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03/08/2010

'Los hombres han aprendido a mirarse en el espejo, pero no a mirarse'

El País

'Los hombres han aprendido a mirarse en el espejo, pero no a mirarse'
En lo que llevamos de año, 38 mujeres han muerto a manos de sus compañeros o ex compañeros por violencia de género en España (la entrevista se hizo el 14 de julio; al cierre de esta revista, el número ya era de 41 mujeres). ¿Una cifra preocupante que muestra un repunte en las agresiones machistas?

Perder vidas siempre es preocupante. Respecto al año pasado hay 11 casos más en ese tiempo. Pero no basta la comparación con solo un año. Desde que hay un seguimiento estadístico fiable, desde 2003, la media de víctimas mortales en ese periodo es 35, este año han sido 38. Eso ya lo matiza un poco más. Es un incremento relativo. En 2009, por ejemplo, hubo una acumulación de casos en la tercera semana de julio. En cualquier caso, más allá de los números, mientras haya hombres que sigan entendiendo la relación de pareja como una relación de dominio, de control, de poder, estamos ante algo preocupante.


En la primera semana de julio se concentraron cinco muertes. ¿Hay un incremento de estas agresiones en verano?

El calor puede ser uno más de los factores estresantes ante conflictos que acentúe la agresividad, la irascibilidad. Pero más que el calor, lo que influye es el aumentode la convivencia. La rutina resuelve muchos conflictos por la propia dinámica. Además, desde el punto de vista emocional también hay una percepción de fin de curso; de que eso se resuelve antes del verano o que no se va a resolver. Eso influye en el uso de la violencia.

Miguel Lorente es médico forense; por oficio, está acostumbrado a ser muy analítico. Así que sus contestaciones están tan llenas de frases subordinadas y explicaciones, que a la fuerza hay que condensarle, a costa de perder algún gramo de exactitud. Sucede con la explicación de la violencia en verano; no se queda a gusto y la sigue desarrollando:

"No olvidemos nunca que estas conductas nacen de una premeditación. Cuando analizas cada caso, ves que se han ido tomando muchas decisiones encaminadas a cometer el homicidio. No es algo fruto de un ataque repentino. Matar no es fácil; hay una planificación. Lo que sucede es que la sociedad intenta explicarse lo inexplicable. Si buscas el sentido a esos crímenes en la desigualdad, el dominio, el patriarcado, el sometimiento de la mujer, eso te remueve por dentro y piensas: jolín, entonces yo debo adoptar alguna acción para evitar que esto siga ocurriendo. Es más fácil recurrir a los elementos que tu propia cultura te ha dado para resolver ese conflicto. Decir que en el episodio incidieron el alcohol, las drogas, un nivel cultural bajo, que eran inmigrantes... Ese tipo de justificaciones las sigue dando el 60%-70% de la población española. Antes era el 90%. Se sigue utilizando ese recurso de manera natural para dar una explicación que no nos genere demasiada inquietud".



Recurrimos a ese recurso de buscar explicaciones que no nos perturben demasiado. De ahí el choque emocional, la incomodidad que provoca el título de uno de sus libros: 'Mi marido me pega lo normal'.

Sí. Esa frase es real, e incluso frecuente. Y yo la escuché seguida de esta otra: "Pero esta vez se ha pasado y quiero denunciarlo".


¿Somos más machistas en España que en otros países europeos?

No. Lo que pasa es que somos el único país de Europa que conoce realmente la violencia de género y la situación social vinculada al machismo. Durante la presidencia española de la UE me he reunido con mis homólogos de los otros 26 países, y he comprobado que no saben realmente cuántas mujeres se les mueren por violencia de género. Algunos tienen cosas interesantes, pero en el conocimiento integral, global, de acercarnos a la violencia de género que parte de un contexto social y cultural, en eso estamos los primeros. Ir a las raíces, ir al origen, es una apuesta muy compleja, que levanta muchas resistencias. A menudo digo que no me gusta hablar de machismo, porque puede dar la sensación de que es el problema de unos pocos que actúan en exceso, y no es eso; prefiero hablar de un problema de patriarcado, de un patrón cultural y social basado en la desigualdad.


¿Las nuevas generaciones están cambiando?

Hemos hecho un estudio con adolescentes, y un 13% de las chicas todavía ve normales las conductas de control, de insulto, de humillación, incluso las agresiones leves o coacciones; por ejemplo, limitar el contacto con las amigas. Hay cierta normalidad en el recurso a la violencia. Si se pregunta a los chicos de 16 a 18 años si ven correcto responder con violencia al intento de quitarles algo que consideran suyo, el 23% contesta que sí. El 33% de los chicos y el 26% de las chicas asocian celos con amor. Todavía el 10% de los chicos y el 7% de las chicas dicen que el hombre que parece agresivo es más atractivo.

Vuelve a diseccionar la pieza. No se queda tranquilo. Y sigue hablando, rápido, pero con precisión, con inflexiones pedagógicas, encadenando argumentos:

"Es como esa otra frase que también he escuchado: 'Mi marido nunca me ha pegado, pero es que tampoco le he dado motivos'. Así es como se asumen roles, funciones... A la mujer le sigue dando valor ser buena madre, ser buena esposa, ser buena ama de casa, aunque luego también trabaje. Si una mujer es una buena profesional, pero descuida a sus hijos, dirán: sí, sí, es muy buena médica, muy buena política, pero, fíjate, sus hijos han estado en colegios internos; ha fallado en lo esencial. Al padre no se le pide eso. Si la mujer asume ese rol y asume que hay una especie de controlador doméstico, para decir sí o no, para corregir, si está sometida, podríamos pensar que ya no hay necesidad de recurrir a la violencia. Pues incluso así puede aparecer la violencia. Porque cuanto más injusto es el mandar, más sensación de poder te da. Mandar lo que es correcto no da sensación de poder, pero mandar una cosa injusta da mucha".


¿Cómo ve la animadversión que levanta el Ministerio de Igualdad en diversos sectores? ¿Les ha sorprendido?, ¿se lo esperaban?

Más que la resistencia, lo que sorprende es que se haya elevadoa un frente mediático y político. Que haya gente que esté en contra de la igualdad porque no es consciente de que hay desigualdad puede sorprender. Pero lo realmente preocupante es que hagan de esa situación un elemento crítico de ataque o de banalización hacia este ministerio. Te das cuenta de que eso no nace de una reflexión racional, sino de un rechazo hacia algo que genera incomodidad porque es un ataque a posiciones dominantes.


Ya, pero cuando dice que criticar la Ley de Violencia de Género puede contribuir a que haya más víctimas, ¿no es una defensa demasiado demagógica?

Claro que las leyes pueden ser criticadas si no se comparten, pero la argumentación ha de basarse en elementos objetivos. Pero si dices que la Ley Integral de Violencia de Género produce más víctimas porque actúa contra los hombres, sin más argumentos, eso en el fondo sí sirve para que muchos hombres se sientan atacados. Es lo mismo que cuando un hombre trata de justificar su comportamiento violento diciendo: "Es que mi mujer se empeña en llevarme la contraria". Sienten que van contra ellos, que todo este planteamiento es algo que está solo en manos de unas cuantas mujeres, las feministas... Y puede que el hombre violento, el que está pensando en llevar a cabo una agresión contra su mujer, cuando ve que hay elementos que refuerzan su posición, se sienta más seguro.


¿También puede influir el creciente debate sobre las denuncias falsas presentadas por las mujeres para supuestamente conseguir ventajas ante un divorcio?

No son elementos decisivos, pero sí factores que interactúan. Son elementos que refuerzan o cuestionan las posiciones del hombre que se siente dominante. Decir que hay muchas denuncias falsas es un argumento que ha empezado este año con mucha fuerza y seguimiento mediático, incluso por parte de jueces y representantes institucionales, no por casualidad, sino de forma orquestada, contra la ley. Como se les vino abajo el argumento de que, desde la creación del Ministerio de Igualdad y la promulgación de la Ley de Violencia de Género, cada vez se mataba más, que la ley y el ministerio no servían para nada, ahora atacan por otro lado. Cuando se dice que hay un aluvión de denuncias falsas, están cuestionando la credibilidad de la mujer.


Ahora estamos en unas 32.000 denuncias por violencia de género al trimestre, en torno a un 10% menos que en los dos años anteriores. Además, entre las víctimas mortales de este año, el 85% no había denunciado...

Sí. Las denuncias han caído, a pesar de las campañas. Cuando tú le dices a la mujer que hay mucha denuncia falsa, la mujer, que ya de por sí tiene dudas, se retrae.


Porque la mujer sometida durante largo tiempo a maltrato psicológico o/y físico tiene la autoestima por los suelos, a menudo se llega a creer que se merece lo que le pasa. Incluso crea lazos de dependencia respecto a ese hombre. Le he oído hablar a usted del 'efecto bonsái'. ¿Nos explica en qué consiste?

Un bonsái no es un árbol que no crezca, sino un árbol al que se le impide crecer, al que se le van cortando ramas y raíces para que no se desarrolle. Es lo que hace el maltratador. Cuando su pareja intenta crecer como persona, él se encarga de podar eso, pero al mismo tiempo da las justas dosis de cariño para que no muera. La propia mujer se nota impotente, pero como recibe lo que necesita para seguir viviendo, crea una relación de dependencia. Depende de la misma persona que la anula. Y llega a creer que sin él no va a poder vivir. Para poder desarrollarse, para poder crecer, necesita un proceso de adaptación. Como el bonsái; si lo sacamos de su mínima maceta y lo plantamos en el jardín, se muere, porque ni siquiera tiene raíces para profundizar buscando agua en el suelo.


¿Hay un perfil-tipo del agresor?

Yo siempre digo que todos los agresores responden a tres características: es hombre, varón y del sexo masculino. Su referencia cultural está basada en la imposición, en "porque lo digo yo" y "aquí hay que poner orden". Hay comportamientos en los que coinciden, pero no se puede establecer un retrato-robot. Entre los que han acabado con la vida de su pareja, prácticamente todos o se suicidan o se entregan. Los que se suicidan suelen ser personas integradas en la sociedad, se llevan bien con el entorno y no quieren ser juzgados, huyen de ser cuestionados por ese entorno. Los que se entregan, sin embargo, están menos integrados y no temen ese rechazo, incluso creen que lo que han hecho les da mayor integridad como hombres.


Sigamos con las estadísticas de este año. El 37% de las víctimas eran inmigrantes, frente al 10% de porcentaje en la población total. ¿Puede esto dar argumentos a algunos españoles para decir: nosotros lo hacemos cada vez mejor, este problema no va con nosotros?

La violencia hay que entenderla contra las mujeres, da igual que sean inmigrantes... Es como una enfermedad epidémica. El tratamiento debe ser global. Respecto a la población inmigrante, hay un factor interesante a analizar. Proceden de sociedades con un entramado cultural de mayor intensidad machista, con roles más definidos y obligados. En España sesuele producir lo que se llama una velocidad de integración asimétrica; las mujeres se suelen integrar antes que los hombres, porque establecen más redes sociales, basadas en el afecto, la confianza, el intercambio; el hombre suele tener relaciones más superficiales. Así, la mujer puede cuestionar más rápidamente las conductas impuestas por la cultura de origen. Eso ellos lo viven como una agresión y refuerza su posición de que deben hacer algo para mantener su rol dominante.


Además, casi la mitad de las mujeres asesinadas eran mayores de 50.

Es un sector de población al que nos resulta más difícil llegar. Además, tienen muy interiorizada su idea de lo que es una pareja. Un hombre de 60 años no suele estar dispuesto a que su mujer lo deje.


Miguel, ¿cómo sale un hombre así, como usted, habiendo nacido en 1962 en Serón, un pueblo de Almería? ¿Cómo era su entorno familiar cuando usted era niño?

Mis padres siempre se han comportado de una forma muy abierta, intentando dejarnos mucho espacio. Somos cuatro, tres chicos y una chica. Mi padre, médico de pueblo, siempre ha sido bastante tradicional. Un señor no violento, pero que responde totalmente a la figura del padre de familia que tiene la última palabra. Mi madre sí era más de darnos libertad, de que asumiéramos nosotros responsabilidades.


¿De pequeño ya era usted así?

[Risas]. La primera sensación o idea de igualdad que yo tengo fue en la primera comunión, con siete años. El cura nos dijo que después de comulgar teníamos que ir a nuestro sitio, arrodillarnos y rezarle un padrenuestro al Señor. Y yo pregunté: "Bueno, ¿y por qué no rezarle también un avemaría a la Virgen?". Que no, niño, cállate ya... Que vas a tu sitio y le rezas un padrenuestro al Señor...". Y yo me dije: "Bueno, pues yo también le voy a rezar un avemaría a la Virgen.


¿Recuerda alguna otra experiencia que le marcara en su concienciación contra la desigualdad?

Yo siempre cuestioné lo que era el comportamiento chico/chica en el pueblo. Estuve interno cuatro años en los Maristas y luego fui a Olula del Río (Almería), donde vivían mis padres, ya para ir al instituto, con 14 o 15 años. Tras cuatro años de internado, yo no sabía muy bien cómo iba el trato con las chicas... Y recuerdo que mis amigos me decían cómo ligar en la discoteca, que al bailar en las lentas había que bajar la mano por la espalda. Era todo un protocolo. Me contaban: Ella te dirá: vamos a tomar algo. Tú te vas a tomar algo. Y luego tienes que decir: vamos a bailar otra vez. Y si te dice que sí, ya tienes que ir a por todas, porque ella ya sabe a lo que va". Y yo decía: "Qué tontería, igual lo que quiere es seguir bailando y ya está. Y ellos me decían: "No, no, no. En ese sentido, he visto que muchas cosas yo no las compartía.


¿A su mujer la conoció así, bajando la mano por la espalda en una discoteca?

No, no. Fue estudiando Medicina. Ella es de Jaén. Los tres hermanos estábamos estudiando Medicina en Granada. Y mi mujer se alojaba en una residencia de monjas en el mismo edificio donde mis padres tenían el piso y nos quedábamos los tres hermanos.


Ahora ella sigue viviendo en Jaén... Y sus dos hijos, también. Le pueden decir que así, en la distancia, es fácil no tener roces con la pareja...

No hay conflicto porque hay decisión mutua de hacer lo que estoy haciendo. Yo siempre he comentado que yo no podría ser director general de Obras Públicas. Esto lo hago porque creo en ello, para contribuir a un proceso social con el que podemos avanzar hacia una sociedad mejor, que es la que conocerán mis hijos.


Se ha ganado un grupo grande de enemigos a costa del SAP, el llamado síndrome de alienación parental. Les llaman, incluyendo a la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, y a usted, las 'femilistas'.

El SAP parte de un neomito que fuerza la idea de que las mujeres son manipuladoras. Vuelve a salir el posmachismo. Para mantener la posición dominante que ven amenazada ante las separaciones, muchos hombres, que no pueden soportar verse lejos de lo que consideran exclusivamente su casa, lo sienten como un ataque a su posición y empiezan a elaborar argumentos, a identificar problemas. Y uno de ellos es el SAP, que nace en EE UU y aquí llega con mucha fuerza. El SAP supuestamente señala a la mujer que manipula a los niños para que no quieran ver al padre. Pero eso es sencillamente imposible; si el padre ha sido un buen padre, quitarle a un niño su sentimiento hacia ese buen padre, hacerle pensar de forma distinta a lo que siente por indicación de la madre es imposible. Científicamente eso no existe.Con lo cual, yo creo que no se pueden tomar decisiones judiciales a partir de algo que científicamente no está demostrado. Pero ya hay sentencias en contra de las madres por el SAP. Y el SAP es perverso. Porque sirve para explicar cualquier cosa con los niños, diciendo que tienen SAP. Y se les obliga a terapias compulsivas, se les trata a la fuerza, porque, si no, incluso le pueden quitar la custodia a la madre. Y se están cometiendo auténticas barbaridades. Hay bastantes sentencias, y están haciendo mucho daño. Hay un caso en Andalucía de una madre, víctima de violencia, en el que él es condenado por maltrato, se fija un régimen de visitas, surge un problema en los puntos de encuentro, y al final la culpa es de la madre, sale el SAP y el juez le quita la custodia y se la da al padre. Es perverso. Que una madre desobedezca al juez y no lleve al niño al punto de encuentro es suficiente para que el niño deje de ver a la madre; en cambio, que un padre maltrate a una madre no es ser un mal padre. Desobedecer al juez es más grave que pegarle a la madre. Ese es el mensaje que se envía a la sociedad.


Usted ha dicho que la custodia compartida es más idílica que idónea.

La custodia compartida implica que los progenitores, padre y madre, se ponen de acuerdo en todo. Tienes que tomar decisiones consensuadas, habladas. Pero si eso es impuesto, ¿a quién va a beneficiar? Estoy a favor siempre que haya consenso, voluntad y condiciones; pero no por razones económicas, que es lo que hay a menudo detrás. Dicen: esto es la igualdad de verdad. Pero, vamos a ver, si uno no ha ejercido la paternidad responsable durante la fase en que han estado conviviendo, no puede reivindicarla en nombre de la igualdad cuando llega la separación. Los hombres han aprendido a mirarse al espejo, pero no a mirarse; necesitan dar un paso más.


Y usted se ha convertido en una bestia negra para machistas y posmachistas...

Les molesta mucho que se den argumentos serios y coherentes. Estaban acostumbrados a usar la descalificación de esto es un asunto de cuatro mujeres, de cuatro feministas. El hecho de que haya hombres, que yo sea hombre, les molesta aún más. Por eso a mí me tienen esa especial animadversión.


Trabajó en el FBI en los años noventa. ¿Qué hacía allí?

Era una especie de beca de investigación. En la parte forense. Allí desarrollé cosas muy interesantes. Y ahí fue cuando entré en contacto con toda la investigación de la Sábana Santa.

En sus libros 42 días y El predicador, Lorente Acosta desarrolla una teoría interesante sobre la vida de Jesucristo. Pero al pedirle que la explique, vuelve a salir, ahora más que nunca, el médico forense. La contestación se alarga durante 20 minutos en un encaje de explicaciones casi imposible de interrumpir. Y de reproducir aquí por escrito. Comienza así: "Al estudiar la imagen de la Sábana Santa, el forense ve cosas que no ve un historiador o un químico. Yo detecté signos incompatibles con que esa persona estuviera muerta y compatibles con que estuviera viva, lo que refuerza la hipótesis de que la persona que fue envuelta por la Sábana Santa estaba viva. Era una situación de muerte aparente".

Luego lo que viene a contar es que Jesús salió de ese coma y siguió viviendo en Galilea, con las manos paralizadas, con secuelas evidentes por la crucifixión, sin poder andar, oculto, en secreto, pero organizando e influyendo decisivamente en el movimiento de los primeros cristianos...


¿Qué opina del uso del 'burka' por las mujeres islámicas en los países europeos?, ¿se debe regular?

El burka es contrario a la dignidad de la mujer, pero la forma de hacerlo desaparecer no es prohibiéndolo. Si una persona está vinculada al uso de una prenda que atenta contra su dignidad, tenemos que hacerle ver que eso atenta contra su dignidad ytenemos que modificarlo. Hemos de hacer una reflexión más profunda y evitar que haya un debate superficial.


Efecto llamada, efecto imitación. ¿Cómo lo estamos haciendo los medios de comunicación, cómo estamos informando sobre los casos más graves de maltrato a las mujeres?

La violencia de género ha existido gracias a su invisibilidad. La información es básica para romper con esas pautas y esos siglos de comportamiento. Pero estamos detectando hace años que hay acumulación de casos a partir de uno. Por un efecto de repetición. En violencia de género se ha diagnosticado que la información que se está dando no es del todo la más adecuada, porque se entra mucho en los detalles, lo anecdótico, lo morboso, en aquello que tiende a justificar. Todo eso, además de generar conciencia crítica, llega también a los maltratadores. Tenemos que mejorar y alcanzar un consenso sobre cómo dar esa información, y evitar al máximo ese efecto de paso a la acción.

Diseccionador de la violencia
Miguel Lorente Acosta (así, con los dos apellidos, porque le gusta reivindicar a su madre) nació en octubre de 1962 en Serón (Almería). Su padre era médico rural, así que pasó su infancia y adolescencia en diversas localidades, siguiendo los destinos del padre. Está casado y tiene dos hijos, de 15 y nueve años. En la fotografía, durante un viaje a Egipto en 1984.

En abril de 2008 fue nombrado delegado del Gobierno para la Violencia de Género, adscrito al Ministerio de Igualdad. Venía de la Dirección General de Asistencia Jurídica a Víctimas de Violencia de Andalucía.

Entre sus sesenta publicaciones destacan Mi marido me pega lo normal, El rompecabezas. Anatomía del maltratador y Los nuevos hombres nuevos, sobre violencia de género, desigualdad y el patrón patriarcal de la sociedad. Sobre Jesucristo y sus investigaciones de la Sábana Santa tratan 42 días y La mano del predicador.
'Los hombres han aprendido a mirarse en el espejo, pero no a mirarse'
'Los hombres han aprendido a mirarse en el espejo, pero no a mirarse'
'Los hombres han aprendido a mirarse en el espejo, pero no a mirarse'
'Los hombres han aprendido a mirarse en el espejo, pero no a mirarse'
'Los hombres han aprendido a mirarse en el espejo, pero no a mirarse'
'Los hombres han aprendido a mirarse en el espejo, pero no a mirarse'
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Hay que evitar si se puede los meses de verano (julio y agosto), ya que coinciden con el monzón (lluvias intensas) y un calor húmedo muy pesado. ¿Cómo manejarse?: imprescindibles tecnológicos En Corea no funcionan Google Maps ni Apple Maps para navegar a pie o en coche con precisión debido a restricciones de seguridad nacional. Para sobrevivir como un local, descarga estas aplicaciones antes de volar: Naver Map o KakaoMap: Son los navegadores locales. Te dirán exactamente qué metro tomar, el andén, el tiempo de trayecto e incluso la ruta a pie más rápida. Papago: El traductor definitivo creado por Naver. Funciona mucho mejor que Google Translate para el coreano, permitiéndote traducir texto, voz y carteles en tiempo real con la cámara. KakaoT: La aplicación para pedir taxis oficiales (equivalente a Uber), muy útil si te cansas del transporte público a altas horas de la noche. ¿Cómo moverse?: Conectividad y Transporte Tarjeta T-Money: Nada más llegar al aeropuerto o en cualquier tienda de conveniencia (como CU o GS25), compra una tarjeta T-Money física o digital. Es una tarjeta recargable que sirve para pagar el metro, los autobuses e incluso en algunas tiendas. Internet: Lo más cómodo es llevar una eSIM contratada desde casa o alquilar un Pocket WiFi en el aeropuerto al aterrizar. La conexión en Corea es de las más rápidas del planeta, así que volarás digitalmente. ¿Dónde comer y qué pedir? Comer en Corea es una experiencia social increíble. En algunos restaurantes elegantes con suelo de tatami, es obligatorio quitarse el calzado en la entrada. Olvídate de los modales occidentales: aquí se comparte todo al centro de la mesa. Platos que debes probar sí o sí: Kimchi: Es un icono de la cocina coreana. Parece una sencilla combinación fermentada de verduras en salmuera sazonadas pero se le suele añadir mariscos frescos o col china y otras cosas, hasta conseguir 200 tipos de kimchis. Los coreanos suelen preparar distintos tipos para consumir a lo largo del año, incluso se han diseñado frigoríficos especiales para conservarlo. Samgyeopsal: Panceta de cerdo a la brasa que tú mismo cocinas en la mesa. Bibimbap: Es muy popular, colorido y nutritivo ya que combina diferentes ingredientes como arroz, diversas verduras, carne de res, gochujang (salsa picante a base de chiles rojos) y aceite de sésamo. Korean Fried Chicken: El pollo frito crujiente coreano (suele acompañarse con cerveza helada, una combinación clásica llamada Chimaek). Tteokbokki: Pasteles de arroz glutinoso en una salsa roja picante (perfectos para un puesto callejero). 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Las vistas de los tejados tradicionales con los rascacielos modernos al fondo son icónicas. Se puede terminar el día en el Mercado de Gwangjang, uno de los más antiguos y animados de Seúl. Es el paraíso de la comida callejera. Hay que probar los mayak gimbap (rollitos de arroz), los fideos cortados a mano (kalguksu), y las tortitas de judías mungo o soja verde (bindaetteok). Si hubiera que elegir lo mejor de Seúl, sin duda es su capacidad única para fundir pasado y presente. La magia reside en caminar por una avenida futurista rodeada de pantallas gigantes y tiendas de alta tecnología, doblar una esquina y encontrarte de repente con un palacio real del siglo XIV o con un arroyo restaurado (como Cheonggyecheon) donde la gente descansa descalza al atardecer. Es una ciudad que te atrapa porque respeta profundamente sus raíces mientras acelera hacia el futuro. Juventud, tecnología y las mejores vistas Para otro día hay que dejar la visita a Myeongdong, el distrito de las compras por excelencia y el paraíso absoluto de la cosmética coreana (K-Beauty). Aunque no vayas a comprar, pasear por sus calles llenas de puestos de comida callejera es toda una experiencia sensorial. Más tarde vale la pena subir hasta el monte Namsan (puedes ir en teleférico o dando un paseo agradable) para llegar a la icónica torre de telecomunicaciones N Seoul Tower. Es el mejor lugar para ver el atardecer y contemplar cómo el mar de rascacielos de Seúl se ilumina por completo. La zona está llena de los famosos "candados del amor" que se popularizaron hace años. Hay que terminar el día, –y comenzar la noche– en Hongdae, el barrio universitario y el epicentro de la cultura urbana y nocturna. Aquí encontrarás música en directo en plena calle, bailarines improvisados, tiendas de diseño independiente y un ambiente joven e imparable hasta altas horas de la madrugada. Seúl y otras ciudades de Corea vibran de noche. Si te cansas de caminar, puedes vivir la experiencia de un Noraebang (un karaoke privado donde cantar a pleno pulmón con amigos) o relajarte en un Jjimjilbang (un spa tradicional coreano abierto las 24 horas que cuenta con saunas de sal, zonas de descanso y los famosos cascos de toalla enrollada en la cabeza estilo "huevo duro"). Lo mejor en el resto de Corea del Sur Si ya te enamoraste de la capital, prepárate porque el resto del país guarda auténticos tesoros que van desde la historia imperial hasta paraísos naturales volcánicos. Aquí tienes las paradas obligatorias para completar tu viaje: Gyeongju: El museo sin paredes. Si te interesa la historia, esta ciudad es una visita obligada. Gyeongju fue la capital del antiguo Reino de Silla durante casi mil años. Hay que visitar el Templo Bulguksa (una obra maestra de la arquitectura budista) y la Gruta de Seokguram en la montaña, ambos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En el centro de la ciudad, pasea por el parque de los grandes túmulos funerarios reales (Daereungwon). Busan: Playas y templos junto al mar. Es la segunda ciudad más grande de Corea y ofrece un ambiente completamente diferente al de Seúl, mucho más relajado y marinero. Hay que ver el Templo Haedong Yonggungsa, A diferencia de la mayoría de los templos coreanos (que están en las montañas), este está encaramado directamente sobre los acantilados frente al mar. Gamcheon Culture Village: Un colorido pueblo de casas escalonadas en la colina, lleno de arte urbano, callejones laberínticos y miradores alucinantes. Mercado de pescado de Jagalchi: El mercado de marisco más grande del país, donde puedes probar pescado ultra fresco. La Isla de Jeju: El "Hawái" coreano. Situada al sur del país, esta isla volcánica es el destino de vacaciones favorito de los propios coreanos y un paraíso natural, considerada una de las maravillas naturales. Allí podrás conocer a las Haenyeo, mujeres, muchas de ellas octogenarias, que practican el buceo libre a pulmón hasta a 10 metros de profundidad sin bombona de oxígeno para pescar marisco fresco. Su valentía y tradición forman parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. También hay que subir a la cima volcánica Seongsan Ilchubong (perfecta para ver amanecer), las cascadas de Cheonjiyeon y recorrer alguna de sus rutas costeras flanqueadas por campos de mandarinas y estatuas de piedra volcánica (Dolhareubang). Jeonju: Tradición y el origen del plato nacional. Si buscas el verdadero sabor de la cultura tradicional y de la gastronomía, este es tu sitio. Su Aldea Tradicional (Jeonju Hanok Village) cuenta con más de 800 casas de estilo clásico. Además, Jeonju es mundialmente famosa por ser la cuna oficial del Bibimbap (el plato de arroz con verduras, carne y salsa picante servido en cuenco caliente), así que comer aquí es obligatorio. De compras por Corea Corea del Sur es un auténtico paraíso para las compras, y lo mejor es que puedes encontrar desde auténticas joyas culturales hasta productos de tecnología y cosmética a precios imbatibles que en Europa o América costarían el doble. Aquí tienes la guía definitiva de qué comprar y qué resulta especialmente económico: Cosmética Coreana: La gran ganga. Si hay algo que vale la pena comprar en cantidades industriales en Corea, es cosmética. Las marcas locales como Innisfree, Etude House, Missha o Laneige son famosas en todo el mundo por su calidad innovadora. Mascarillas faciales de un solo uso (pueden costar desde menos de 1 euro la unidad en tiendas como Olive Young), cremas hidratantes, protectores solares de textura ultraligera y tintes labiales. En Seúl encontrarás tiendas en cada esquina (especialmente en el barrio de Myeongdong) con ofertas constantes de "compra 10 y llévate 10 gratis" o packs promocionales muy económicos. Papelería creativa y diseño cuqui. A los coreanos les encanta el diseño bonito y minimalista. Las tiendas de papelería son un peligro porque querrás llevártelo todo: Agendas, libretas ilustradas, washi tapes (cintas decorativas), pegatinas y estuches con diseños adorables de personajes locales como los de Kakao Friends o Line Friends. Son económicos (suelen costar pocos wones), ocupan muy poco espacio en la maleta y son el regalo perfecto y original para amigos y familiares. Té verde de Jeju e infusiones tradicionales. La isla volcánica de Jeju y la zona de Boseong son famosas por sus plantaciones de té. Entre los mejores está el té verde orgánico de alta calidad o tés tradicionales coreanos a base de raíces y frutas (como el omija, el té de cinco sabores, o el yuja-cha, una mermelada dulce de cítricos que se mezcla con agua caliente). Son ligeros, fáciles de transportar y una forma deliciosa de revivir el viaje al volver a casa. Calcetines originales y divertidos. Puede sonar a tópico, pero los calcetines en Corea son toda una institución cultural. Calcetines con estampados hipercoloridos, caras de dibujos animados, animales, obras de arte famosas o motivos típicos coreanos. Se venden en puestos callejeros (como en los mercados de Myeongdong o Hongdae) por precios ridículos (a veces a 1 o 2 euros el par). Tienen una calidad excelente, son súper suaves y duraderos. Palillos y juegos de cubiertos de acero inoxidable. A diferencia de Japón o China, donde se usan palillos de madera o bambú, en Corea tradicionalmente se utilizan palillos planos de acero inoxidable, acompañados de una cuchara alargada. Son también un original recuerdo para practicar al volver a casa. También vale la pena comprar un juego de cubiertos tradicionales coreanos (sujeo), a menudo decorados con grabados de nácar o estuches elegantes. Es un recuerdo con mucha identidad cultural, barato y que durará toda la vida en tu cocina. Buen viaje (Annyeonghi gaseyo) Cuando el avión despegue de vuelta a casa y dejes atrás el mar de luces de Seúl, el aroma a brochetas picantes de los mercados callejeros y el murmullo de las olas en las costas de Jeju, comprenderás que Corea del Sur deja una huella imborrable. No te llevarás solo una maleta llena de cosmética, calcetines coloridos y recuerdos únicos; te llevarás la calidez de su gente, el compás de una cultura que honra su pasado mientras acelera hacia el futuro y la certeza de que este viaje no fue solo un destino marcado en el mapa, sino un capítulo inolvidable de tu propia historia. Buen viaje (Annyeonghi gaseyo).

De la piedra milenaria al cristal futurista: un viaje por la esencia de la China eterna

13/07/2026

De la piedra milenaria al cristal futurista: un viaje por la esencia de la China eterna

China no se visita, se experimenta. China es un país que no te deja indiferente; es un choque de escalas, de tiempos, de historias y de tecnología. El itinerario que comienza en los mostradores de Air China en Madrid, no es solo un vuelo directo de larga distancia; es un puente temporal que nos traslada a un universo donde el tiempo se mide en dinastías y la seda aún se hila a mano. Al llegar a un aeropuerto como el de Pekín-Daxing, lo primero que golpea al viajero no es el caos (como muchos esperan), sino un orden tecnológico casi abrumador y una primera visión de la capacidad china en cualquier modalidad. Cualquiera de los más de 100 millones de pasajeros que recibe al año no tarda más de 8 minutos en llegar a su puerta de embarque desde el centro, está equipado con reconocimiento facial para el check-in y sistemas robóticos de estacionamiento. Además, cuenta con un centro de transporte intermodal subterráneo que conecta directamente con trenes de alta velocidad que te llevan al centro de Pekín en menos de 20 minutos. Esta es solo la primera impresión de este país, a lo largo del viaje que propone Chinavisión Travel, especialistas en dar a conocer China a los turistas españoles. Un viaje en el que uno puede sentir el olor a comida callejera en un viejo callejón hutong cercano que, como las grandes avenidas presumen de una limpieza impecable y la sensación de seguridad absoluta. Donde el efectivo es casi una reliquia. Todo se mueve con códigos QR (Alipay o WeChat), o cámaras de reconocimiento facial que también permiten el pago, sin otro requisito, conviviendo con templos milenarios y maravillosos paisajes. Es como haber aterrizado en el año 2050 pero con los pies en la dinastía Ming. Explorar China es como hojear un libro de historia que cobra vida. El itinerario que propone Chinavisión Travel nos lleva por el "Triángulo de Oro" (Pekín, Suzhou, Hangzhou y Shanghái), donde cada parada revela una faceta distinta de la identidad asiática. Lo esencial de Pekín Hay que comenzar, naturalmente, por Pekín, una ciudad de escala titánica. La llegada es el impacto de lo colosal. Lo primero que nos golpea son las grandiosas medidas: avenidas de seis carriles, nudos de autopistas que parecen imposibles y una arquitectura que busca, ante todo, imponer respeto, y que también sirve de gigantescas pantallas donde mostrar todo tipo de productos de lujo... en un país que se dice comunista. De lo que más sorprende nada más pisar la calle es que, a pesar del tráfico denso, los miles de scooters eléctricos que inundan las calles no hacen ruido; se deslizan a nuestro lado como fantasmas, algo con lo que hay que tener precaución, ya siguen sus propias normas de circulación y entre ellas no siempre está el respetar los pasos de cebra. También sorprende la cantidad de coches eléctricos que ya hay en la ciudad, se calcula que más de la mitad ya lo son. Tras la breve estancia en algunos de los grandes hoteles (hay 190 de cinco estrellas en la ciudad), toca ir a lo esencial porque Pekín es gigantesco – 16.410 km² de superficie (el doble que toda la Comunidad de Madrid) y 22 millones de habitantes–. Y la primera visita es a la mítica Plaza de Tiananmén. Es el punto de partida obligado. No es solo una plaza, es mucho más que un espacio público; es el centro simbólico y político de China. Con una extensión de 44 hectáreas, es una de las plazas más grandes del mundo, y ha sido el escenario de los eventos más definitorios de la historia moderna del país. Su nombre significa "Plaza de la Puerta de la Paz Celestial", en referencia a la entrada principal a la Ciudad Prohibida que se encuentra en su extremo norte. Fue aquí donde Mao Zedong proclamó la fundación de la República Popular China en 1949. La plaza alberga edificios de gran importancia, como el Gran Salón del Pueblo (sede del Parlamento) y el Mausoleo de Mao Zedong, donde su cuerpo está embalsamado, como el de Lenin en la Plaza Roja de Moscú. A nivel internacional, es recordada principalmente por las protestas pro-democracia de 1989, que terminaron con una intervención militar. Hoy en día, es un lugar de altísima seguridad lleno de vallas que hace complicado el acceso al centro de la plaza, por lo que mejor ir con tiempo, y un destino imprescindible para entender la compleja identidad de la China contemporánea. Un palacio con 9.999 habitaciones El siguiente paso es la Ciudad Prohibida (se llama "Prohibida" porque, durante siglos, nadie podía entrar o salir del recinto sin el permiso explícito del emperador), se trata del complejo palaciego más grande del mundo; cruzando el Puente de las Aguas Doradas se entra en un complejo de 980 edificios y hay que prepararse para recordar los bellos nombres que aquí, y en toda China, tienen los palacios, jardines y monumentos: Salón de la Armonía Suprema, Puerta de la Pureza Celestial, Palacio de la Longevidad Tranquila, Pabellón de los Mil Otoños, Pabellón de la Fragancia de Buda, Salón de las Olas Generosas, Jardín del Humilde, Pabellón de la Luna que se encuentra con la Brisa, Altar de la Oración por las Buenas Cosechas... y así por miles en todo el país. Se dice que el palacio tiene 9.999 habitaciones, porque solo el Cielo podía tener 10.000. Es una obra maestra del Feng Shui. Todo el complejo está alineado de norte a sur y los colores predominantes son el amarillo (color exclusivo del emperador) y el rojo (buena fortuna). En las esquinas de los tejados, hay filas de pequeñas figuras de cerámica. Representan animales mitológicos y su función era proteger el edificio de los incendios y los malos espíritus. Cuanto más importante era el edificio, más figuras tenía; el Salón de la Armonía Suprema es el único que tiene el máximo permitido. En el sistema de construcción de las dinastías Ming y Qing, el número de figuritas siempre debía ser impar (3, 5, 7 o 9) según la importancia del edificio. El Salón de la Armonía Suprema es el único edificio en toda China que tiene permiso para romper esta regla y llevar 10, lo que reafirma que es el lugar de mayor rango de todo el imperio. Una muralla de 21.000 kilómetros El siguiente paso en el viaje es la Gran Muralla China, aunque, en realidad, habría que hablar de murallas, porque no es una sola línea continua, sino una red de murallas, fosos y torres de vigilancia construidas por diferentes dinastías a lo largo de más de 2.000 años. Su objetivo principal no era solo frenar invasiones (principalmente de los nómadas mongoles), sino funcionar como un sistema de fronteras, controlar el comercio de la Ruta de la Seda y servir como una "autopista" elevada para transportar tropas rápidamente. La sección más famosa y mejor conservada (la que construyó la dinastía Ming) mide unos 8.800 km. Aunque se ha dicho lo contrario, no se ve desde el espacio. Para su construcción se utilizaron diversos materiales, en las zonas desérticas usaron arena, grava y ramas de tamarisco. En las montañas, piedra caliza tallada. Pero el gran secreto de la dinastía Ming (la sección más famosa) fue el mortero de arroz pegajoso. Mezclaron cal con caldo de arroz flotante, lo que creó una especie de cemento súper flexible y resistente que evitó que creciera maleza y soportó terremotos. La construcción de la primera gran fase de la muralla (bajo el emperador Qin Shi Huang) fue sumamente costosa. Para financiarla, además de exprimir a la población con impuestos, el emperador creó una de las primeras loterías registradas de la historia. La excursión permite disfrutar de esta maravilla del mundo durante unas horas. Para aprovechar el día, vale la pena una parada para hacerse una foto frente al estadio Nacional de Pekín, construido para ser sede de los Juegos Olímpicos de Verano de 2008 y que se conoce popularmente como nido de pájaro. Después, una visita a una fábrica de perlas y recorrer uno de sus hutongs en Rickshaws, su nombre proviene del término japonés jinrikisha, que significa "vehículo impulsado por fuerza humana” y es que es el conductor quien pedalea para avanzar. Al caer la noche, hay que pasear por la calle peatonal Wangfujing, que es un festín sensorial, y cenar un buen pato a la pekinesa. Antes de abandonar Beijing hay que hacer una visita al Templo del Cielo, ubicado en un parque donde los jubilados practican Tai Chi y juegan al Jianzi o bádminton con los pies, este templo es una joya de la arquitectura Ming. Allí está el llamado Muro del Eco que tiene una curiosidad acústica increíble. Si dos personas se colocan en extremos opuestos del muro circular y susurran, pueden escucharse perfectamente gracias a la curvatura y densidad del material. También está el Ciprés de los Nueve Dragones: Un árbol de más de 500 años cuyas ramas retorcidas parecen dragones trepando hacia el cielo. Los locales creen que su forma retorcida es producto de la energía espiritual del Templo del Cielo. Es el símbolo de la longevidad y un lugar sagrado para la fotografía. Paraíso en la Tierra La siguiente etapa del viaje supone pasar de la monumentalidad de la Gran Muralla y los grandes palacios al romanticismo de las "ciudades del agua". En China hay un proverbio clásico que dice: "En el cielo está el paraíso, y en la tierra están Suzhou y Hangzhou". Suzhou, la "Venecia de Oriente", es un oasis de elegancia clásica donde el agua y el arte se fusionan. Famosa por sus canales serpenteantes cruzados por puentes de piedra milenarios y sus exquisitos jardines tradicionales —diseñados meticulosamente para recrear paisajes naturales a escala microscópica—. El Jardín Liuyuan (también conocido como el Jardín de la Demora) es uno de los tesoros más grandes de la arquitectura paisajística china. No es un jardín cualquiera; está considerado uno de los cuatro jardines clásicos más famosos de toda China. Al avanzar hacia el sur se llega a Hangzhou, la capital del té y la naturaleza, cuyo corazón late a orillas del legendario Lago del Oeste (Xi Hu). Este paisaje, que parece sacado de una pintura tradicional con sus pagodas recortadas entre la niebla y sus sauces llorones, ha inspirado a poetas y emperadores durante siglos. Hangzhou ofrece una desconexión total a través de sus colinas verdes, donde se cultiva el famoso té verde Longjing (Pozo del Dragón). Es un destino donde la espiritualidad de los templos budistas, como el de Lingyin, se mezcla de forma única con la serenidad de sus aguas, cerrando con broche de oro una de las rutas más bellas de toda China. Rumbo al futuro Si Suzhou y Hangzhou son el alma de la China antigua, Shanghái, última etapa del viaje, es el sistema nervioso de la China del futuro. Es el lugar donde el té Longjing se cambia por un espresso y las barcas de madera por trenes Maglev que flotan a 431 km/h. Llegar a Shanghái es como aterrizar en el set de rodaje de una película de ciencia ficción. La ciudad es un duelo visual constante: de un lado del río Huangpu está Puxi, más conocida como el Bund, un desfile de edificios coloniales que parecen sacados del Londres de los años 20; del otro, Pudong, un bosque de rascacielos que parecen diseñados por un arquitecto que viajó en el tiempo. Como casi siempre en toda China, salen al paso los contrastes. En una misma mañana uno puede perderse en las callejuelas de la Antigua Concesión Francesa y diez minutos después estar rodeado de pantallas LED gigantes y robots que te sirven el café en Nanjing Road. O visitar el Museo de Shanghái, dedicado al arte chino antiguo y que contiene más de 120.000 piezas y después subir a la Torre de Shanghái, que no solo es un gigante de cristal; es un recordatorio de que en esta ciudad el único límite es el cielo, y a veces ni eso, cuando la niebla abraza su cima a 632 metros de altura. Shanghái no se visita, se experimenta a través de sus luces de neón reflejadas en el río al anochecer. Un paseo en barco al anochecer es, seguramente, la experiencia visual más potente de todo el viaje y el broche de oro perfecto para un recorrido que empezó en la piedra milenaria de la Gran Muralla y termina en el brillo cromado de la metrópolis más eléctrica del mundo. No hay que olvidar la gastronomía china Un aspecto importante e imprescindible en cualquier viaje a China es el gastronómico. En el viaje que proponemos se incluyen todas las comidas. A diferencia de Occidente, donde cada uno pide su plato, en China la comida es comunitaria. Una gran variedad de platos se colocan en el centro para que todos prueben de todo. La mesa redonda elimina las jerarquías físicas: todos están a la misma distancia de la comida y de los demás, fomentando la conversación y la cercanía. En el centro de la mesa suele haber un gran disco de vidrio giratorio que suelen llamar "Lazy Susan" donde se ponen los distintos platos y permite que cada comensal se sirva del que quiera girándolo. Es importante girarlo despacio y con cortesía cuando nadie esté sirviéndose. No hay que sorprenderse si el arroz blanco llega al final. Se considera un "saciador" por si te quedaste con hambre. La sopa también suele servirse a mitad o al final de la comida para ayudar a la digestión. Un detalle de cortesía: Servir primero el té o los mejores trozos de comida a los demás (especialmente a los mayores o invitados) antes que a uno mismo es el mayor gesto de respeto en una mesa china. La cocina de Pekín está influenciada por la cercanía a Mongolia, el clima frío del norte y los banquetes de la corte imperial. Los sabores son más intensos, salados y con un uso generoso del ajo, el jengibre y la pasta de soja dulce. Imprescindible probar el Pato laqueado a la Pekinesa (Beijing Kaoya), es el rey indiscutible. La piel crujiente y la carne jugosa se cortan en finas lonchas frente al comensal. La tradición indica que el chef lo debe cortar en exactamente 108 lonchas, pero pocas veces se cumple... y nadie las cuenta. Se come enrollado en una fina tortita con tiras de pepino, cebolleta y salsa dulce de judía. Otros platos habituales en Pekin es la Olla caliente de Pekín (Beijing Huoguo) una especie de fondue con agua o caldo suave (no con aceite o queso) de herencia mongola. En ella se cocinan al momento finísimas láminas de carne de cordero, verduras, setas... que luego se mojan en una rica salsa de sésamo. Más información: https://www.chinavisiontravel.com Sobre Chinavisión Travel Chinavisión es una marca registrada de Wenjing Global S.L. Somos una agencia de viajes Mayorista/ minorista con sede en Madrid. Nuestro propósito es dar a conocer al mercado de habla hispana, el impresionante legado cultural de China , así como su actual pujanza. Nuestro personal esta formado por empleados chinos y españoles, con años de experiencia en el turismo emisor a China y en el turismo receptivo hacia España. Para la elaboración de nuestra programación de viajes a China contamos con la inestimable colaboración de importantes empresas del sector turístico, relacionadas con China, como son Air China, China Eastern Airlines, Capital Airlines, la Oficina Nacional de Turismo de China en España, que nos ayudan a dar a conocer a nuestros clientes lo mejor que el gigante chino puede ofrecer.

París se convierte en la capital mundial del gaming con 2.000 jugadores y 75 millones de dólares en premios

12/07/2026

París se convierte en la capital mundial del gaming con 2.000 jugadores y 75 millones de dólares en premios

Enrique Sancho   Tras el éxito de los Juegos Olímpicos del año pasado, la capital francesa afronta una nueva prueba internacional, de carácter muy distinto. La élite de los videojuegos competitivos ha encontrado un nuevo hogar este verano. Por primera vez en su historia, la Esports World Cup (EWC) sale de Arabia Saudita para celebrar su tercera edición en Europa. Desde el 6 de julio hasta el 23 de agosto de 2026, la vibrante ciudad de París acoge el evento de deportes electrónicos más grande del planeta. El centro de operaciones principal se ha instalado en el prestigioso recinto Paris Expo Porte de Versailles, transformando la capital francesa en un festival masivo que combina competición extrema, cultura geek y entretenimiento para todos los públicos.   Las cifras récord del evento   Para entender la magnitud de lo que está ocurriendo en París, basta con mirar los números que maneja la organización este año: Duración: 7 semanas de competición ininterrumpida. Participación: Más de 2,000 jugadores de élite y 200 clubes internacionales provenientes de más de 100 países. Bolsa de premios: Un récord histórico de 75 millones de dólares a repartir entre todas las disciplinas. Variedad: 25 torneos en total que cubren 24 de los videojuegos más populares del mundo.   ¿Qué juegos están en el menú?   La EWC 2026 destaca por su diversidad, ofreciendo competiciones de primer nivel divididas en grandes categorías para satisfacer a cualquier fanático del gaming: Tácticos y Shooters: Counter-Strike 2, VALORANT, Call of Duty: Black Ops 7, Rainbow Six Siege. Estrategia y MOBA: League of Legends, Dota 2 y torneos digitales de Ajedrez. Lucha y Deportes: Street Fighter 6, Tekken 8, Rocket League y Trackmania. Battle. Royale y Móviles: Fortnite (en su modo Reload), PUBG Mobile y Honor of Kings.   El Campeonato de Clubes: La joya de la corona   A diferencia de los torneos tradicionales donde solo importa el campeón de un juego individual, la EWC premia la consistencia global. El Club Championship cuenta con una bolsa reservada de 30 millones de dólares. Aquí, organizaciones multidisciplinarias gigantes como Team Vitality (los héroes locales franceses), G2 Esports, T1 o los vigentes defensores del título, Team Falcons, compiten entre sí sumando puntos con los resultados de sus divisiones en cada juego. El club que demuestre ser el más dominante y versátil en múltiples videojuegos se llevará el gran trofeo a casa.   ¿En qué consisten las "Pruebas"?   En total se celebran 25 eventos en 24 disciplinas de esports. En el mundo de los videojuegos competitivos, las pruebas varían drásticamente según la disciplina. En las siete semanas de competición se abarcan todos los grandes géneros del gaming competitivo: FPS, juegos de estrategia, títulos deportivos, MOBA, battle royale, juegos de lucha, juegos de carreras, ajedrez...   1. Pruebas por Objetivos y Rondas (Shooters Tácticos)   Juegos como Counter-Strike 2 o VALORANT se juegan en equipos de 5 contra 5. La prueba consiste en que un equipo debe plantar un artefacto explosivo en una zona designada y el otro debe evitarlo o desactivarlo. Se juegan a mapas completos; el primer equipo en ganar 13 rondas se lleva el punto del mapa.   2. Destrucción de la Base Rival (MOBA)   En League of Legends y Dota 2, la estrategia es total. También juegan 5 contra 5, y cada jugador controla a un "campeón" con habilidades únicas. La prueba consiste en avanzar de forma coordinada a través de un mapa custodiado por torretas automáticas para destruir el núcleo o base del enemigo (llamado Nexo o Ancestro). Estas partidas pueden durar entre 25 y 50 minutos llenos de tensión táctica.   3. Modos de Supervivencia Masiva (Battle Royale)   Para títulos como Fortnite o PUBG Mobile, la prueba cambia por completo: no es un cara a cara directo, sino un "todos contra todos". Docenas de equipos caen simultáneamente en una isla gigante con el objetivo de recolectar armas y recursos. A medida que una tormenta eléctrica reduce el espacio de juego, los equipos se eliminan entre sí. La prueba premia la supervivencia absoluta: el último equipo en pie gana.   4. Duelos 1 contra 1 (Lucha y Deportes Digitales)   Juegos como Tekken 8, Street Fighter 6 o los torneos de ajedrez virtual son el equivalente al tenis o al boxeo tradicional. Es un enfrentamiento directo e individual a base de reflejos puros o estrategia mental, donde el jugador que comete el más mínimo error queda fuera del torneo.   El Orgullo Hispano en París   La comunidad hispanohablante tiene varios de sus proyectos más potentes compitiendo codo con codo contra los gigantes asiáticos y norteamericanos en la EWC 2026:   Team Heretics (España): El club fundado por el creador de contenido TheGrefg es una de las organizaciones con más peso en la escena de shooters de Europa. Llegaron a la cita parisina pisando fuerte en el torneo de VALORANT y buscan arañar puntos vitales para el Campeonato de Clubes.   Movistar KOI (España): La alianza entre el streamer Ibai Llanos y el exfutbolista Gerard Piqué se mide a nivel internacional, especialmente en competiciones de estrategia y arenas de batalla como League of Legends.   9z Team (Argentina): La "Violeta" es el estandarte absoluto de América Latina en los juegos tácticos, destacando su presencia en las fases finales del torneo de Counter-Strike 2.   Leviatán (Argentina): El club del dragón se ha ganado a pulso su plaza internacional, aportando plantillas multiculturales muy potentes a la competición general.   Estrellas más allá de la pantalla   El evento no solo ha atraído a leyendas del teclado y el mando. La EWC 2026 ha vuelto a fichar a grandes figuras del deporte y la cultura tradicional como embajadores globales, destacando la presencia del astro del fútbol Cristiano Ronaldo y el genio del ajedrez Magnus Carlsen. Además de la acción competitiva, los asistentes en París disfrutan del Fan Fest, zonas de juego libre para probar lanzamientos recientes y un despliegue de retransmisión masivo que planea superar las 7,000 horas de contenido en directo en más de 40 idiomas. En paralelo a las pruebas se celebra el Festival EWC, una celebración mundial de la cultura gamer que acompaña a los torneos. Reúne competiciones de esports, conciertos de música en directo, salas de arcade retro, cafés temáticos, concursos de cosplay, estudios creativos y mucho más, ofreciendo a millones de fans una experiencia total. En París, esta dimensión festiva se desplegará dentro y alrededor de Paris Expo Porte de Versailles. París no solo celebra el verano físico, sino que ya se ha coronado como el epicentro digital del año.   Más información: Valerie.Watine@atout-france.fr https://www.atout-france.fr/es/pro/ES