27/11/2023
La Reconquista de Sevilla por la Virgen de Valme
La Semana
La historia se repite y como canta el coro de la hermandad, en ese tema compuesto por Manolo Delgado, «no fue el rey San Fernando el que conquistó Sevilla, que fue la Virgen de Valme, vestidita de mantilla». Y así volvió a ser. 775 años después, un 24 de noviembre de 2023 se ha vivido la reconquista de Sevilla por parte de la Protectora de Dos Hermanas. Día histórico para el municipio nazareno, que se traslado en tropel hasta la capital para disfrutar de esta tarde de estampas únicas que se sumará a los anales de la historia en torno a la devoción mariana de Valme.
Numeroso público se congregó en el entorno de la catedral hispalense desde primera hora de la tarde para disfrutar de una procesión extraordinaria presidida por la imagen de San Fernando y la talla fernandina por excelencia, la de la Virgen de Valme, bajo el nuevo templete estrenado con motivo del 50 aniversario de su coronación canónica.
La expectación iba en aumento a medida que se acercaba la hora de la salida y la avenida de la Constitución se convirtió en un hervidero de gente en el entorno de la Puerta de San Miguel, por donde comenzó a salir el cortejo, pasada las cinco de la tarde.
Extenso cortejo
Además del coro del Colegio Nuestra Señora de la Compasión, que cantó ante las puertas de la Catedral de Sevilla, el cortejo de la procesión lo abrió la banda sinfónica municipal de Sevilla delante de los carráncanos y la cruz patriarcal, a la que siguió el Cabildo de Alfonso X el Sabio, la Casa de Castilla y León, las Reales Academias que tengan relación (en especial la de San Fernando de Madrid), la Real Hermandad de Caballeros de San Fernando, la Orden de Caballeros de San Clemente y San Fernando, las Órdenes Militares (Santiago, Calatrava, Montesa y Alcántara), la Orden Constantiniana de San Jorge, la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén, la de Malta, y hermandades que tengan como titular a San Fernando o imágenes marianas de época fernandina con la representación de sus juntas de gobierno.
Por este orden son la hermandad de la Virgen del Águila de Alcalá de Guadaira, la Virgen de Escardiel de Castilblanco de los Arroyos, la Virgen de Setefilla de Lora del Río, la Virgen de Villadiego de Peñaflor, la Virgen de Consolación de Utrera, la Virgen de Aguas Santas de Villaverde del Río, la Virgen de las Mercedes de la Puerta Real de Sevilla, la Virgen de Valvanera, la Virgen del Pilar, los Reyes de los Sastres, el Santo Entierro, la Redención, San Bernardo y la Asociación de la Virgen de los Reyes.
Luego, fueron 24 cruces parroquiales representando las 24 collaciones y parroquias surgidas de la repartición tras la Reconquista (1 cruz y 2 ciriales) con el siguiente orden: San Andrés y San Martín con San Miguel, San Bartolomé y San Esteban, Santa Cruz, San Gil, San Ildefonso y Santiago, San Isidoro, San Julián y Santa Marina, San Lorenzo, San Marcos, Santa María Magdalena, San Nicolás y Santa María la Blanca, Omnium Sanctorum, San Pedro y San Juan de la Palma, San Román y Santa Catalina con Santa Lucía, San Roque, San Vicente, el Divino Salvador y el Sagrario.
Más tarde, vendrá la coral, el clero y párrocos de las 24 parroquias, la Ilustrísima Universidad de Curas Párrocos de Sevilla y Hermandad Sacerdotal de San Pedro ad Vincula y el paso de San Fernando con los capellanes reales escoltando a la imagen.
Cortejo de la virgen de Valme
Tras el mismo, fueron las asociaciones, agrupaciones parroquiales y hermandades y cofradías de Dos Hermanas, el Consejo local de Hermandades y Cofradías de Dos Hermanas, el de Sevilla y la Archicofradía Sacramental del Sagrario, el Seminario Metropolitano, sacerdotes y diáconos, los párrocos de Dos Hermanas, la Real Maestranza de Caballería de Sevilla y el Cabildo Catedral de Sevilla. Así como el arzobispo, los obispos auxiliares y deán, autoridades civiles y militares, Cabildo Municipal de Dos Hermanas, Cabildo Municipal de Sevilla, alcaldes de Sevilla y de Dos Hermanas, la Policía de gala y la Banda de música municipal Sta. Ana de Dos Hermanas.
Pero esta tarde para la historia, todas las miradas estuvieron puesta en Ella, la Virgen a la que se encomendó el rey Fernando III, pidiéndole su valimiento ante la reconquista cristiana de Sevilla hace 775 años. Poco antes de las seis de la tarde, el paso de Valme comenzó a asomar por la Puerta de San Miguel. La Virgen lucía su manto más emblemático, con el que más se identifica, el de terciopelo granate bordado en oro con castillos, leones y flores de lis del año 1920. La talla iba entronizada en su sillón de estilo neogótico de 1894 y, a sus plantas, la media luna de plata del siglo XIX (época de la Virgen en candelero) y restaurada en 2009. Para la ocasión, el paso iba adornado por un elegante exorno de flores blancas, en las que no pudieron faltar los nardos.