12/03/2016
El pleno del Consell aprueba una declaración institucional en defensa de los derechos de los refugiados
Declaración institucional en defensa de los derechos de las personas refugiadas
El acuerdo alcanzado entre la Unión Europea y Turquía para elaborar un plan que obligue a devolver los refugiados que llegan a Grecia sin papeles es una flagrante vulneración del derecho internacional, de la Convención de Ginebra (establecida después de la II Guerra Mundial) y de los tratados europeos.
Los 28 estados miembros de la UE acordaron con el primer ministro turco devolver en Turquía todos los migrantes, tanto económicos como políticos, un acuerdo sin precedentes y muy cuestionable legalmente. El acuerdo implica la expulsión de todos los refugiados que lleguen a cambio de 3000 millones de euros adicionales, acelerar la supresión del visado de los turcos que viajen a algún país de Europa y facilitar su entrada en la Unión Europea.
El alto comisionado de la ONU, Filippo Grande, se mostró muy preocupado por los acuerdos que impliquen el retorno indiscriminado de gente de un país a otro y que no garanticen la protección de los refugiados en virtud del derecho internacional.
Para la ONU, un refugiado sólo puede ser devuelto a un país de fuera de la UE, como Turquía, si se cumplen las siguientes condiciones: que Turquía asuma la responsabilidad de tramitar la solicitud de asilo, que el demandante quede protegido de la posibilidad de ser devuelto a su país de origen, en este caso, Siria-, y que la persona en cuestión pueda pedir y se le conceda disfrutar del asilo de acuerdo con los estándares internacionales, y con un pleno acceso a la educación, al mercado laboral, la sanidad y la asistencia social.
El principio de la no devolución es uno de los pilares del derecho de asilo: el derecho internacional prohíbe a los estados expulsar o devolver a una persona a un lugar donde su vida o su libertad estén amenazadas o donde pueda sufrir tortura, un trato inhumano o degradante u otras vulneraciones de los derechos humanos fundamentales. La convención de Ginebra reconoce además el derecho a solicitar asilo en los países que la han firmado.
Dados los hechos, el plenario del Consell de Mallorca manifiesta la solidaridad con los refugiados que llegan a Europa con la esperanza de construir un nuevo futuro, huyendo de la guerra y la barbarie, y la necesidad de que la Unión dé respuesta al drama humano. Por todo ello, de la misma manera, solicita al Gobierno de España la no ratificación de este acuerdo, que se ha de producir los próximos 17 y 18 de marzo, ya los Estados miembros que permitan la circulación y preparen el acogida de las personas refugiadas.