonos para que entiendan que no es tan complejo como puede parecer en un primer momento», narra Perea.
A este tipo de enseñanza se le suman otras para el conocimiento de la cultura, la gastronomía y las artes. Y es que, según afirma, «si antes China era extremo oriente, ahora es un país de cercanía con un papel fundamental en el nuevo orden mundial».
Para Manuel no hay mayor satisfacción que encontrar a alguno de sus alumnos hablando chino en una situación: «cuando ves que son capaces de mantener una conversación en distintas circunstancias y que hay comunicación entre ambas partes se evidencia de manera fáctica ese aprendizaje. Lo mismo pasa cuando empiezan a reconocer caracteres y te lo hacen saber o conforme van avanzando en su aprendizaje y lo hacen de manera consciente, pasar de no comprender qué es un carácter o un radical, a leer textos y hacerlo de manera reflexiva».
El profesor retomará sus clases el próximo mes de octubre, con alumnado nuevo y también con otro que continúa y quiere seguir profundizando en este idioma cada vez más cercano a la cultura occidental debido a la globalización.