11/06/2014
Los consumidores baleares encuestados compran y consumen alimentos funcionales, pero dudan de sus beneficios
Encuesta a 1.050 personas de 9 comunidades autónomas sobre sus opiniones y hábitos de compra y consumo de los alimentos funcionales
En este caos vital, los alimentos funcionales se han ido introduciendo poco a poco en nuestros hogares. Son alimentos pensados para proporcionar beneficios en la salud y reducir el riesgo de sufrir enfermedades. Eso sí, siempre dentro de una dieta variada y equilibrada, ya que de forma aislada, no curan ni previenen enfermedades. En la actualidad, se pueden encontrar unos 200 tipos de alimentos funcionales, la mayoría lácteos.
Las organizaciones de consumidores alertan de la escasa información sobre este tipo de alimentos que, en ocasiones, inducen a error y confunden porque utilizan formas verbales ambiguas. EROSKI CONSUMER ha querido conocer la opinión de los consumidores sobre estos productos, así como detectar sus hábitos de compra y consumo. Para ello, consultó desde finales de abril hasta primeros de mayo a 1.050 personas originarias de 9 comunidades autónomas: Andalucía, Islas Baleares, Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia, Comunidad de Madrid, Navarra y País Vasco.
En las Islas Baleares, se entrevistó a más de 115 personas. Todos ellos, se encargaban de las necesidades relacionadas con la alimentación del hogar: ir a la compra, diseñar los menús, cocinar, etc. El 50% eran mujeres y tenían una edad media de 47 años. Su nivel de estudios terminado variaba: el 31% tenían estudios universitarios (e incluso posgrados), el 14% formación profesional, el 23% educación secundaria posobligatoria y el resto, la obligatoria o sin estudios.
Solo el 26% de los encuestados baleares apuntó que en su hogar había alguien que sufría alguna dolencia (él mismo o algún familiar) y de ellos, al 93%, esta situación les obligaba a cuidar de la alimentación. Gran parte de los entrevistados con dolencias mencionaba diabetes. También enfermedades y dolores musculares, de los huesos y de las articulaciones, colesterol e hipertensión.
Conocidos
A pesar de que existen centenares de este tipo de productos en el mercado, no siempre se conoce el término ‘alimentación funcional’. Entre los encuestados baleares, solo uno de cada cinco sabía de qué se trataba. A quienes desconocían el término se les proporcionó una definición: un producto pensado para proporcionar beneficios para la salud y reducir el riesgo de sufrir enfermedades, siempre dentro de una dieta variada y equilibrada. De esta forma, del total de personas entrevistadas en las Islas Baleares, el 88% conocía este tipo de productos.
Los alimentos funcionales más conocidos por los encuestados baleares son los yogures y la leche. La televisión es donde con mayor frecuencia han oído hablar de ellos.
En los hogares
Además de conocerlos, tres de cada diez entrevistados en las Islas Baleares asegura que adquiere este tipo de productos habitualmente y otro 40% lo hace a veces. Compran principalmente yogures, leche y cereales, y los eligen básicamente por tres funciones principales: ser bajos en grasa y enriquecidos con fibra y calcio, así como prebióticos. Con todo, hay quienes no se han planteado nunca comprar este tipo de productos: el 32% nunca lo ha hecho.
Entre los entrevistados baleares que compran alimentos funcionales, el 39% los toman diariamente, otro 43% semanalmente, un 4% mensualmente y el resto con una menor frecuencia. Cuando los consumen, buscan básicamente mejorar las defensas del organismo y el tránsito intestinal, y reducir el colesterol.
Confianza, la justa
Del total de las personas encuestadas en las Islas Baleares que conocen los alimentos funcionales (aunque no los compren ni los consuman), un 40% asegura que confía lo justo en sus beneficios y otro 23%, poco o nada. Además, el 96% no cree que este tipo de alimentos sean curativos por sí solos, sino un complemento a una dieta variada y equilibrada. Es más, el 67% los considera un capricho.
En este sentido, un 27% añade que con la información que se dispone sobre los alimentos funcionales hoy en día no es suficiente. Exigen mejores explicaciones de los productos y de sus cada concepto con claridad y transparencia.