04/07/2011
María Mejide nos acerca un poco más su obra
Quizá es un poco pronto para hablar de influencias decisivas en una carrera tan joven como la mía, apenas llevo unos 8 años de pintora profesional. De cualquier manera, toda visibilidad es siempre bienvenida y la casa de la Conga, con sus dos salas y su localización emblemática en la Quintana ha sido un espléndido escaparate. Por otro lado he tenido la suerte de compartir plaza con el señor Díaz Pardo, uno de los artistas más geniales que ha dado este país, y cuya exposición en la casa de la Parra coincidió en fechas con la mía.
También has participado en exposiciones fuera de España, ¿Cuáles son para ti las más destacadas?
Tuve ocasión de exponer en Milán en una galería Sargadelos, desgraciadamente ahora cerrada. También en Francia, en varias muestras y subastas en Arlés y Carcasone. En México con un proyecto becado sobre cuadernos de viaje. El año pasado en Bruxelas en el ámbito del Roteiro y recientemente en Lisboa que es alternando con Compostela, donde vivo...
Quizá la más importante a nivel de curriculum fue la de Milán. Las del sur de Francia fueron bastante hippies y arrastradas (allá por el 2003) mientras que la de Bruxelas, con su edición de catálogo, publicidad e inmersión en el proyecto de Saintgilles, supuso una buena proyección y bastantes visitas. Aquí en Lisboa, por lo pronto, estoy tanteando el terreno; he participado sólo en colectivas con vistas a una exposición grande a principios del año que viene.
María forma parte del colectivo Hartismo; una iniciativa de artistas gallegos que han superado la postmodernidad, demostrando que existe un arte que no se rige por un discurso conceptual de lo artísticamente correcto. Buscan más libertad creativa y visibilidad.
En vuestro blog ya en 2008 Mariano Casas hablaba (y ahora lo ha vuelto a retomar) que los museos e instituciones son los primeros en buscar un arte especulativo y el artista utiliza la “ironía” para justificar este tipo de cultura. Mariano Casas dice que el 15 M se revela contra la economía especulativa que mueve el arte, el ladrillo… ¿Cuál crees que debe ser la actitud de un artista frente al poder?
La actitud de un artista frente el poder no debe ser en mi opinión muy diferente de la de cualquier otra persona... Quiero decir que la independencia de criterio, ...así como la asunción de ciertas responsabilidades ante unos poderes absurdos e incompetentes, a los que a menudo hemos consentido por conveniencia, pues deberían ser la norma para todo el mundo.
No creo que los artistas sean -o seamos- personas diferentes, cómo tampoco creo que tengamos más responsabilidades que otros. Ta lvez en ocasiones - y sólo en ocasiones- el privilegio de tener un público puede suponer alguna diferencia. Francamente, esta idea romántica de que el artista debe asumir un papel de denuncia frente al poder, por norma, creo que está muy trillada, y ficticia. A mí me parece bastante resistencia - y en este sentido también denuncia del estado general de las cosas- que un artista haga bien su trabajo, lo cual no tiene que ser especialmente político o reivindicativo en su discurso. Y visto como está ese patio, tal vez incluso mejor que no lo sea.
¿Cómo te definirías como pintora?
Las definiciones ya se sabe, mienten a menudo. Hago una pintura figurativa, bastante realista, que un poco en cuanto a planteamiento y temática trabaja contra la idea de grandeza. Es decir; trato temas cotidianos, en apariencia banales y que por lo general son entendidos por el discurso crítico como subgéneros: bodegones, paisajes, retratos... Sin embargo se trata de una pintura estrictamente contemporánea con un planteamiento sólido y consciente de búsqueda y afirmación de un lenguaje pictórico propio. Se nutre de esta esfera de lo banal e íntimo; cocinas, baños, cacharros varios, pero también amigos, familia o amantes son los modelos de las telas, por lo general de gran formato, aunque también hago cuadernos de viaje, collages o acuarelas sobre papel.
Sigues haciendo cuadernos de viajes, ¿Cuál ha sido el último?
Pues él último cuaderno es sobre todo de Lisboa, aunque más que un cuaderno de viaje es un diario gráfico de la ciudad, con algunas incursiones en la costa. Últimamente no me he movido mucho porque estoy realizando aquí en la universidad vieja de Lisboa un mestrado en pintura que me tendrá retenida hasta fines de Octubre. Una vez acabe se abre -espero- la posibilidad de realizar un gran viaje. Veremos a donde.