04/01/2016
El COFIB trabaja para evitar la electrocución de águilas perdiceras
Se ha elaborado un mapa del riesgo de electrocución de las águilas perdiceras en Mallorca, y se ha encomendado a la empresa Elecnor una primera fase de correcciones
Dentro del marco del Life Bonelli, en el 2014 el COFIB elaboró un mapa de riesgo de electrocución del águila perdicera muy preciso gracias al hecho de que los ejemplares liberados se someten a un seguimiento vía satélite o telefonía móvil que permite saber dónde se ponen.
Así, se han podido escoger cuáles extendidas eléctricas de la isla representan un riesgo más alto, y se ha encomendado a la empresa Elecnor una primera fase de correcciones, que se llevará a cabo hasta junio de 2016. Las actuaciones se ejecutarán concretamente a las líneas Granada, Azul, Vallgornera, Común, Derribado y Campos, en la comarca del Migjorn.
Con estas actuaciones el proyecto Life Bonelli no sólo beneficia el águila perdicera, sino también otras especiess protegidas, como el milano o el águila calzada.
Además, el Gobierno de las Islas Baleares, gracias al convenio Avilínea que tiene con Endesa desde el año 2000, también contribuye de manera muy importante a minimizar el riesgo de electrocuciones del águila perdicera. Ha intervenido en zonas prioritarias, como los alrededores del nido establecido en la sierra de Tramuntana, las zonas de liberación o las zonas de dispersión juvenil, donde se han producido muertes por electrocución.
El Gobierno de las Islas Baleares empezó en el 2011 el Plan de Reintroducción del Águila perdicera en Mallorca. Hasta ahora se han liberado treinta ejemplares, de los cuales se han electrocutado seis y sobreviven diecinueve, y han nacido dos de la primera pareja reproductora que se estableció en el 2014. Estas aves, que se mueven prácticamente por toda la isla, son supervisadas continuamente con sistemas de seguimiento por satélite o telefonía móvil.
Colaboran en el Plan de Reintroducción las comunidades autónomas de Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha; el centro GREFA, en Madrid, y dos centros de cría de Francia, que ceden los ejemplares para liberar. Hay que destacar también la colaboración de Red Eléctrica de España, Endesa y Vinyes Mortitx.